Importancia del Oxígeno

Serena Cuoghi
Título de Profesora de Biología

Siendo el oxígeno uno de los elementos más abundantes en el Universo, y ocupando aproximadamente el 21% del volumen del aire que compone la atmósfera terrestre, no es de extrañar que la vida lo tomara en cuenta para desarrollarse, a tal punto de llegar a convertirlo esencialmente en uno de los elementos químicos base más importantes para el desarrollo de la vida – tal y como la conocemos sobre nuestro planeta – junto al carbono, el hidrógeno y el nitrógeno.

Todas las funciones biológicas, en la gran mayoría de los organismos vivos, dependen directa o indirectamente del oxígeno. Partiendo desde uno de los procesos vitales más elementales, la respiración celular, el oxígeno se encuentra presente en casi todas las funciones metabólicas debido a ser un receptor, transportador y donador de electrones de excelente calidad, facilitando el desarrollo de la energía necesaria para la supervivencia de la célula y, por ende, del todo el resto del ser vivo.

Combinado con otros elementos y muy particularmente con el hidrógeno, nuestro muy necesario oxígeno permite la conformación de moléculas que van desde estructuras simples como el agua, hasta ensambles altamente complejos, como en las proteínas, las cuales se constituyen a partir de aminoácidos dentro de los ribosomas de las células.

La síntesis de proteínas se produce gracias a los enlaces químicos posibles por medio de las “migraciones” que el oxígeno es capaz de realizar, dentro de los procesos de transcripción, en los cuales se establece la unión entre un aminoácido y otro, hasta estructurar una molécula compleja que tendrá una función específica según su secuencia peptídica.

De este modo, el oxígeno se encuentra presente en cada uno de los procesos moleculares generados por las células, en una innumerable cantidad de ciclos y transformaciones químicas, sin las cuales los seres vivos más complejos no hubiesen logrado desarrollarse e inclusive evolucionar.

No obstante, existen organismos – todos ellos unicelulares – que evolucionaron de forma distinta, valiéndose de otros elementos como el azufre y el nitrógeno para sobrevivir, cumpliendo exactamente las mismas funciones, pero empleando como recurso generador de energía alguna otra sustancia distinta al oxígeno, el cual incluso puede llegar a ser tóxico en ciertos casos, como en el de las bacterias anaeróbicas.

Algunas de estas especies de organismos unicelulares se les conoce como extremófilos, debido a la peculiar característica de haber sido capaces de desarrollarse a partir de las condiciones extremas a las que se adaptaron, hecho que los hace ser considerados actualmente, la pieza clave para suponer y comprender cómo podría ser la vida en planetas con condiciones distintas a las del nuestro y sin presencia del oxígeno.

Por otra parte, el oxígeno también es importante para el control de este tipo de microorganismos. En particular las bacterias anaeróbicas, en su mayoría son altamente infecciosas y causan enfermedades letales en los demás seres vivos, jugando el oxígeno en este caso, un rol de controlador sobre dichas bacterias limitando su presencia y desarrollo, evitando así que eliminen por sí solas al resto de las formas de vida.

El oxígeno más allá de la vida

No sólo para la vida es importante el oxígeno, sino que también gracias a la presencia de este elemento, son posibles procesos químicos y físicos como la combustión, la oxidación y la conformación de una capa de Ozono, que atenúa la intensidad con la cual inciden los rayos del sol sobre la superficie del planeta, siendo todos procesos que de una u otra forma, repercuten a su vez en las propias condiciones necesarias para la vida.

Al estudiar detalladamente los fenómenos atmosféricos, climatológicos y geológicos, encontramos siempre el oxígeno como elemento en común, sin éste, no existiría el agua y por lo tanto todo su ciclo, tampoco pudiese existir el fuego y ciertamente esto conllevaría a un cambio radical sobre el desarrollo de todos los demás procesos.

Otro ejemplo que nos permite valorar la importancia del oxígeno es la consideración de su marcada participación en la respiración de las plantas y la tan necesaria fotosíntesis, sin la cual – como te podrás imaginar – todos los demás seres vivos pluricelulares tampoco pudiesen existir, debido a la falta de la más básica de todas las fuentes de alimento.

Tanto para los seres terrestres, como para los que habitan en el agua, quienes evidentemente tampoco existirían sin oxígeno, no solo por la carencia de los organismos fotosintéticos como fuente de alimento primaria, sino por no poder crearse el propio medio en el cual se han desarrollado, este elemento no metálico ha condicionado por completo su posibilidad de existencia, sirviendo desde puente para la transferencia de electrones de un átomo o una molécula a otra, permitiendo procesos químicos de oxido-reducción, hasta la conformación esencial del más vital de todos los líquidos: el agua.

Referencias

DuPraw, E. (1971). Biología Celular y Molecular. s/e. Barcelona, España. Ediciones Omega, S.A.

Lehninger, A. (1977). Bioquímica. 2da Edición. Ciudad de la Habana, Cuba. Editorial Pueblo y Educación.

Mathews, C. et all. (2005). Bioquímica. 3era Edición. Madrid, España. Pearson – Addison Wesley.

ille, C. (1996). Biología. 8va Edición. México. McGraw-Hill.

 
 
 
 
Por: Serena Cuoghi. Profesora de Biología egresada de la UPEL. Docente especialista en Dificultades de Aprendizaje. Experta en PNL y Superaprendizaje. Desempeño en Ciencias Biológicas, e investigadora en Biodescodificación.

Trabajo publicado en: Mar., 2013.
Datos para citar en modelo APA: Cuoghi, S. (marzo, 2013). Importancia del Oxígeno. Significado.com. Desde https://significado.com/im-oxigeno/
 

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