Significado de Inconsciente

¿Qué es el inconsciente?

Es una noción que atraviesa toda la teoría del psicoanálisis, siendo una parte del aparato psíquico, a partir de la cual uno se vivencia, piensa o comporta de un modo sin tener una percepción del porqué. Para Jung, desde otra perspectiva, el inconsciente puede ser individual o colectivo, éste último influenciado por los sentidos de la cultura.

Entre sus usos cotidianos, se observa que el término es elegido para señalar determinadas actitudes que aparentamente carecen de lógica o que resultan peligrosas. También, se lo emplea para identificar cuando un individuo queda físicamente inconsciente de manera abrupta.

Etimológicamente, está formado por el prefijo del latín in-(2), que refiere a una negación, un «no», y se lo acompaña por el adjetivo consciente, reflejado en el latín consciens, que remite al saber demostrado. En el estudio de la mente claramente se avanza sobre una significación más profunda, desde un conocimiento que está presente, aún a pesar de que el individuo no lo perciba.

Freud: Principios y manifestaciones del inconsciente

El inconsciente es uno de los pilares de la teoría freudiana, está en sus cimientos y sin el mismo no cabría hablar de psicoanálisis. Es también, un término que se mantiene a lo largo de las formulaciones analíticas que Freud va elaborando; otros conceptos van sufriendo modificaciones, reacomodaciones, son descartados o reemplazados, sin embargo, el inconsciente persiste.

Es parte, además, de una de las grandes afrentas hacia el narcisismo de la humanidad, la afrenta psicológica, según la cual el Yo (instancia psíquica consciente) no es el amo ni siquiera en su propia casa, en su propio psiquismo. Esto es porque en nosotros suceden cosas y existen representaciones, sin que tengamos percepción consciente de ello. Accedemos sólo lo que está en nuestra consciencia y, con cierto esfuerzo, en nuestro preconsciente.

En la primera tópica del aparato psíquico (luego Freud confecciona una segunda, sin reemplazar a la anterior) el aparato psíquico aparece dividido en tres partes: consciencia, preconsciente e inconsciente y entre ellas median dos censuras.

El inconsciente en sí mismo es inabordable en la neurosis, inaccesible, pero resta un camino para su conocimiento, en cierta medida y para su abordaje en análisis. Las manifestaciones del inconsciente son los sueños, lapsus, lagunas de la memoria, chistes, síntomas; en ellos se puede estudiar el sentido inconsciente, que se muestra desfigurado por la represión, uno de los mecanismos de defensa propios de la estructura neurótica (neurosis histérica o neurosis obsesiva).

Lacan: Inconsciente estructurado como un lenguaje

El psicoanálisis lacaniano retoma conceptos de la teoría freudiana y los reelabora, sumando formulaciones novedosas, con ayuda de los aportes de otras disciplinas, como la antropología y la lingüística.

En el caso del inconsciente, Lacan se vale de aportes de la Lingüística para desarrollar sus estudios. En el Seminario 11 expresa que el inconsciente se estructura como un lenguaje, dado como uno de los ejes de su teoría.

Esta formulación no tiene que ver con el peso de las palabras en la estructuración psíquica -si bien las palabras tienen gran valor-, sino con que previo a toda experiencia humana, individual, existe algo que organiza el campo psíquico.

El lenguaje nos constituye, preexiste a nosotros y se conforma por signos, que son estructuras de relación entre significados (conceptos) y significantes (imágenes acústicas). Éstos últimos se unen formando una cadena de significantes. Así mismo, el funcionamiento del inconsciente puede explicarse con el apoyo de dos términos lingüísticos, la metáfora y la metonimia.

Carl Jung: Inconsciente colectivo e individual

Carl Gustav Jung es un discípulo de Freud, que en su recorrido teórico tomó distancia de su maestro. Jung formuló la existencia de un inconsciente colectivo, es decir, un inconsciente de toda la humanidad.

El inconsciente colectivo refiere a representaciones universales, para todos iguales, que exceden las particularidades de lo que este autor comprende por el inconsciente individual. Ésta es una teorización del inconsciente que se diferencia de lo propuesto por las teorías tanto freudiana, como lacaniana.

Las personas inconscientes a partir de actitudes impulsivas o irresponsables

En el lenguaje popular se dice, de modo peyorativo, que las personas inconscientes son aquellas que resaltan por la cualidad de no pensar lo suficiente antes de actuar, es decir, personas poco planificadoras, irresponsables o que no manejan bien sus impulsos. Entre el estímulo y la respuesta hay poca capacidad de demora.

Que una persona tenga comportamientos inconscientes, en este sentido, da lugar a consecuencias o efectos indeseables, que no fueron previstos por la persona inconsciente, por lo que constituye una cuestión a reflexionar, siendo que puede dificultar el cumplimiento de metas o proyectos a largo plazo.

En el contexto de socorrer una persona que queda inconsciente

En términos médicos, si una persona ha perdido la consciencia, debemos mantener la calma para poder actual con eficacia y velocidad. Debemos tener en cuenta, para poder identificar a la persona en estado inconsciente, que ésta pierde su capacidad de responder a estímulos y además se encuentra inmóvil. Es decir, no responderá si le dirigimos la palabra, ni podrá moverse voluntariamente.

Entonces, si una persona ha caído desvanecida y no responde cuando le hablamos o la tocamos, quiere decir que ha perdido la consciencia. La mejor opción es llamar a emergencias médicas, para que evalúen el estado total del individuo en cuestión y comuniquen la situación a los familiares, de ser necesario.

Las causas de este estado son numerosas, pueden remitir a traumatismos, intoxicaciones, problemas cardíacos, lipotimias, conflictos emocionales, etcétera.

Mientras esperamos a los médicos, conviene estar atentos a la respiración de la persona inconsciente y ponerla, si es posible, en posición lateral, lo que favorece la inhalación y exhalación del aire. Si la persona se encuentra boca arriba lo que puede pasar es que la lengua se vaya hacia atrás y dificulte el pasaje del aire. Si pensamos que la persona puede tener frío porque hay bajas temperaturas, lo siguiente que podemos hacer es cubrirla con el abrigo que tengamos disponible, hasta que llegue la ayuda profesional.