Significado de Liberalismo Definición, Pensamiento, y Estado Liberal

Definición formal

El liberalismo es una corriente de pensamiento político y filosófico que surgió después de la ilustración entre los siglos XVII y XIX, bajo la premisa de la libertad individual expresadas en las libertades políticas, de expresión, asociación, religión, entre otras; el establecimiento de derechos naturales al ser humano en la forma de los derechos civiles y los derechos humanos, la propiedad privada y la libertad económica.

El liberalismo se convirtió en un fenómeno político contrario al antiguo régimen relacionado con el poder feudal, el absolutismo y el poder tradicional asentado en un origen divino o despótico.

Pensamiento: La libertad contra el absolutismo

El liberalismo tiene sus primeros antecedentes en el pensamiento ilustrado del siglo XVII que rechaza el absolutismo como forma de gobierno y promueve la defensa de la libertad individual, la igualdad, las formas de gobierno representativas y la reforma o abolición de los derechos feudales, de la nobleza y aristocráticos. Entre los pensadores más influyentes se encuentra John Locke, quién vivió el proceso histórico que culmina en la revolución gloriosa de Inglaterra en 1688; y Rousseau, quién constituye una de las influencias intelectuales más importantes para la revolución francesa de 1789.

Entre las premisas del pensamiento liberal se encuentra la idea del derecho natural, en donde se concibe a la libertad y la igualdad como derechos propios de la naturaleza humana que preceden y deben determinar al derecho positivo. Esta premisa sería la base de la Carta de Derechos en Estado Unidos en 1791, y la Declaración universal de los Derechos del Hombre y el Ciudadano en Francia en 1789. También se propone la defensa de un gobierno representativo, constituido sobre la base de un contrato social en donde el gobierno sea legitimado por los ciudadanos, al mismo tiempo que se establece un derecho de rebelión frente a la tiranía o frente a un gobierno ilegítimo que rompa con el pacto social entre gobernantes y gobernados. Rousseau coloca a la voluntad general como el eje principal del gobierno republicano, Locke y luego Montesquieu abordarán la separación de poderes, de manera que se impida la concentración de poder que lleva al absolutismo. El parlamento se convertiría en una de las instituciones que expresaría el poder de los ciudadanos frente a las monarquías absolutistas. Aunque estos pensadores tenían a la libertad y la igualdad como sus premisas fundamentales, restringían los derechos ciudadanos a los sectores ricos o propietarios, y defendían la subordinación de la mujer al hombre.

La defensa de la propiedad privada, la libertad económica y la acumulación de riqueza forman una de las premisas más importantes que Locke le hereda al liberalismo en la medida en que se entienden como una extensión natural de la libertad individual, sin embargo, pensadores como Rousseau conciben la propiedad privada como una de las causas de la desigualdad social por lo que la rechaza. El liberalismo se constituye como el pensamiento político de los nuevos sectores burgueses que emergen de la sociedad feudal en la medida que se desarrolla el comercio, la empresa privada y un estrato social acaudalado, pero sin los privilegios de la nobleza.

Liberalismo político

El programa del liberalismo ya constituido en el siglo XIX, se va a nutrir con los derechos que se desprenden de la idea de libertad económica, propiedad privada y libertad individual. A partir de esta tríada se desarrollaría la defensa de la libertad de expresión, la libertad de culto o religiosa, la legislación de la libertad individual siempre que no interfiera con los derechos y la libertad de otra persona, así como la limitación del ejercicio de la autoridad pública sobre el individuo, la defensa de la propiedad privada y la libertad económica de los propietarios en función de una economía de libre de mercado, en donde la intervención del Estado es reducida al mínimo.

El liberalismo se desarrolla en el contexto de la revolución industrial y la expansión de la sociedad burguesa, caracterizada por una forma de desarrollo económico a partir de la acumulación privada de capital y el establecimiento del libre mercado. En este contexto los derechos ciudadanos eran concebidos de manera exclusiva para los propietarios; las nuevas clases trabajadoras, las mujeres y los pobres en general no eran concebidos sujetos de derecho en las mismas condiciones de los propietarios. La democratización de las formas de gobierno, la inclusión de las mayorías en los procesos electorales y la expansión de nuevos derechos sociales y laborales ha sido resultado de la conflictividad social, así como el desarrollo de las diversas corrientes políticas socialistas que radicalizarían los postulados liberales de libertad e igualdad y promoverían la organización de los trabajadores.

El Estado liberal y capitalismo

El liberalismo va a suponer la expresión ideológica del sistema capitalista en expansión, de esta manera la gobernanza liberal y la propia construcción del Estado liberal desde el siglo XIX van a tratar de contener y administrar el conflicto social que nace en las propias contradicciones del desarrollo capitalista, expresadas en la subordinación del trabajo a la acumulación de capital al mismo tiempo que se enuncia la libertad y la igualdad como derechos humanos universales.

En un primer momento, el Estado liberal se constituye como representación de los intereses de los individuos-ciudadanos-propietarios. El conflicto social va a desplazar al Estado liberal del siglo XIX por el Estado social y de derecho en el contexto de un proceso de democratización progresiva, dentro de los límites de la gobernanza liberal. Aunque el programa liberal se plantea un ejercicio de poder sobre la base de la voluntad libre de los individuos a la par de un Estado mínimo, la necesidad de controlar la conflictividad social y asegurar los intereses de la acumulación de capital llevan a mantener la función despótica del Estado en el control de la sociedad, planteando una contradicción permanente entre el programa liberal y la gobernanza liberal.

Bibliografía

Del BUfalo, Enzo. Notas de Babilonia. Bid & co. editor. 2009.

Suart Mill, John. Sobre la Libertad. Freeditorial.

Varnagy, Tomas. El pensamiento político de John Locke y el surgimiento del liberalismo. CLACSO. 2000.