Significado de Ligamentos

¿Qué son los ligamentos?

Son estructuras fibrosas que tienen forma de bandas cuya función es unir los huesos entre sí para estabilizar la articulación durante los movimientos.

Estructura de los ligamentos: ¿cómo están formados?

Estas estructuras son láminas de tejido conectivo de gran resistencia que tienen cierto grado de elasticidad, formadas principalmente por colágeno. Se disponen en forma de bandas sobre los huesos, próximos a sus extremos.

Contienen receptores y terminaciones nerviosas que transmiten al cerebro información que permite conocer la ubicación espacial de la articulación en todo momento, esto contribuye a su estabilización.

Función de los ligamentos

Los huesos se mantienen alineados y unidos entre sí gracias a estas bandas de tejido, por lo que constituyen un elemento primordial en las articulaciones.

Las bandas fibrosas de colágeno también se disponen formando un recubrimiento de la articulación que se conoce como cápsula articular.

Tipos de ligamentos: intracapsulares y extracapsulares

De acuerdo con su relación con la cápsula articular, los ligamentos pueden ser clasificados en dos tipos: intracapsulares y extracapsulares.

Los ligamentos intracapsulares son aquellos que se encuentran dentro de la cápsula articular y por ende dentro de la articulación. El ejemplo de este tipo corresponde a los ligamentos cruzados ubicados dentro de la rodilla. Estos limitan los movimientos de rotación de esta articulación, así como el desplazamiento de la tibia sobre el fémur tanto hacia a delante como hacia atrás.

El otro tipo corresponde al tipo más común, son los ligamentos extracapsulares. Estos se ubican por fuera de la cápsula articular, dando estabilidad a la articulación.

Lesiones de los ligamentos

Los ligamentos son asiento común de lesiones, especialmente de las de tipo deportivo, que se conocen como esguinces. Estos se acompañan por dolor intenso, aumento de volumen y limitación para movilizar la articulación y apoyar la pierna cuando ocurren a nivel de rodilla o tobillo.

Estos se originan por el estiramiento brusco del ligamento, que puede estar en relación con un traumatismo directo que lleve a la articulación a un movimiento inusual que sobrepasa su normal rango de movimiento, haciendo que este tejido se estire anormalmente, se desgarre o se rompa.

La ubicación más frecuente de los esquinces es a nivel del tobillo. Ocurren cuando al caer, tropezar o pisar mal, ocurre la inversión o eversión forzada del pie, esto quiere decir que el pie se dobla hacia adentro o hacia afuera respectivamente. Otras localizaciones comunes son a nivel de la muñeca y de las articulaciones entre las vértebras de la columna cervical, esto último es el mecanismo de la lesión que se origina durante un latigazo cervical.

Los esguinces pueden ser de 3 tipos según el grado de lesión existente, en donde el tercer grado corresponde a la ruptura de la totalidad de las fibras por lo que su tratamiento es quirúrgico.