Salud Integral Significado, Mente Positiva, Importancia y Estado

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Ago, 2020
  • ¿A qué responde la salud integral de una persona?

    Es el conjunto de condiciones biológicas y psíquicas, extendiéndose al plano social y ambiental, que determinan la situación actual de la persona. Se comprende, desde esta mirada, que la salud es un todo, es decir, no puede fraccionarse en un aspecto u otro, existiendo una interdependencia. Por ejemplo: si me fracturo una pierna y, debido a ello, pierdo la posibilidad de ser futbolista profesional, no afecta sólo a mi cuerpo, sino también a mi realización personal, en el plano de lo mental.

    Tradicionalmente se desligaban o escindían las problemáticas físicas y psicológicas -las sociales y ambientales ni siquiera eran tenidas en cuenta-, acorde al dualismo cartesiano mente/cuerpo, atendiendo la medicina a los cuerpos enfermos y no a los sujetos enfermos, que tienen mucho por decir, acerca del proceso que están transitando.

    Factores determinantes de la salud integral

    Es posible identificar múltiples elementos: económicos, políticos, culturales, sociales, psíquicos, biológicos, históricos, etcétera. Es decir, el contexto y las circunstancias vitales forman parte de la plenitud que podemos alcanzar en el desarrollo de nuestra salud.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha definido como el equilibrio psíquico, social, ambiental y físico, en términos de completitud. En cambio, para la Psicología, es un proceso relativo y dinámico: Proceso, porque nunca estamos totalmente sanos o totalmente enfermos, sino en un estado de relativo bienestar/malestar; y Dinámico porque es cambiante.

    Inclusive, la salud tiene mucho que ver con nuestra percepción, por ejemplo, una persona que ha perdido la vista en un accidente puede gozar de mayor o menor salud integral, según cómo afronte esa nueva condición de su cuerpo.

    Por otra parte, nuestra salud tiene mucho que ver con lo colectivo y no se reduce a una responsabilidad individual, aunque el capitalismo así lo quiera imponer. La sociedad entera debe involucrarse y participar, tomar un rol activo, democrático y protagónico en la promoción, prevención y el cuidado de la salud de todos.

    Sin embargo, ello no es excusa para que el Estado se aparte de sus funciones y responsabilidades, como agente y máximo garante del cumplimiento de los derechos humanos.

    Salud mental positiva y calidad de vida

    Considerar a la salud como un tema referido a una afección en el organismo es reducirla a uno sólo de sus aspectos, debido a que una persona puede no tener malestar en el cuerpo y, aún así, no gozar de buena salud integral.

    Por ejemplo: un hombre o una mujer desempleados, con una familia que sostener económicamente, aunque sin problemas médicos, pueden caer en una depresión y con ello, no gozan de buena salud mental.

    El concepto de salud positiva supone ir más allá, hacia el bienestar sentido y experimentado a nivel general, el placer y la satisfacción, lo que se relaciona a la calidad de vida, pues el ser humano, debido a la evolución y al desarrollo de la cultura, no pretende solamente la supervivencia, sino la felicidad.

    Estilo de vida saludable

    Los hábitos cotidianos, a corto y a largo plazo, influyen positiva o negativamente en nuestra salud y en la calidad de vida. La higiene personal como, por ejemplo, el correcto lavado de manos, es un factor protector contra los virus y enfermedades del entorno. Asimismo, la alimentación consciente, variada, orgánica, con comidas de buena calidad nutricional y alejada de los ultra procesados.

    En relación a la salud mental, como parte de la salud integral, hacer yoga y meditación proporciona tranquilidad para muchas personas, en el tratamiento contra el estrés y la ansiedad.

    Por otra parte, las visitas y controles de rutina al médico son también muy importantes y, de haber una enfermedad crónica, su seguimiento es fundamental. Ayuda, además, practicar deportes, con constancia y con asesoramiento/supervisión profesional, realizar caminatas diarias, salir a correr, mantenerse activo en general.

    La importancia del posicionamiento del Estado

    En el capitalismo hay un borramiento del Estado como real garante de derechos, dejando la salud en manos de la población, como si fuese una cuestión privada, una mercancía, a la cual algunos pueden acceder y otros no.

    En oposición, el Estado Benefactor se hace responsable por la salud de todos los ciudadanos, oyendo sus necesidades sentidas y expresadas, invirtiendo en centros de salud públicos, llevando a cabo proyectos cuya elaboración e implementación se realizan con la participación de la comunidad, como protagonista, en conjunto con los profesionales.

    Se quiere así lograr la equidad, es decir, la apreciación por las diferencias, para proveerle a cada uno lo que necesita y no a todos lo mismo, ya que en la sociedad no todos parten de la misma base, en cuanto a recursos económicos, culturales, simbólicos, etcétera.

    Ofrecer a todos las mismas posibilidades, sin un acceso equitativo u otorgar “beneficios”, que en realidad son derechos humanos indispensables, termina por nombrar y excluir a los que menos tienen, vulnerar justamente a quienes ya son más vulnerables, debido a la pobreza.

    Aportes de la Epidemiología a las políticas públicas en materia de salud

    Esta disciplina es una herramienta para la obtención y el análisis de datos, así como para la comparación y elaboración de estadísticas, que permiten tener una base sólida para la creación y evaluación de planes, programas y proyectos.

    En la realización de un estudio epidemiológico se consideran tres variables: tiempo, lugar y persona. Quién, dónde y cuándo en relación al proceso de salud-enfermedad. Ello permite analizar las causas, para actuar desde la prevención estratégica, que se caracteriza por su dinamismo, es decir, la apertura a cambios y reajustes.

    Es fundamental la evaluación antes (diagnóstica), durante, después y un tiempo después, de la implementación de políticas públicas, en salud. De esta forma se obtiene una buena lectura de la realidad y las demandas de los ciudadanos para que sean partícipes de la planificación y, luego, favorece que se hagan los reacomodamientos necesarios, así como la evaluación de impacto posterior.