Significado de Feminicidio y Femicidio

¿Qué son el feminicidio y femicidio? ¿existe una diferencia?

Ambos implican el delito penal de asesinato ejecutado a una persona con motivo y en su calidad de mujer, y pueden o no existir diferencias dependiendo de la perspectiva y el marco legal del país desde el cual uno lo analice, observando que la figura del feminicidio es una concepción nacida y empleada a nivel jurídico en México que acarrea un mensaje que enfatiza la responsabilidad que engloba a las instituciones y los funcionarios gubernamentales por la desidia en sus deberes al respecto de la víctima, al no proporcionar el soporte y la protección que podrían evitar el desenlace fatal aún cuando éstas existen, por ejemplo al ignorar o desestimar una denuncia, planteado de forma íntegra. En países como Argentina o Chile se emplea la palabra femicidio con el mismo alcance que feminicidio, tanto desde el terreno de la justicia como desde lo social.

El término femicidio tiene su origen en la obra de las activistas Diana Russell y Jill Radford, publicada en 1976, titulada «Femicide: The Politics of Woman Killing» (llevado al español por numerosas editoras como «Feminicidio: La Política del Asesinato de las Mujeres»), por su parte Feminicidio fue instalado en la opinión pública a partir de los trabajos y apariciones públicas de la antropóloga Marcela Lagarde (autora de «Feminicidio: una perspectiva global», publicado en 2006), de nacionalidad mexicana, y se lo incorpora al código penal de México en junio de 2011.

Es posible relacionar y comparar ambas figuras linguísticas y la visión de las respectivas autoras, comprendiendo las particularidades y determinarlos como sinónimos en función del marco jurídico que acompaña; por ejemplo al observar los incisos en los artículos del código penal de Nicaragua, Chile o Argentina al respecto de México, se aprecia una coinciden en las valoraciones generales, no obstante es importante entender el trasfondo de la propuesta de Lagarde, que profundiza al respecto de los factores que permiten y desencadenan un proceso de impunidad a través del cual se llega al episodio criminal.

La importancia de hablar de feminicidio

Muchas mujeres mueren día a día, en manos de los hombres, por el sólo hecho de ser mujeres, lo que las hace vulnerables, no biológica, sino culturalmente. Esto hace que el femicidio sea un tema sustancial en torno al cual debatir como sociedad, reflexionar, educar y prevenir.

Prueba de este gran número de muertes y del peligro de ser mujer en un contexto patriarcal, es la creación de leyes determinadas contra la violencia de género. Si existe una ley, es porque sin ella el derecho se ha vulnerado muchas veces.

Femicidio y machismo

El femicidio es penado por la Ley y encuentra sus raíces en el odio y la creencia machista que supone a las mujeres al servicio del deseo y poder masculino, sin voluntad propia en cuanto a sus pensamientos y acciones. Esto expresa una clara concepción de inferioridad, sobre todo lo referente o asociado a lo “femenino”.

En este sentido, las mujeres ocuparían el lugar de objetos o cosas, a los que se puede manipular, golpear, maltratar, controlar, violentar física o psicológicamente, encerrar, matar.

Para los hombres machistas, que han cometido un asesinato de este tipo, es decir, que han asesinado a una mujer por su sola condición femenina, ellas no poseen valor alguno, son despreciables.

Desde la psicología se entiende que, en estos sujetos se reúnen dos cualidades: rasgos violentos e impulsivos de personalidad, con poco autocontrol de los impulsos y, sumado a ello, una fuerte ideología machista.

Entre las situaciones que enmarcan estos crímenes de odio encontramos, por ejemplo, mujeres que quieren separarse de sus parejas hombres, siendo que ellos pretenden prohibir dicho distanciamiento, sin importar el deseo de la mujer.

De dónde surge el machismo

Históricamente entre todos los seres vivos se han dado luchas de poder y dominación, entre humanos y el resto de los animales y, en el mundo humano, entre distintas clases sociales, etnias y géneros.

Las mujeres han tenido desde el principio menos derechos que los hombres y menos posibilidades laborales. Hasta ir conquistando nuevos terrenos a través de la lucha, estaban atadas al cuidado del hogar y a la maternidad, como una imposición social, más allá del deseo particular de cada una.

Actualmente, si bien aún existe un extenso camino por avanzar, en muchas partes del mundo la situación ha mejorado, las mujeres pueden desarrollarse profesionalmente, votar, ser escuchadas y realizar tareas que antiguamente estaban restringidas absolutamente al mundo masculino.

Cómo actuar para la prevención de casos de feminicidio

Una prevención efectiva debe ponerse en marcha en todos los niveles de la sociedad, desde la escuela, la familia, los medios de comunicación y las instituciones, educando a los niños de manera respetuosa, haciéndoles conocer sus derechos y obligaciones, los límites sociales, la empatía por los otros y la equidad de género.

La concientización y la toma de medidas, especialmente desde el estado, deben ir, primero contra la violencia en general y luego, contra la violencia machista en particular, debido a su alta incidencia.

Entre adultos, la prevención se realiza acompañando y apoyando a las mujeres que sufren violencia de género, exponiendo los privilegios de los que gozan aún hoy los hombres sólo debido a su género y denunciando abusos de poder machistas.

Como toda violencia, se combate socialmente, practicando el respeto y con la lucha diaria de hombres y mujeres.

Lamentablemente, las mujeres deben estar atentas a los primeros signos de violencia en la pareja, que son todos aquellos que vulneran su dignidad y poder de decisión y expresión. Alejarse a tiempo y pedir ayuda pueden evitar daños peores.