Significado de Ad Limina

Estatuas de San Pablo y San Pedro, a la izquierda y derecha respectivamente

¿Qué es ad limina?

Es un postulado que convoca a cada 5 años, en el marco de la religión cristiana, a los obispos a que se acerquen a los templos en los que se encuentran las tumbas de San Pablo y San Pedro, ubicados en Roma, en paralelo con una reunión con el Papa. La expresión procede lógicamente del latín.

Propósito simbólico

En la visita ad limina los obispos que acuden a la Santa Sede suelen acudir a la tumba de San Pedro y de San Pablo, dos figuras de gran relevancia para el cristianismo, tanto en su dimensión histórica como teológica.

Simón Pedro, más conocido como San Padro, fue un discípulo directo de Jesús de Nazaret. En la tradición de la Iglesia católica es considerado el primer Papa y quien de manera simbólica tiene las llaves del Reino de los Cielos.

Por otra parte, según Hechos 9: 36 fue el primer apóstol en realizar un milagro. Según distintos testimonios Pedro se dirigió a Roma para predicar el evangelio y allí murió tras ser sometido al martirio (en el lugar donde falleció fue construida la Antigua Basílica de San Pedro, donde actualmente se encuentra la Basílica de San Pedro en el estado de la Ciudad del Vaticano).

En su juventud Pablo de Tarso fue un judío que persiguió a los cristianos en Jerusalén. En una ocasión en la que recorría el camino hacia Damasco una intensa luz le hizo caer del caballo y en ese momento sintió la presencia de Jesucristo, quien le preguntó por qué le perseguía. Tras permanecer ciego durante unos días y reflexionar sobre lo que le había ocurrido, se convirtió al cristianismo.

Fue uno de los primeros predicadores que llegaron a Roma, donde fue conocido como «el apóstol de los gentiles». Al igual que Pedro, fue martirizado durante el mandato del emperador Nerón.

Ad limina desde la práctica

En la visita ad limina no solamente se acude a las tumbas de San Pedro y San Pablo, sino que también se produce un encuentro personal entre el obispo y el Papa. Con este acto los obispos muestran su respeto a la máxima autoridad de la iglesia católica y, al mismo tiempo, le informan sobre los principales asuntos de sus diócesis. Hay que indicar que la visita ad limina es, además de una costumbre, una de las obligaciones contempladas en el derecho canónico.

La expresión latina ad limina no se utiliza normalmente al margen del contexto católico. En el ámbito civil en lengua española hay una expresión equivalente: rendir cuentas. En los últimos años se ha puesto de moda una palabra inglesa con el mismo significado, accountability.

Referencia en el derecho canónico

Mientras en la vida civil las leyes están recogidas en distintos códigos, en el ámbito religioso propio del catolicismo la legislación se rige por el Código de Derecho Canónico. En la actualidad este conjunto de normas jurídicas se plasma en un documento de 1983 aprobado por el Papa Juan Pablo ll.

En cuanto a su contenido, el Código se ordena en cánones donde se plasman normas generales de funcionamiento de la iglesia, así como sanciones y obligaciones, oficios eclesiásticos, ritos y ceremonias, formación de los clérigos, tribunales eclesiásticos, etc.