Significado de Permuta

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Sep, 2020
  • ¿Qué implica y abarca la práctica de permuta?

    Es un acuerdo de base jurídica que configura el canje de cosas, objetos de valor o servicios, y si bien aparenta ser poco frecuente y anticuado, la realidad es que se materializa con cierta regularidad en determinados ámbitos, por ejemplo cuando un par de empresas intercambian maquinarias entre sí, como también se lo refleja en un pacto dado entre equipos deportivos al respecto de la negociación de jugadores. Así mismo, se usa mucho para el intercambio de inmuebles o vehículos: dos personas deciden negociar una casa por un local comercial, pero también puede pasar que alguien vende un auto y acepta un vehículo más pequeño como parte del pago. En este último caso, una de las partes debe aportar algo de dinero, lo que se podría equipar a un “vuelto” cuando se compra con efectivo en una tienda.

    Configuración de un contrato de permuta

    Principalmente, en la permuta no se usa dinero y no es un simple trueque, ya que tiene connotaciones en un contrato donde se deja en claro los términos del acuerdo de voluntades, distinguiendo un conjunto de parámetros:

    1. Consentimiento: es consensual, ya que las dos partes involucradas están de acuerdo y el valor de lo intercambiado es acordado entre ambos.

    2. Objeto o servicio: deben existir los objetos o servicios que se intercambian. No puede haber una permuta sin la clara y detallada descripción de lo intercambiado.

    3. Intercambio de derechos: esto aplica cuando se intercambian cosas. Lo que sucede es que las personas intercambian los derechos de propiedad, uso y disfrute de las cosas permutadas. Para efectos legales, la permuta es justamente eso: una permuta de derechos por consenso de quienes ejercen tales derechos.

    4. Mismos rasgos que la compraventa: ciertamente, equivale a una compra-venta, con la salvedad de que no hay un precio de por medio.

    5. Es un contrato oneroso: ya que todos dan algo y reciben algo; ninguna de las partes se limita a ceder sin quedarse con un beneficio a cambio.

    6. Conmutativa: expresión del ámbito matemático donde “el orden de los factores no altera el producto”. Sucede que si A y B hacen una permuta, tanto A como B tienen los mismos beneficios y ceden algo equivalente a cambio.

    7. Instantánea: no siempre es instantánea, pero la mayoría de las veces suele serlo. Los interesados suelen hacer el intercambio de manera expedita. La compraventa (donde hay un precio y se usa dinero) suele no ser instantánea, ya que primero hay un depósito bancario o facturación, así como una serie de pasos antes de finiquitar el acuerdo.

    Con lo antes indicado, hemos dicho solo algunos elementos y rasgos de la permuta, los más relevantes acerca de este tema.

    ¿Qué cosas se pueden o no permutar?

    Hay ciertas cosas que se pueden permutar y otras que no. No es válido ni legal intercambiar personas, aunque esto último se hacía en épocas pasadas durante la vigencia de la esclavitud; pero en los tiempos que discurrimos las personas ya no son permutables, de hecho, seria (o es) delito hacerlo.

    Tampoco es válido ceder aspectos como la patria potestad a cambio de un bien o servicio, a pesar de que esto llegó a ocurrir en anteriores tiempos, cuando una familia aceptaba ceder uno de sus hijos a cambio de algo de valor (cuestión que, sin embargo, pudiese tenerse como vigente solo en determinadas culturas o religiones).

    Hay derechos que son intransferibles, como la identidad y el derecho a la vida o educación. Se considera delito que una persona que ha ganado un cupo en una universidad ceda este derecho en un contrato de permuta.

    Obviamente, solo se puede permutar algo sobre lo que se tiene derechos. Una persona no puede hacer una permuta con algo que no es de su propiedad o está bajo su poder.

    La práctica vista desde el derecho internacional

    A nivel internacional, la permuta es bastante factible sencillamente porque permite hacer intercambios sin caer en la necesidad de tasar el valor de las cosas entre diferentes monedas.

    • Son muy frecuentes entre países los acuerdos de carácter académico. Dos naciones intercambias alumnos para que aprendan ciertas profesiones o tecnologías. Técnicamente, ningún país paga dinero ya que se supone que a cambio educa a los ciudadanos de la otra nación en sus universidades o instituciones.

    • El caso de los convenios entre Cuba y Venezuela. Los venezolanos envían petróleo y combustibles a Cuba a cambio del apoyo con médicos cubanos.

    • Entre el gobierno de Venezuela y la empresa del país azteca, Libre Abordo, se hizo un convenio de trueque internacional. Venezuela entregaba petróleo para poder recibir grandes cantidades de maíz. Este acuerdo se llevó a cabo desde el 2019 y terminó en el primer trimestre de 2020.

    • Durante los años 80, el gobierno español entregó a China una planta de cemento a cambio de recibir parte de la producción de este material. Las empresas involucradas fueron Asland, Ateisa y Focoex.

    Hay que decir que la permuta es bastante viable en la esfera mundial, mientras se recuerda que entre países no rigen marcos jurídicos sino convenios, por lo que no dejan de ser complejas las permutas entre entes privados de naciones diferentes.

    Vicio oculto, incumplimiento y rescisión

    Una de las cuestiones de estos contratos es que debe haber cierta garantía. La cosa intercambiada debe cumplir con las expectativas. Si, por ejemplo, en la permuta se intercambia un automóvil este debe funcionar por al menos un periodo de tiempo estipulado en el contrato. Si no es así, entonces una de las partes puede presentar su respectivo reclamo.

    Los contratos de permuta cesan o se revierten por causas análogas a los contratos de compraventa, tales como:

    • La existencia de vicios ocultos en el o los objetos de la permuta.

    • Si se entrega una bien o se realiza un servicio diferente al pautado o fuera de tiempo.

    • Si ambas partes acuerdan rescindir el contrato

    Por ende, se deduce que la responsabilidad persiste luego del intercambio. Es un aspecto que resulta necesario aclarar en estos casos.

    Trueque de cosas a futuro: Contrato Atípico

    En la práctica esto se realiza y recibe la calificación de “contrato atípico”. Su rasgo esencial es que una de las cosas ya existe, mientras que la otra no. Esta última existirá, dentro de un plazo definido, cuando se elabore, coseche o se construya la misma.

    Suele presentarse esta circunstancia en el ámbito inmobiliario. Se entrega algo a cambio de un inmueble que aún está en fase de construcción.