Significado de Habeas Corpus

¿Qué es el Habeas Corpus?

Es la acción a la cual puede recurrir un individuo que se encuentra en estado de detención con el fin de que su situación sea revisada en pos de considerar su libertad, y en el caso de lograrse un resultado favorable, el arresto hecho por autoridades del Estado se lo califica como un acto ilegal. Es importante indicar que el juez puede dictar la libertad del detenido si no consigue un motivo suficiente para retenerlo.

El Habeas Corpus se hace para evitar injusticias, a partir del exceso sobre la privativa de una persona. También, para certificar que el procedimiento de detención se ha llevado de manera correcta. Por ejemplo, si hay pruebas de que el detenido es golpeado o torturado, se puede dictar su libertad.

Por primera vez se oye hablar de un Habeas Corpus durante el reinado de Carlos II de Inglaterra, en 1679. Posteriormente, este recurso ha sido implementado en diversos sistemas jurídicos. Puede ser invocado por la propia persona detenida, o bien por terceros en su nombre. Usualmente, lo suele requerir su abogado defensor.

Valor e implicancias de tener derecho a los derechos

Esta es una expresión un tanto tautológica: “tener derecho a los derechos”. No obstante, tiene una razón de ser. No basta con que los derechos estén escritos, expresados y aceptados legalmente. La gente debe tener acceso a los mismos. Se asume que los derechos son para todas las personas, sin discriminación.

A pesar de lo anterior, hay algunas circunstancias que hacen que alguien se vea limitado a ejercer sus derechos. Tal es el caso de un detenido sin razón, quien al estar privado de su libertad no puede moverse a sus anchas, y por ende, está restringido a no poder presentarse ante instancias legales que lo acusan o investigan.

Es así como la idea de Habeas Corpus se institucionaliza como el derecho de los ciudadanos a su libertad. Se trata de la protección del individuo, partiendo de la idea de que el sistema legal puede cometer errores, incurriendo en la detención de alguien inocente o deteniéndolo en la forma indebida.

Para evitar situaciones como las antes mencionada, se permite a todo encarcelado poder presentarse ante un juez, así la persona privada de libertad entonces puede narrar la manera en cómo fue detenida, indicando alegatos a favor de retomar la libertad.

¿Solo el Estado y sus agentes son capaces de violar los derechos humanos?

Es un tema álgido, pero la respuesta es afirmativa. Solo los Estados son los que quebrantan los Derechos Humanos. La causa es que los Derechos Humanos son pactos internacionales, firmados por Estados, solo éstos son los que se comprometen a cumplir estos derechos. En tal sentido, son los únicos que reciben penalidad por desacatarlos.

Los particulares no han firmado los acuerdos de DDHH, es decir, no se han comprometido a cumplir con los derechos establecidos como humanos y no pueden violar estas leyes ya que no las han pactado por su cuenta.

Por lo antes dicho, solamente el Estado es quién puede ser señalado de no acatar lo que se refiere a los Derechos Humanos, siendo el único responsable jurídico de los mismos. En tal sentido, el Habeas Corpus es una medida establecida para que el Estado (que es el único que puede encarcelar a una persona) no exceda sus atribuciones.

Función: Si se declara lugar al Habeas Corpus, ¿la persona es libre de toda culpa?

No implica exoneración de culpa. La aceptación del Habeas Corpus solo señala que el acto de privación de libertad no cumple con las exigencias de ley. Por ejemplo, que se haya hecho solo bajo sospecha y no con orden explicita de un juez. O bien, que se hayan violentado derechos durante la ejecución de la detención.

Por lo igual, alguien que se le declara con lugar la acción intentada de Habeas Corpus puede seguir siendo imputado, sometido a un proceso judicial. Si en dicho proceso es hallado culpable, entonces si puede ser encarcelado de manera legal.

Presunción de inocencia

Uno de los aspectos que se defiende con el Habeas Corpus es la “presunción de inocencia”. Esta premisa alberga la noción de que “todas las personas son inocentes, hasta que se demuestre lo contrario”. En otras palabras, se presume siempre que alguien es inocente, y lo que hay que demostrar es su culpabilidad, no la inocencia.

Partiendo de la presunción de inocencia, entonces el detenido tiene derecho a exigir su libertad, lo cual puede alegar con el recurso ya mencionado del Habeas Corpus.

Diferencia entre principios, derechos y garantías individuales

Es importante discernir estas tres categorías, porque la realidad es que muchas veces se confunden, lo que da lugar a erróneas interpretaciones legales:

– Principios: son los que marcan cómo se aplican los derechos y garantías, que suelen ser de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad.

– Derechos: son garantías universales, que tienen todas las personas al nacer.

– Garantías: son específicas de cada Estado y su marco legal.

Lo cierto es que cuando alguien es imputado, quiere decir que es sospechoso, o que hay una querella en su contra. Es diferente un imputado que un culpable. El imputado tiene todas las potestades de una persona libre, entre las cuales está el exigir su libertad.

Para proteger las restantes garantías se usa el llamado “recurso de amparo”, mismo que puede usarse para apelar un Habeas Corpus fallido. El recurso de amparo es una acción un tanto extrema y de último recurso.

Otra opción es que se dicte una “exoneración o sobreseimiento”. Esto consiste en frenar un procedimiento judicial por falta de motivas, o bien porque se ha irrespetado en exceso el debido proceso. Ejemplo de ello, si se ha cometido una detención con daños a la persona a la cual se le impide la libertad.

Habeas Corpus y el peligro de fuga

Uno de los peligros del Habeas Corpus es que un imputado se fugue. Es decir, al no realizarse correctamente la detención la persona queda libre por medio de este recurso. Una vez en libertad, es capaz de escaparse para evadir la justicia. Ya hemos mencionado, previamente, que el fallo positivo de un Habeas Corpus no implica libertad de culpa del delito que presuntamente cometió y por el que se le privo de su libertad.

Para evitar esta fuga, se puede implementar un arresto domiciliario, o bien, que la persona tenga restricciones para salir del país. Ciertamente, es un recurso usado para proteger los derechos de los individuos, pero también puede tener su lado no tan positivo que permita evadir la justicia y terminen criminales peligrosos caminando como si nada por las calles, siendo el habeas corpus una suerte de libertad.