Significado de Violencia Verbal

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Feb, 2020
  • ¿Qué es la violencia verbal a nivel sociocultural y jurídico?

    Es una forma de ataque directo originado por un individuo que puede surgir en cualquier ámbito social y resultar imperceptible al punto de naturalizarse como parte del carácter del agresor o intentar justificarse a partir de determinadas circunstancias, sin embargo trae aparejado profundas consecuencias en la víctima, en especial cuando ambos tienen un tipo de vínculo emocional, conviven o pasan un extenso periodo de tiempo juntos.

    Diferencia entre la violencia verbal, física y psicológica

    Podemos diferenciar dos grandes clases de maltrato: el físico, que se pone en marcha utilizando el cuerpo, por ejemplo, dando golpes, empujones, haciendo daño con objetos peligrosos, etcétera y por otro lado, existe la violencia psicológica, que puede, a su vez, distinguirse entre cultural, simbólica y verbal.

    Dentro de la primera se ataca a la esencia cultural de una persona o grupo humano, de modos en diferente grado sutiles o explícitos. La violencia simbólica apunta a las creencias y modos de ser.

    Finalmente, la violencia verbal es aquella que se sirve del lenguaje para desarrollarse, dañando la autoestima o cualquier aspecto relativo al psiquismo de otro u otros.

    Todas las formas del maltrato pueden desenvolverse de uno a uno o de manera grupal, siempre implicando un juego de poder de alguien más “fuerte” hacia alguien más “débil”, ya sea por sus aptitudes físicas, condiciones económicas, clase social, entre otras razones.

    Características de la violencia verbal

    Se constituye de amenazas, hostigamiento, intentos de control, insultos, críticas, gritos, degradaciones, etcétera.

    La violencia verbal, expresada en palabras, es muchas veces subestimada en su valor y poder. Desde el nacimiento, las palabras dan sentido a la experiencia, significan emociones, sensaciones, sentimientos y organizan el mundo desde una cierta perspectiva.

    Es por ello que a través de las palabras se puede criar a un niño de manera sana o predisponerlo hacia la inestabilidad psicológica. Las voces de quienes constituyen los referentes de los más pequeños marcan su desarrollo, lo favorecen o perjudican, dejando marcas profundas en su personalidad.

    Lógica de la violencia: motivaciones y efectos

    Puede ser utilizada para someter, por ejemplo, de parte de un jefe hacia un empleado o de un padre a su hijo, marcando una asimetría y poco respeto hacia quien se dirige. Esto denota autoritarismo y necesidad de control, por parte de la persona violenta.

    En los niños genera miedo, sumisión e intimidación, haciendo que obedezcan, sin comprender por qué o estar de acuerdo. En cambio, una relación sana entre padres e hijos se caracteriza por el respeto mutuo, la reflexión, el aprendizaje y la paciencia.

    La violencia verbal es una manera de dominar al otro, hacerle vivenciar una supuesta inferioridad.

    El sujeto violento puede ser consciente en distinto grado de su comportamiento y ser intencional o no.

    Muchas veces, quienes han crecido en un entorno violento son más propensos a reproducir este modo de vincularse (debido a la naturalización), pero también se puede salir de este círculo de la violencia, a través de un trabajo reflexivo o con ayuda profesional.

    Cuando se ejerce violencia a través de lo dicho, ya sea en un tono fuerte o suave de voz, puede generar diferentes efectos en su receptor, como tristeza, enojo o frustración.

    En la relación de pareja

    Lamentablemente muchas parejas, ya sean heterosexuales u homosexuales, de diferentes clases sociales, edades, condiciones culturales o económicas, se relacionan de modo violento, siendo de manera unilateral (de uno hacia otro) o entre ambos.

    La violencia verbal atenta contra el respeto y la plenitud, contra el derecho humano básico de la dignidad y debe ser firmemente rechazada, en todos sus niveles. Es un engaño, propio o ajeno, creer que hay motivos válidos para ejercer la violencia.

    En ocasiones, la violencia manifestada con palabras es una puerta de entrada hacia la violencia física, por eso se advierte que ante el primer signo de violencia es bueno tomar distancia. Pero, aunque no lo fuese, la violencia verbal es sumamente dañina por sí misma.

    Frente a una pareja violenta, deben ponerse límites firmes y no tolerar dicha situación, de lo contrario alejarse para resguardar el amor propio, la seguridad y la salud psico-física. El amor no justifica el maltrato, pues eso no es amor propiamente dicho, sino una manera enferma de amar.