Significado de Conformismo

¿Qué es el conformismo?

Es la aceptación pasiva condicionada por la percepción de la propia realidad, llevando a que uno se adecúe al respecto de ciertas cosas. Etimológicamente, tiene referencia a partir del adjetivo conforme sobre el latín conformis, unificándose al sufijo -ismo, con raíz en el griego -ismós, que remite a una forma de pensar o tendencia.

Observando rasgos característicos y ejemplos

Este fenómeno social se distingue en empleados que trabajan día a día intercambiando su fuerza de trabajo por salarios miserables, sin oponer reparo alguno, sin contemplar la injusticia de dicha condición laboral; Personas a quienes se les presenta una oportunidad de crecimiento personal, pero la rechazan, consideran que así ya están bien.

Ejemplos como éstos, de individuos conformistas, pueden hallarse en cualquier ámbito humano. Las motivaciones que han hecho de estos seres humanos tan dóciles frente a lo que acontece en sus propias vidas son variadas, entre ellas encontramos el miedo al cambio, el acostumbramiento a la zona de confort, la ausencia de energía disponible para los objetivos nuevos.

Diferencia entre estar conforme y ser conformista

Éstos son dos términos que suelen mezclarse, confundirse, pero veremos que en realidad conformarse describe una actitud esporádica y saludable, en términos psicológicos. Diferente a ello, ser conformista constituye un modo de pensamiento y actuación que pasan a instalarse en la cotidianeidad e impiden muchas veces aprovechar las oportunidades que se nos presentan.

Todos debemos conformarnos en ocasiones, es decir, aceptar o asumir que, en algún punto, siempre estaremos insatisfechos, que la felicidad no es completa y no todo es posible. Esto es conformarse y el psicoanálisis freudiano lo denomina como “asumir la castración”, lo que no es sencillo tampoco.

Ser conformista, en cambio, implica que siempre recibamos las frustraciones que nos devuelve la realidad sin evaluarlas, para siquiera intentar hacer algo más. Nos deja en un lugar pasivo frente a los otros, que probablemente se relacione a modos que tenemos de relacionarnos en general.

En el marco de la autovaloración

El compositor argentino Indio Solari dice en una de sus canciones “Merecemos bellos milagros y ocurrirán”. La misma sirve para pensar que, para que nos sucedan cosas buenas, tenemos que dejar que pasen, permitirnos ser felices, valorarnos.

Muchas personas adoptan una personalidad conformista por no creerse valiosos, por tener una autoestima frágil o dañada. De allí que reciban de modo pasivo y habitual circunstancias que no los complacen en lo absoluto.

El amor conformista

Tal vez uno de los peores lugares donde uno podría conformarse es en el amor. Estar en pareja con otra persona que no amamos, que no nos hace felices o no es lo que pretendíamos, es sumamente angustiante (o debería serlo).

Las personas conformistas en el amor pueden darse o no cuenta de que lo son, es decir, esta actitud puede ser consciente o reprimida, inconsciente. Pero en ambos casos, el efecto es el mismo, formar parte de una relación amorosa que se sostiene en bases firmes pero sobrias, inertes.

Para los amantes conformistas su pareja “podría ser peor” o “es lo que consiguieron”, lo mismo puede entenderse en cuanto a su relación en general. Prefieren estar acompañados, aunque sea mal acompañados, a enfrentar la soledad. Cabe aclarar que significan a la soledad como algo negativo, que debe evitarse a toda costa.

El motivo de esta clase de amor, tan apagado, puede ser también el temor a no encontrar otra pareja que satisfaga más su deseo. Son personas por lo general dependientes, pero esto en términos generales. Si quiere llegarse a respuestas que incluyan la singularidad de cada sujeto debe emprenderse una terapia psicoanalítica, con el fin de llegar a las raíces más remotas del asunto.

Para no ser conformistas en el amor, lo primero es quererse a uno mismo, aprender a estar en compañía de nosotros y ausencia de otros. Así, sin miedo a estar a solas con nuestro propio Yo, podremos escoger a una persona especial que nos acompañe, conformándonos en algunas cosas, pues no existe la persona ideal, pero sin ser conformistas al lado de alguien que no amamos.