Significado de Asertividad

¿Qué es la asertividad?

Supone expresar una idea de forma clara y contundente con respecto a los pensamientos personales, sin espacios para la confusión o las malinterpretaciones. No obstante, tiene que cuidarse la armonía de las palabras para que lo que uno está diciendo no resulte chocante u ofensivo, aspectos que colocarían en peligro el objetivo original del mensaje. Tiene una función esencial en los discursos o exposiciones orales, así como en las relaciones sociales cotidianas.

Asertividad en la comunicación

Todos sabemos de una forma aproximada lo que queremos y lo que no. Sin embargo, no siempre conseguimos comunicar a los demás cuáles son nuestras ideas y emociones. La comunicación es asertiva cuando los interlocutores se expresan con libertad y sinceridad. En las relaciones interpersonales tenemos dos opciones: decir lo que uno siente y quiere o someternos pasivamente a la voluntad de los demás.

La asertividad en la comunicación no debe confundirse con la agresividad o la actitud soberbia. Así, es posible expresarnos acorde con nuestras ideas sin necesidad de recurrir a un lenguaje agresivo o poco respetuoso. Decir lo que uno piensa sinceramente es compatible con el respeto al prójimo.

Por último, las personas asertivas son las que saben comunicarse de manera efectiva y sin renunciar a sus deseos. Para conseguir tal propósito es necesario usar un lenguaje claro y directo y al mismo tiempo que no sea ofensivo.

Valor de decir No

Hay personas que tienen dificultades a la hora de contradecir a los demás. En otras palabras, les cuesta rechazar una petición de un amigo, contrariar a un vecino o expresar su opinión en contra de alguien. Así, en lugar de expresar su desaprobación con naturalidad, evitan un posible conflicto o enfrentamiento.

Saber decir que no es importante por muchos motivos: para hacernos respetar por los demás, para ser sinceros con nosotros mismos, para que nuestro interlocutor sepa lo que realmente pensamos, para mantener una autoestima personal o para no sentirnos culpables cuando hacemos algo que no desearíamos haber hecho. En síntesis, cuando actuamos de una forma no asertiva acabamos perjudicándonos a nosotros mismos.

Ejemplos para mejorar la asertividad

En primer lugar, hay que aceptar que resulta imposible contentar a todo el mundo.

Para transmitir lo que pensamos de manera espontánea es conveniente que previamente se refuerce la propia autoestima. Por otra parte, la conducta asertiva sirve para mejorar la autoestima.

El miedo a la confrontación puede ser paralizante. Sin embargo, es preferible provocar un conflicto con alguien que ceder de manera falsa a sus pretensiones.

Cuando actuamos en contra de nuestra voluntad por algún motivo, nosotros mismos somos los primeros perjudicados.

Todo individuo tiene derecho a tener sus propias ideas y a expresarlas con naturalidad. Renunciar a este derecho es una forma de autocensura que provoca un evidente malestar interior.

La asertividad no debe entenderse como un don especial, sino que es algo que se puede aprender.