Significado de Obesidad

¿Qué es la obesidad?

La obesidad es un estado caracterizado por el aumento de la masa grasa del organismo. Es una condición que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar diversos trastornos de la salud así como con una mayor mortalidad. El aumento en el número de personas obesas ha llevado a considerarla como una epidemia frente a la que hay que tomar acciones.

Diagnóstico de la obesidad

Si bien el aumento de la grasa corporal puede ser identificado a simple vista en los casos en los que esta alcanza una gran magnitud, las personas que se encuentran en situación de sobrepeso sin llegar a un estado mórbido pudieran plantear dudas.

Para ello se han establecido parámetros que permiten identificar la obesidad e incluso clasificarla en grados. A tal efecto la herramienta más usada es la determinación del Índice de Masa Corporal (IMC). Se trata de un valor numérico que se obtiene al dividir el peso del individuo expresado en kilos entre el cuadrado de su estatura en metros (IMC=P/T2).

De acuerdo con esto, un IMC mayor o igual a 30 establece la presencia de obesidad, mientras que el valor entre 25 y 29 corresponde al sobrepeso. Un valor normal estaría por debajo de 25.

Este parámetro no es la única forma de diagnosticar la obesidad, existen otras formas basada en determinación del grosor del pliegue cutáneo y la estimación de la composición corporal mediante balanzas especializadas que emiten un reporte detallando el porcentaje de agua, masa magra y masa grasa del individuo.

Causas de la obesidad

Por años se ha establecido la relación entre un alto consumo de nutrientes y un bajo gasto de energía como la causa de la obesidad. Comer mucho y mantenerse sedentario ha sido una conducta relacionada directamente con el aumento del peso corporal.

Hoy en día no está muy claro que esta relación sea tan simplista, ya que existen muchos factores asociados como los genes, el medio ambiente, el sistema nervioso y el sistema endocrino.

La existencia de una mayor tendencia a obesidad en los miembros de familias obesas enfatiza el factor genético, que se relaciona con la existencia de trastornos metabólicos como la resistencia a la acción de la insulina y el síndrome metabólico.

Por otra parte, también es evidente que lugares en los que existe una situación de hambruna los individuos pierden peso y no se presentan casos de obesidad, incluso en personas que fueron propensa a ella. Esto es muy claro al analizar hechos como el holocausto judío.

La clave se encuentra en la existencia de una predisposición genética y un medio ambiente que favorezca la ingesta exagerada de nutrientes, especialmente cuando no se lleva a cabo actividad física regular.

Tiroides y obesidad

Es muy común relacionar la obesidad con las alteraciones del funcionamiento de la glándula tiroides. Esta glándula regula el metabolismo mediante la liberación de las hormonas tiroideas.

En una situación de bajo funcionamiento como es el hipotiroidismo, puede ocurrir el aumento del peso corporal con la consiguiente tendencia a la obesidad, sin embargo esto ocurre en los casos descompensados, no en los hipotiroidismos leves o subclínicos.

Leptina, la hormona de la obesidad

Recientemente se ha esclarecido el papel de la leptina en la génesis de la obesidad. Esta sustancia es producida por las células encargadas de acumular la grasa llamadas adipocitos. Una vez liberada a la sangre alcanza el hipotálamo influyendo en el apetito.

La mayoría de las personas obesas tienen niveles de leptina en la sangre elevados, lo cual las lleva a tener un mayor apetito y no alcanzar el estado de saciedad tras ingerir los alimentos, lo que las lleva a seguir comiendo.

Esta hormona también tiene relación con los procesos de gasto energético.

Consecuencias de la obesidad

Este trastorno más que un problema estético, representa un verdadero problema para la salud.

La obesidad se asocia a un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular, diabetes y a una mayor mortalidad.

Las personas obesas suelen tener una mayor tendencia a padecer hipertensión arterial, enfermedad coronaria, infartos cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Esta tendencia se incrementa en el caso de que haya resistencia a la insulina o diabetes.

También se encuentra bien esclarecida la relación entre obesidad y algunos tipos de cáncer. En especial lo tumores malignos cuyo crecimiento se asocie con los estrógenos como es el caso del cáncer de mama, endometrio, ovarios y conducto biliares. En los hombres la obesidad conlleva a una mayor mortalidad por cáncer de esófago, colon, páncreas, hígado y próstata.

Un sistema que también sufre el impacto de la obesidad es el sistema músculo esquelético, lo que se relaciona con el aumento de la sobrecarga mecánica. Este trastorno es la primera causa de artrosis en la rodilla en mujeres, también se relaciona con otras ubicaciones como en columna lumbar y cadera.

Tratamiento de la obesidad

Este es un punto complejo ya que la obesidad requiere de un manejo multidisciplinario en el que en ocasiones deben existir el apoyo psicológico por parte de un psicólogo.

La clave se encuentra en regular el consumo de nutrientes, lograr una mayor saciedad con una menor ingesta de calorías y aumentar la actividad física. Si bien existen algunos medicamentos que pueden ayudar en esto, es necesario el compromiso y la constancia del paciente que debe entender de que no se trata de una dieta momentánea sino de un cambio en el estilo de vida que debe mantenerse a largo plazo.

La cirugía es de ayuda en los casos de obesidad mórbida, cuando existe un elevado riesgo cardiometabólico. Existen varias técnicas, el balón gástrico y la cirugía bariátrica, esta última ofrece buenos resultados y tras su ejecución se logran controlar problemas como la diabetes y la hipertensión arterial.