Significado de Backup

Siempre recordamos el valor del backup en los peores momentos

¿Qué es Backup?

Es el término que describe el respaldo de seguridad de los archivos digitales, un recurso importante para mantener a salvo la información comprendiendo desde documentos de texto hasta audios y fotografías. Afecta tanto a nivel individual como corporativo u gubernamental, porque la idea es exactamente la misma independientemente de la dimensión. De hecho, un banco o una institución del estado tiene la responsabilidad de proteger los datos que administra, y en ese marco, el backup es una de las medidas que tiene que contemplarse. Es posible realizar una copia de cada uno de los registros electrónicos, de manera íntegra.

Es una tarea que tiende a ser desestimada, excepto cuando ocurre aquél episodio de desastre en el que uno despierta cuestionándose «por qué no hice una copia de seguridad». Aún con la interminable lista de programas especializados o incluso como una función incorporada (el propio whatsapp permite realizar copias), uno simplemente olvida del valor de esta práctica.

Importancia y puesta en práctica

Hay varias formas de llevar a cabo correctamente una copia de seguridad de los contenidos de un sistema informático. No obstante, en cualquier caso, estas deben seguir unas reglas muy simples.

En primer lugar, la copia debe ser “recuperable”, es decir, debemos realizar chequeos para comprobar que no sólo está bien hecha, si no que en caso de incidente, podemos recuperar la información para garantizar la continuidad de negocio o que no perdemos nuestros datos personales.

También debe quedar almacenada en un lugar que no sea cercano a la computadora de la cual se hace la copia. Es decir: realizar un backup de una computadora en un disco duro externo, y que el mismo disco duro quede almacenado al lado de esta computadora, de poco nos va a servir.

¿Por qué? Pues simple: porque si hay alguna desgracia como un incendio o una inundación, que no se vean ambos afectados, la copia y el original. Manteniéndolos lejos uno del otro (original y copia) garantizamos que si a uno le pasa algo, podremos recurrir al otro.

Para ello, tenemos dos opciones: la primera es realizar el backup en un dispositivo físico que luego pondremos a buen recaudo en otro lugar (casa-oficina, u hogar-casa de un amigo, por ejemplo), como un disco duro o un pendrive USB.

La segunda opción es hacer la copia online, a la nube, de forma que instantáneamente podemos tenerla a miles de kilómetros de donde se encuentra el ordenador. En este caso hay que pensar en proteger la información sensible que haya en la copia mediante un cifrado.

La aplicación de una metodología correcta también exige que se mantenga una cierta periodicidad en la realización de las copias; de nada sirve hacerlas una vez al año si los datos los modificamos cada día.

En cuanto al software, podemos utilizar aplicaciones tanto gratuitas como de pago, e incluso los distintos sistemas operativos incorporan software dedicado a este menester. Por ejemplo, en el caso de macOS tenemos Time Machine, que automatiza la realización de copias con tan solo conectar una unidad de disco duro externa.

Resguardar todos los archivos digitales

El Windows de Microsoft también incorpora una herramienta del sistema para la realización de copias de seguridad, accesible a través de la Configuración del sistema, en el apartado Actualización y Seguridad y, aquí, Copias de Seguridad.

Ciencia del backup: consejos y modos

Realizar una copia de seguridad completa de cada vez puede ocupar mucho espacio, es por ello que existen fórmulas para disminuir el volumen de las copias realizadas, especialmente útiles en el caso de que estas deban ser enviadas a través de Internet.

Se empieza siempre partiendo de una copia completa de todo el contenido y, a partir de aquí, se pueden hacer dos tipos de copia: la incremental guarda solamente los archivos nuevos que se han ido añadiendo al almacenamiento original, mientras que la copia diferencial guarda solamente aquellos que han sido cambiados.

Tanto una como otra exigen la restauración, en primer lugar, de la copia completa, para pasar seguidamente a todas las copias incrementales o diferenciales guardadas que hayan sido realizadas desde el momento en que se hizo la copia completa.

Hay aplicaciones que incluyen este tipo de opciones diferenciadas, que fueron creadas en una época en la cual el coste del espacio de almacenamiento era muy alto, y la tecnología no daba para los grandes volúmenes que poseemos hoy en día.

Como tampoco es muy habitual querer guardar archivos descargados de Internet como películas (comerciales, se entiende, no las personales), lo normal es guardar las fotografías que hemos hecho nosotros, junto a los documentos generados y alguna información accesoria, como nuestros favoritos del navegador web. Dicha información acostumbra a ocupar un volumen aceptable de espacio en disco, de apenas unos pocos gigas, más que suficiente para los discos modernos, con capacidades de Terabytes.