Significado de Memoria

¿Qué es la memoria?

Es el motor que guarda y trae a recuerdo las experiencias vividas y el saber aprendido, para alinear los pensamientos y moldear la identidad. Posee referencia en el latín memoria, asociado al verbo memorar que se aprecia en el latín memorāre, por su parte el adjetivo memorable se registra en el latín memorabĭlis, al respecto de la raíz indoeuropea *(s)mer-, que remite a recordar.

A instancias de la informática, puede leer la explicación sobre la Memoria RAM, ROM y Caché, que de alguna manera traslada este mecanismo de la mente al terreno de los bits para la organización de la vida digital.

Estructura e Importancia de la memoria en el proceso de aprendizaje

En el aprendizaje influyen muchos factores, pero fundamentalmente podemos distinguir tres: la memoria, la atención y la emoción. Éstos se vinculan biológicamente al hipocampo, a la formación reticular y a la amígdala, respectivamente. Dentro de las estructuras del sistema nervioso, el hipocampo y la amígdala forman parte del cerebro, mientras que la formación reticular se encuentra localizada en el tallo encefálico.

La función de la memoria es captar, de modo selectivo (no recepcionamos todo), la información y guardarla, por un tiempo determinado, que puede ser fugaz, corto o largo. También incluye el traerla nuevamente a la consciencia, al emprender la acción voluntaria de recordar.

La memoria es vital, pues la necesitamos para recordar nombres, lugares, contenidos de estudio, fechas, olores y sensaciones, personas, modos de hacer cosas, vivencias de nuestra infancia, etcétera. Las fallas en la memoria suelen ser vividas con mucha angustia y consecuencias en todos los ámbitos, desde laborales hasta interpersonales.

Clasificación: Memoria inmediata, de corto plazo, y largo plazo

La memoria se divide en tres tipos, según cuánto tiempo rememoramos aquello reservado. La memoria inmediata dura segundos o minutos, es decir, es breve y sirve para respuestas rápidas, luego de las cuales se olvida la información. Por ejemplo, si estamos presenciando un acto de magia y nos piden participar de un truco, pensando y reteniendo un número en nuestra mente. A veces es incluida dentro de la memoria a corto plazo, pero en una descripción precisa debe entenderse como un tipo de memoria aparte.

La memoria a corto plazo tiene un tiempo estimado de horas o algunos días; es la que utilizamos, por ejemplo, cuando memorizamos contenidos para rendir una evaluación y luego olvidamos lo estudiado (es un ejemplo también de cómo no debe estudiarse).

La memoria a largo plazo tiene una capacidad muy grande, en cuanto a los datos que contiene y su duración; son las cosas que recordamos a lo largo de la vida. Para que la información recabada se consolide a largo plazo es fundamental el hipocampo, ubicado en el lóbulo temporal del cerebro.

Memoria implícita y explicita, y la amnesia retrograda y anterograda

Para completar la clasificación viste en el recuadro anterior, tenemos una memoria implícita (o no declarativa) y una memoria explícita (o declarativa). La primera es motora y tiene que ver con recordar modos de hacer algo, procedimientos, como puede ser atarse los cordones.

La segunda es narrativa, se trata de contar experiencias que nos han sucedido (memoria episódica) o que les han pasado a otros (memoria semántica).

El fallo de la memoria episódica puede ocasionar dos tipos de amnesias, cuando no podemos recordar el pasado (retrógrada), como pasa comúnmente en las novelas, en las que el protagonista despierta luego de un largo estado de coma y no recuerda quién es.

Cuando la imposibilidad es para almacenar información nueva, es una amnesia anterógrada, por ejemplo, la que sufre el personaje de Lucy (Drew Barrymore) en la película “Como si fuera la primera vez”.

Características de la memoria en el adulto mayor o la tercera edad

A medida que envejecemos y luego de los setenta u ochenta años, aparecen dificultades en la rememoración, que comienzan por lo general en la memoria inmediata, el no acordarse lo que se hizo hace pocos segundos. Si esto se agudiza adquiere mayor complejidad y se extiende hacia la memoria de corto y largo plazo, que en los casos más graves supone el olvidarse del nombre de familiares cercanos o de quién es uno mismo.

Cuestiones que potencian la memoria y previenen esta problemática son todas las actividades relacionadas a la cognición, como las prácticas de lectura y la escritura. También se habla de la utilidad que tiene la realización frecuente de crucigramas en el cuidado de la memoria.

En el marco del psicoanálisis

La teoría psicoanalítica se interesa en distintos puntos por la memoria, ya que no es arbitrario qué recordamos, ni tampoco qué cosas hemos experimentado y, sin embargo, aparecen ocultas a nuestro Yo, a nuestro saber consciente.

Algunos olvidos son muestra de la existencia del inconsciente, causados por el mecanismo psíquico de la represión, por rechazo de una representación que no es tolerable para la instancia del Yo, especialmente frecuentes en el relato de la estructura histérica.

Por otra parte, Sigmund Freud dice que sobre los primeros años de la infancia recae una particular amnesia infantil, que constituye junto a los prejuicios culturales, uno de los motivos para que durante largo tiempo se haya ignorado o encubierto la existencia de la sexualidad infantil, diferente de la sexualidad tal y como es entendida en la vida adulta.