Significado de Psicoanálisis

¿Qué es el psicoanálisis y cómo se diferencia en la visión de Freud y Lacan?

Es una corriente de la psicología, vigente actualmente y practicada en muchas partes del mundo, cuyo creador es Sigmund Freud (1856-1939). Más tarde, los seguidores de este autor se desviaron de sus nociones y dirección originales, por lo que aparece la propuesta de Jacques Lacan (1901-1981), como un retorno, una vuelta hacia los principios del psicoanálisis, pero con nuevos conceptos, como los registros de lo imaginario, lo simbólico y lo real, así como aportes de otras disciplinas como la lingüística, de la que retoma fundamentalmente a Ferdinand de Saussure (1857-1913) y la antropología, donde destaca a Lévi Strauss (1908-2009) y sus estudios sobre el parentesco.

Podemos diferenciar entre los psicoanalistas estrictos, que sólo siguen las enseñanzas de Freud y los psicoanalistas lacanianos, que incorporan las nuevas elaboraciones de Lacan como, por ejemplo, el uso del tiempo acorde a los tiempos del inconsciente.

Charcot y Freud: descubrimiento del inconsciente

Los comienzos de esta terapia pueden ubicarse cuando el joven Sigmund Freud empieza sus estudios acerca de la histeria de la mano de su maestro Jean Martín Charcot (1825-1893) en La Salpêtriére (París).

Freud se dirige a París para ahondar sus estudios sobre neurología, pero cautivan su interés los pacientes histéricos, que constituyen un misterio hasta ese momento, muchas veces acusados de mentirosos.

Es Charcot quien dice que la histeria es una enfermedad y le otorga ciertas características y luego Freud continúa los estudios por este camino, arribando a la noción de síntoma, como expresión de un conflicto inconsciente y avanzando hacia la formulación de su esquema del aparato psíquico (consciencia, preconsciente, inconsciente) y la noción de represión, como mecanismo de defensa privilegiado de las neurosis de defensa (neurosis obsesiva e histeria).

Características de la terapia psicoanalítica

En términos generales es un encuentro donde aparecen dos personas físicas, terapeuta y paciente, unidos por una relación de transferencia, pero más bien se trata de que el paciente se halle consigo mismo, logre escucharse en mayor medida que lo habitual y preste atención a lo que generalmente ignora o rechaza.

Con la finalidad de aliviar el sufrimiento que ha motivado la consulta, el psicoanalista intentará desenvolver una trama, que en gran parte se encuentra en el inconsciente, es decir, aquel sector del aparato psíquico reprimido o alejado de la consciencia. A ese saber desconocido se accede gracias a diferentes vías como los sueños, los lapsus, olvidos, actos fallidos, entre otras manifestaciones.

Dos reglas son fundamentales en este encuentro, la atención flotante, que es tarea del terapeuta y la asociación libre que debe ser llevada a cabo por el paciente, si se pretende que la terapia funcione.

De esta manera, el analista debe prestar atención a todo lo que expresa el paciente, de igual manera, con igual esmero, ya que muchas veces lo importante se encuentra en lo que pareciera más trivial, mientras que el paciente tiene que poner en palabras todo lo que le viene a la mente, sin una elección o evaluación previa, pese a que muchas veces sienta rechazo de expresar lo que piensa o le parezca absurdo, sin importancia, etcétera.

Importancia de entender el diagnóstico como guía, y no como estigma

Tiene que destacarse que, si bien es sustancial que el terapeuta tenga los conocimientos necesarios para identificar la estructura de su paciente (neurosis, psicosis, perversión), en la clínica lo esencial es contemplar la singularidad de cada sujeto en cuestión, pues todos somos seres únicos.

El conocimiento de ciertos rasgos del paciente, correspondientes a su estructura, será de utilidad como una guía para la dirección de la cura, pero nunca como un encasillamiento, ni como un límite a la potencialidad de ese sujeto.

En el caso de que la persona se encuentre siendo juzgada por un crimen, será un perito psicólogo, dentro del campo de la psicología forense, quien evalúe, no de modo terapéutico (en beneficio del paciente) como se venía mencionando, sino en la búsqueda de ciertos elementos del funcionamiento psíquico que ayuden a tomar una decisión judicial respecto del caso, por ejemplo, si la persona es capaz de tomar consciencia respecto de sus acciones o de tener empatía por los demás.

Proceso de la terapia psicoanalítica

Fundamentalmente esta terapia acciona en favor de la libertad y la autonomía, de acompañar al paciente para que luego de desandar cierto camino y resignificar experiencias previas, pueda ser más consciente de sus decisiones sobre sí mismo, así como no repetir antiguos patrones que lo dañan.

Es el paciente quien decidirá hasta dónde quiere llegar en la exploración de su inconsciente, cuánto puede y quiere soportar, así como qué hacer con su problema inicial a partir de lo que ha descubierto.

No debe olvidarse que aunque el sufrimiento se alivie y se haga soportable, siempre quedará una cuota de angustia, debido a que la vida presenta dificultades normalmente, por lo cual lo importante es que el sujeto aprenda a convivir con aquello que lo aqueja, logre saber un poco más de su dolor y aceptarlo.