Importancia de la Motricidad Gruesa

Serena Cuoghi
Título de Profesora de Biología

Las habilidades de la motricidad gruesa nos permiten funciones como: 1) controlar el soporte y movimiento de la cabeza; 2) desplazarnos por el entorno caminando o corriendo; 3) mover las extremidades de manera independiente o simultánea; 4) el control de los grupos de músculos más grandes en todo el cuerpo; y 5) el desarrollo de las expresiones faciales más generales como sonreír, posibilitando también la transformación del reflejo de succión hacia la masticación de los alimentos de un modo cada vez más consciente.

Tener la capacidad de movernos por medio del dominio de las distintas partes de nuestro cuerpo, nos permite la posibilidad de conducirnos de diversas formas con respecto a las necesidades funcionales que nos sugieren las circunstancias, para ello, el control del sistema musculoesquelético por parte de nuestro cerebro, así como la flexibilidad corporal que nos confiere el tener extremidades articuladas, se dan a la tarea de otorgarnos una motricidad gruesa que comienza a desarrollarse desde la propia gestación y de la que vamos asumiendo un mayor control por etapas en el transcurso de los primeros años de vida.

Las acciones en el entorno

Asumir el control sobre las acciones del propio cuerpo mediante la estimulación adecuada de la motricidad gruesa permite a su vez un mayor dominio corporal para la interacción con el entorno, ya que las funciones del equilibrio se encuentran directamente vinculadas al patrón de movimiento, complementándose entre sí a lo largo de las primeras etapas del crecimiento, siendo así que ya en la adolescencia se tenga una mayor eficiencia en el sentido del equilibro de lo que se tenía a los cinco años, con una también menor torpeza en los movimientos de coordinación más compleja y el incremento en la velocidad de estos, como lo requerido para bailar, esquivar obstáculos o practicar deportes con pelotas, de manera eficiente y con una notable reducción de riesgos de los accidentes y lesiones característicos de los primeros años de edad.

Debido a la necesidad trascendental de saber coordinar los movimientos adecuadamente para el propio desarrollo integral de la persona, el estímulo motor recibido a lo largo de las primeras etapas de vida se convierte en pieza clave incluso en la construcción de la personalidad y del autoestima, todos estos motivos por los cuales se promueve la generación de un compartir físicamente estimulante entre los padres y sus hijos, así como en los entornos escolares, en manera de poder brindar a los niños actividades que además de ser lúdicas y recreativas, les sirvan para la fijación de la atención sobre sus movimientos, logrando con ello fomentarles un mayor dominio corporal que a su vez les facilite el también progresivo control de la motricidad fina.

Desenvolvimiento personal

Como el desarrollo del control sobre la motricidad gruesa es un proceso funcional que sigue un patrón específico orientado desde la cabeza hacia los pies, en donde se evidencian etapas muy marcadas para el autocontrol de cada una de las partes del cuerpo, los estímulos propicios para su ejercitación también tienen una incidencia progresiva en función de dichas etapas. Durante los primeros meses el recién nacido apenas se va haciendo capaz de sostener su cabeza, necesitando el soporte adecuado al ser cargado en brazos o manipulado para su atención, pero a medida que los músculos de su delicado cuello van fortaleciéndose y éste comienza a controlarlos por sí mismo, vemos cómo también se va incrementando su interés por relacionarse con el entorno, como muestra de la paridad existente entre el desarrollo del control físico y el cognitivo, cualidad que permite la detección temprana de los posibles signos de un desarrollo deficiente que sugiera la existencia de alguna condición orgánica funcional, como en el caso de la parálisis cerebral, el retardo mental o de las dificultades en el autocontrol, propias del autismo o del trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad.

Del mismo modo, el vínculo entre las primeras etapas del desarrollo de la motricidad gruesa y el normal deseo de interacción con el entorno, por medio de las acciones del gateo y posteriormente el caminar, así como la búsqueda del contacto y manipulación de los objetos cercanos, son la fuente primaria de las experiencias perceptivas del ser humano, por ende, ofrecer espacios seguros, acondicionados especialmente para que el niño pueda vivenciar con libertad estas experiencias, le permitirá asumir su control físico con mayor seguridad, lo que a su vez se refleja en el desarrollo de una personalidad también mucho más segura, repercutiendo esto considerablemente en su futuro nivel de autoestima.

Niveles y análisis de las habilidades motoras

La evaluación del desarrollo de la motricidad gruesa desde el nacimiento es una labor competente en primera instancia del médico pediatra, quien ha de brindar la adecuada asesoría a los nuevos padres sobre el desarrollo de las diversas funciones según la edad, de manera que puedan velar por su adecuada estimulación, a la vez de estar alertas ante cualquier posible señal que requiera de una evaluación más profunda para el descarte o confirmación de alguna anomalía, pero por lo general, el desarrollo motor iniciado durante el primer año de vida se orienta hacia el control total de la movilidad de la cabeza y las acciones de abrir y cerrar las manos, con una capacidad básica para sujetar los objetos menos pesados y llevarse las cosas a la boca, gatear y sentarse, mientras que ya al acercarse a los dos años ha iniciado el proceso de caminar y mantenerse de pie por sí solo, una etapa crucial para el afianzamiento de su posterior capacidad para relacionarse de manera segura con el entorno y aprender a caer haciéndose el menor daño posible.

Referencias

Alburqueque Silva, S. O. (2019). La motricidad gruesa en niños y niñas de la segunda infancia.

Castañer, M., & Camerino, O. (2006). Manifestaciones básicas de la motricidad. Universitat de Lleida.

Morán, A. M. M. (2017). Desarrollo de la motricidad fina y gruesa en etapa infantil. Sinergias educativas, 2(2), 10-20.

Valles, G. Y. J., & Castillo, C. P. R. (2019). Fortalecimiento de la motricidad gruesa en espacios cerrados. Revista tecnológica ciencia y educación Edwards Deming, 3(2), 1-14.

 
 
 
 
Por: Serena Cuoghi. Profesora de Biología egresada de la UPEL. Docente especialista en Dificultades de Aprendizaje. Experta en PNL y Superaprendizaje. Desempeño en Ciencias Biológicas, e investigadora en Biodescodificación.

Trabajo publicado en: Jul., 2023.
Datos para citar en modelo APA: Cuoghi, S. (julio, 2023). Importancia de la Motricidad Gruesa. Significado.com. Desde https://significado.com/im-motricidad-gruesa/
 

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