Significado de Imaginación

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Mar, 2020
  • Es el motor creador sustentado por las experiencias, anhelos y creatividad propiamente humana que nos singulariza en cuanto al resto de los animales, y que muestra su máxima expresión en la etapa infantil, tal vez porque a medida que crecemos, la sociedad nos invita a imitar y repetir modos de ser, en favor de la ‘normalización’ y la homogeneidad. Además, nos vamos volviendo más rígidos y pautados.

    Etimológicamente se aprecia en el latín imaginatio, del pasado participio imagināri, en alusión a formularse una imagen, éste con raíz en imāgo, que se traduce a imagen, asociado a imitāri, al respecto de imitar, el cual posee referencia en el indoeuropeo *aim-, por copiar.

    Importancia de la facultad de imaginar

    Pero si logramos mantener viva la imaginación y creatividad, en la vida adulta nos será de gran utilidad para emprender proyectos innovadores, hallar diferentes y nuevos caminos hacia nuestras metas, posibles soluciones a un problema; en definitiva, permitirá ver más allá de lo que es o de lo que está presente de modo material.

    Para los artistas, la imaginación es fundamental, pues sus obras constituyen creaciones, que intentan cautivar y conmover al público. Por ejemplo, pinturas fantásticas o cuentos con finales inesperados son retoños de la imaginación de sus autores.

    Cómo fomentar la imaginación en los niños

    Los pequeños están dispuestos naturalmente a imaginar, pero, como es usual, el entorno influye en ellos, pudiendo incentivar o aplacar dicha potencia.

    Los juegos y juguetes menos estructurados son los ideales para que el niño se divierta creando diversas situaciones. Por ejemplo, jugar a que unos palitos de madera son personas que interactúan, a que cocina un pastel con las hojas de un árbol en un recipiente, que una caja es un edificio en llamas, etcétera.

    Otra buena manera de animar la imaginación es jugar a crear cuentos o historias, lo que además refuerza lazos entre los participantes, siendo una buena actividad para practicar en familia.

    El juego de los niños debe ser celebrado, permitirse y darle un lugar en tiempo y espacio. Es muy importante para el desarrollo psicológico, la inteligencia y el desempeño laboral adulto, puesto que para los pequeños es algo muy serio y comprometido, donde ponen en práctica todas sus aptitudes cognitivas.

    Además, la psicología expresa que, en esta etapa, el infante tramita sus experiencias vitales por medio del juego, recrea de un modo activo lo que ha vivido de manera pasiva, da significado al mundo, regula sus sentimientos, busca respuestas, explora posibilidades.

    Es posible un resumen en la aplicación de las siguientes premisas:

    – No reprimir las equivocaciones o los posibles fallos. Hay niños que tienen cierto temor a decir lo que piensan y esta circunstancia puede actuar como un freno para el desarrollo de su creatividad.

    – Incentivar el juego y las actividades lúdicas. A través de los juegos los niños desarrollan distintas habilidades y destrezas: curiosidad, capacidad de asombro, sociabilidad e imaginación.

    – Fomentar el arte en todas sus facetas, ya que en las manifestaciones artísticas los niños pueden desarrollar todo su potencial.

    Efectos de la tecnología en la imaginación de los niños

    Una de las mayores críticas a la tecnología se dirige a su utilización en los primeros años de vida, cuestión que se ha vuelto muy corriente en los últimos años. Los pequeños están muy expuestos a la televisión, computadoras, teléfonos celulares, tabletas, etcétera.

    Se recomienda un uso regulado y acompañado por los cuidadores, para evitar que los niños sean “absorbidos” por las pantallas, con las cuales, si fuese por su propia elección, podrían pasar horas sin moverse.

    La desventaja es que la imaginación del niño no trabaja, pues ya está todo dado por la tecnología y así, dicha facultad se va perdiendo. Tampoco posibilita la sociabilización cara a cara, ni el movimiento físico y puede crear adicción, en casos extremos y sin control adulto.

