Significado de Drogas Depresoras

¿Qué son las drogas depresoras?

Comprende tanto los medicamentos indicados por un profesional de la salud, como sustancias de abuso, siendo que en ambos casos se observa la capacidad de disminuir la actividad del sistema nervioso central.

Efectos de las drogas depresoras

Estas sustancias son capaces de interferir con el normal funcionamientos del sistema nervioso central, llevando a que disminuya la actividad del cerebro. Estos efectos se logran por su acción sobre los niveles de los neurotransmisores cerebrales.

Tras su uso se desarrollan efectos de forma inmediata, pero también a largo plazo.

Efectos a corto plazo. Se manifiestan con cambios como somnolencia, falta de atención, confusión, mareos, lentitud para procesar información, disminución en la movilidad, dificultad para hablar e incluso con un estado de profunda alteración del estado de conciencia. Estos pueden durar varias horas.

Efectos a largo plazo. El uso continuado de las drogas depresoras lleva a que se desarrolle tolerancia, con lo que se necesita consumir cada vez dosis mas altas para lograr el mismo efecto. Esto aumenta el riesgo de desarrollar adicción. Otros efectos que pueden presentarse con el uso de depresores por tiempo prolongado son fatiga, depresión, trastornos del sueño, disfunción sexual, dificultad para el aprendizaje e incluso alteraciones de la memoria.

La suspensión brusca del consumo prolongado de este tipo de drogas puede dar origen a una serie de manifestaciones debidas a su carencia, conocidas como síndrome de abstinencia. Estos se caracterizan por un estado de agitación, irritabilidad e incluso la aparición de convulsiones.

Tipos de medicamentos que deprimen el sistema nervioso

Muchos medicamentos de uso común pueden ocasionar un efecto depresor a nivel del sistema nervioso. Entre ellos se encuentran:

Antialérgicos. Los medicamentos empleados para tratar las alergias suelen producir somnolencia.

Analgésico opioides. Son analgésico potentes usados en el tratamiento del dolor crónico, dolor severo y dolor en personas con cáncer, los mismos son de venta controlada, actúan a nivel central causando sedación. Los más usados son la morfina, la codeína y el tramadol.

Sedantes y Ansiolíticos. Son usados para lograr un efecto tranquilizante y controlar la ansiedad. Los más empleados son los fármacos llamados benzodiacepinas, que incluyen moléculas como el diazepam, bromazepam, clonazepam, alprazolam y loracepam. Estos medicamentos suelen usarse para tratar estados ansiosos como los ataques de pánico, algunos casos de insomnio e incluso para producir un estado de sedación que permita la realización de estudios de diagnóstico como es el caso de las endoscopias.

Relajantes musculares. Algunos relajantes tienen un efecto a nivel central, este es el caso de la tizanidina, empleada para tratar condiciones como la espasticidad que ocurre como secuela de los accidentes cerebrovasculares.

Sustancias de abuso con efecto depresor

Los mas importantes son el alcohol y las drogas como la marihuana y la heroína. También es común el abuso de medicamentos de prescripción como es el caso de los analgésicos de tipo opioides, que ocurre al ser usados sin que existan una indicación médica, o cuando a pesar de que sí fueron recetados se usan en dosis excesivas.

Estas sustancias actúan por diversos mecanismos afectando el funcionamiento cerebral y produciendo sedación. En la medida que se pierde el control se pasa a la adicción que muchas veces termina en el uso de sobredosis que pueden tener un efecto fatal.