Significado de Libertad Definición, e Importancia

Definición formal

La libertad es el ejercicio de la voluntad de una persona o un grupo, sin que exista un condicionamiento, imposición o subordinación, en una condición de plena autonomía, entendiéndose como la soberanía de un individuo sobre sí mismo, su cuerpo, sus decisiones, sus acciones, su expresión.

La libertad se contrapone al poder despótico como subordinación de la sociedad a un interés particular o grupal que impida la autodeterminación de las personas, de esta manera la libertad también se entiende como un estado de ausencia de coerción. Esta idea también se expresa en el pensamiento religioso bajo la premisa del “libre albedrío”.

Importancia para el conjunto de la sociedad

El ejercicio de la libertad de los individuos en la sociedad se tiende a cruzar con una normatividad que condiciona la libertad individual al bienestar general y la convivencia social. El filósofo de la ilustración inglesa John Locke, define la libertad en su capacidad de constituir una legislación que exprese el consenso de una comunidad, y su autodeterminación. Luego, John Stuart Mill en su obra sobre la libertad en 1859, propone la definición de la libertad como búsqueda del bien propio, siempre que no interfiera en el bien de otra persona. Por otro lado, desde corrientes de pensamiento comunistas, la libertad supondría una realización colectiva de la sociedad, que va de la mano con el individuo, estableciendo en la explotación del trabajo una relación de poder.

El filósofo contemporáneo Isaiah Berlin propone dos maneras de aproximarse a la idea de libertad, la positiva y la negativa. La libertad positiva se refiere a la “libertad para”, la libertad para el ejercicio de la voluntad como auto-realización del individuo. La libertad negativa sería una “libertad de”, como una ausencia de coerción o impedimento para poder realizar algo. Berlin relaciona la libertad positiva como deseo del individuo, mientras que la libertad negativa supone su relación con el contexto social. También se puede entender la “libertad para” como una posibilidad derivada de la voluntad natural del individuo, mientras que la “libertad de” está condicionada a una reglamentación gubernamental de la sociedad.

Libertad, modernidad y estructuras de gobierno

El individuo libre surge como principio de la organización de la sociedad con la emergencia de la modernidad, cuya práctica forma parte de un ejercicio constituyente de un mecanismo gubernamental, o del principio de autoridad moderno. Las formas de ejercicio de gobierno se concentra entre la contradicción entre la premisa de la libertad del individuo y su regulación, con la administración de esta contradicción se constituye los principios de legitimidad. El proyecto de la libertad va a constituir el principal estímulo de las transformaciones y del desarrollo de la sociedad durante la modernidad.

La progresividad en que funcionan las instituciones modernas, y la propia idea del progreso, se ubica en el conflicto de normativizar el ejercicio de la libertad y mantener la estabilidad de las relaciones de poder que estructuran la sociedad. La libertad también se convierte en la premisa sobre la cual se legitiman las rebeliones y revoluciones que contienen la épica de la modernidad.

Por su parte, la declaración de los derechos del hombre en el contexto de la revolución francesa de 1789, es un precedente genealógico las democracias liberales modernas su proyecto y sus contradicciones. Los derechos humanos pueden ser entendidos como formas de expresa la libertad natural del individuo, y también como una premisa de justicia e igualdad entre las personas, de esta forma la igualdad es una premisa paralela a la libertad en los nuevos Estado modernos que surgen de las revoluciones modernas como ejercicio directo de la soberanía de los individuos en la sociedad.

Bibliografía

Del Bufalo, Enzo (2009). Notas de Babilonia. bid & co. editor.

D. Farrel, Martín (1989). Libertad Negativa y Libertad Positiva. UBA, Revista del Centro de Estudios Constitucionales, núm. 2.