    Las posturas más estrictas optan por prohibir el uso de pantalla, por lo menos en los dos primeros años de edad y luego, habilitar un uso diario de una o dos horas.

    No sólo la cantidad de tiempo, sino la supervisión en cuanto al contenido de lo que miran los más pequeños es importante como parte de la responsabilidad parental.

    Relaciones de pareja e imaginación

    Mantener vivo el amor es una tarea cada vez más difícil cuando pasan los años. No obstante, es una cuestión de esfuerzo e imaginación, que implica salirse de la rutina de vez en cuando y recordar a la pareja lo especial que es.

    Una cena romántica, una carta, una salida al cine, viajes, paseos, regalos que contemplen el deseo del enamorado o enamorada, son algunas maneras de utilizar la imaginación al servicio del amor.

    Imaginación versus realidad

    Los juicios que nacen del propio pensamiento y que pueden diferir o hasta desestimar la realidad también son conocidos como productos de la imaginación, perjudicando a la persona o a su entorno.

    En este sentido, la imaginación puede ser la causante de celos exagerados, paranoia, miedo al abandono, hipótesis poco razonables, etcétera. Por ejemplo: “Ana le reprocha a su pareja, que imagina que lo está engañando constantemente con otra persona”.

    En este sentido, la imaginación va contra la realidad y no es una capacidad preciada, sino un obstáculo para el saludable desarrollo de las relaciones interpersonales.

    Mente desbordante

    La mente humana continúa siendo un auténtico misterio en muchos aspectos, existiendo diferentes problemáticas en las que los individuos manifiestan una imaginación desordenada que crea un caos en sus vidas, siendo necesario una consulta y evaluación, y eventualmente un acompañamiento con un especialista. Cada caso es único, y requiere un estudio individualizado.

    Algunas personas que visitan la ciudad de Jerusalén pueden experimentar una profunda emoción y en ciertas ocasiones llegan a pensar que son la auténtica reencarnación del Mesías, un nuevo profeta o un personaje bíblico. Esta fantasía se conoce como síndrome de Jerusalén.

    Ciertos problemas de la percepción provocan una distorsión de la realidad y, de alguna manera, hay una confusión entre lo que realmente existe y el estado mental del individuo. Esta circunstancia se pone de manifiesto en los casos de hiperestesia (por ejemplo, cuando los sonidos o los colores parecen mucho más intensos de lo normal).

    Otro fenómeno ocurre con las ilusiones paraidolias (por ejemplo, cuando alguien cree que está viendo la imagen de una persona en un objeto cotidiano).

    En el interior de la cabeza de los artistas

    En el proceso de creación de los artistas el potencial de la imaginación tiene un papel singular. Desde las neurociencias se intenta comprender la relación existente entre el cerebro del artífice y su obra.

    El pintor ruso Wassily Kandisky se dio cuenta que tenía un problema neurológico al escuchar una pieza musical de Wagner. Así, las notas musicales iban acompañadas de imágenes de colores en su mente, lo cual es un síntoma inequívoco de sinestesia.

    Vincent Van Gogh padeció diversos síntomas que provocaron su reclusión en instituciones psiquiátricas y le llevaron al suicidio.

    La poesía y la obra narrativa de Edgar Allan Poe tal vez no tendrían la misma genialidad si el escritor no hubiera padecido los efectos del alcohol. Según algunas investigaciones los efectos de la bebida le hacían escribir en un estado de éxtasis que estimulaba su imaginación creadora.

    En las creaciones pictóricas de Piet Mondrain hay abundantes líneas rectas, tanto verticales como horizontales. Según los criterios de las neurociencias los mecanismos neuronales determinan este tipo de formas artísticas.

    Los ejemplos señalan cómo la imaginación de muchos artistas se encuentra predeterminada en la estructura cerebral y/o por la influencia de agentes externos.