Significado de Calendario Juliano y Gregoriano

  • Por Jaime Ferrera (Licenciado en Filosofía)
  • Mar, 2020
  • ¿Cómo se define el calendario Juliano y Gregoriano?

    Señalar inicialmente al calendario como una estructura dada para organizar el flujo del tiempo basado -en la mayoría de los casos- en el pasaje del sol entorno a la Tierra, denominando el día como la menor unidad de referencia, en este contexto se distingue la disposición del calendario Juliano y su mejora en el modelo Gregoriano para instalarse en la actualidad moderna.

    Las referencias originales que dictaminan los meses en la Antigua Roma responden a deidades, así marzo (en latín Martius) está asociado a Marte, Abril (Aprīlis) a Afrodita, Mayo (Maius) a Maia, y Junio (Iunius) a Juno, seguidamente se recurre a la enumeración quintilis, que más tarde se transforma en Iulius en cita de Julio César, sextilis, que luego se denomina Augustus por Octavio Augusto, completándose con september (septem se traduce como siete), october (octo por ocho), november (novem por nueve) y december (decem por diez), y finalmente se incorporan Ianuarius en homenaje a Jano, y Februarius en alusión a la celebración de Februa.

    El calendario Juliano estuvo en vigor hasta 1582

    Los antiguos romanos ya manejaban un calendario, un término que precisamente proviene de la palabra calendarium en latín, por su parte las calendas correspondían al primer día de cada mes. El primer calendario romano estaba formado por diez meses lunares y su duración era de 304 días (por ejemplo, quintilis se correspondía con el quinto mes, sextilis con el sexto, septembris con el séptimo…). En este modelo el inicio del nuevo año comenzaba en marzo (martius).

    Entre los siglos Vlll y Vll a. C el rey Numa Pompilio mandó introducir dos meses más al calendario debido al descuadre existente con respecto al año solar (los nuevos meses fueron Ianuariuos o enero, y februarius o febrero, y se añadieron al final de los diez primeros formando un calendario regido por 355 días).

    En el siglo ll a. C los meses de enero y febrero fueron colocados al principio del año por motivos organizativos relacionados con las campañas militares. El nuevo modelo seguía presentando desajustes con respecto al año solar y esta situación provocó que en el siglo l a. C Julio Cesar encomendara al astrónomo griego Sosígenes una renovación del calendario. Desde entonces se impuso el modelo de 365 días y seis horas para concretar la estructura temporal de carácter anual.

    El calendario Juliano, así llamado en honor a Julio Cesar, fue utilizado en los territorios dominados por la civilización romana y en la mayoría de territorios europeos hasta el siglo XVI, cuando el papa Gregorio XIII impulsó el denominado modelo gregoriano.

    Diferencias que determinan la necesidad de introducir el calendario Gregoriano

    Tras la Revolución Copernicana los astrónomos detectaron un pequeño desajuste en el calendario Juliano. Se dieron cuenta de un ligero desfase en el ciclo solar anual, ya que en lugar de 365 días y y seis horas, la cifra exacta era otra (365 días, cinco horas y 48 minutos).

    La diferencia de 12 minutos al año no parece muy significativa pero con el paso de los siglos produce un desajuste muy notorio. En síntesis, el calendario Gregoriano es la consecuencia de las limitaciones del calendario Juliano.

    La reforma del calendario Juliano no obedecía exclusivamente a razones técnicas de carácter astronómico, ya que la iglesia católica propuso el nuevo sistema para acomodarlo con calendario litúrgico.

    El modelo Gregoriano se fue imponiendo gradualmente

    Si bien el nuevo calendario fue propuesto en 1582 en la bula Inter Gravissimas, su implantación se produjo de manera gradual. Inicialmente se consolidó en los países católicos y luego en los protestantes. En Gran Bretaña se implantó en 1752, en Rusia en 1918 y en Grecia en 1923.

    Por otra parte, en la actualidad existen otros calendarios: en China el día de año nuevo oscila entre los meses de enero y febrero y cada tres años se incorpora un mes más para cuadrar las fechas, en los países musulmanes existen los años lunares de 364 días y según el calendario hebreo el mes de enero de 2019 se corresponde con Tevet de 5779.