Neoliberalismo Significado, Factores de Origen, y Laissez-faire

Significado: ¿Qué comprende el Neoliberalismo?

En pos del desarrollo económico, es una ideología que se instala en 1938 con la idea de un estado capaz de arbitrar en los mercados privados para que estos puedan explotar su potencial en absoluta seguridad y responsabilidad, y evitar que los grandes jugadores devoren a los pequeños, sin embargo, paulatinamente las prácticas empresariales y políticas se inclinan hacia los poderes dominantes, capaces de priorizar sus intereses, y avanzar en la manipulación de precios de productos y servicios, estrategias desleales, así como de las condiciones laborales en el proceso productivo.

De este modo, el neoliberalismo se adapta y transforma en aquello que rechazaba, proyectando un tablero sin controles, incapaz de reglamentar el juego, con un estado funcional al empresariado, en el que cada uno vela por sí mismo, exponiendo las ventajas socioeconómicas de determinados grupos sobre otros, e incluso, hechos de corrupción a partir del vínculo entre el estado y el sector privado.

Factores de origen

Con origen en el fin de la década de los 30 del siglo XX, y fuertemente cimentado en la de los 80 en la que, además, cobró una dimensión política, el neoliberalismo es heredero de dos factores clave: por un lado, la recesión económica de entreguerras y, por el otro, la propia Segunda Guerra Mundial.

El movimiento fue fundado por una serie de economistas (con Milton Friedman como gran exponente) y pensadores, persuadidos de que un nuevo tipo de liberalismo económico y social debía tomar el relevo del modelo liberal existente hasta antes de la guerra, y que desde su punto de vista estaba caducado y demostraba su inoperancia.

La Gran Depresión que, a partir de 1929, asolaría buena parte del mundo en forma de severa crisis económica (y que azotaría especialmente a los Estados Unidos y a Alemania), pondría también en evidencia la laxitud de los gobiernos liberales, a la par de exigir respuestas por parte de la ciudadanía.

El punto de partida de la teoría económica neoliberal se sitúa en el llamado Coloquio Walter Lippmann, que tuvo lugar en 1938, aunque la práctica tuvo que esperar al momento más propicio de la posguerra.

Entre las claves del éxito del neoliberalismo, tenemos su adopción por una parte del espectro político estadounidense, en un contexto en el que el país se configuraba, tras la guerra, como una de las dos potencias mundiales tras dejar definitivamente atrás su relativo aislamiento pre-conflicto, y también por ser una doctrina frontalmente enfrentada a la comunista abanderada por la URSS, la contendiente directa de los Estados Unidos como superpotencia.

El neoliberalismo deja al estado como un árbitro neutral, pero un actor fuerte que controla que se sigan las reglas de justa competencia en un entorno de libre mercado, contando con la iniciativa privada como gran elemento tractor de dicho mercado en todas sus áreas.

No obstante, lo que a día de hoy se conoce como neoliberalismo es una versión que ha ido cambiando, especialmente en las décadas de los 60 y 70, y en el cual el gobierno pierde mayor protagonismo, por ejemplo, mediante privatizaciones de empresas públicas.

Laissez-faire: el Chile de Pinochet como exponente

El laissez-faire es una expresión popularizada en el contexto del liberalismo, así como en otros capítulos de lucha por un libre mercado desde el siglo XVIII, y que re-surge durante la transformación del neoliberalismo. De origen francesa, se puede traducir como dejar hacer, e ilustra al deseo empresarial al respecto de los instrumentos de control y regulación del estado, a quien se plantea como un enemigo.

El neoliberalismo gira abiertamente hacia la tendencia expuesta a principios de la década de los ochenta en el Chile del dictador Augusto Pinochet, con un régimen deseoso de desprenderse de todo lo que pudiera considerarse mínimamente izquierdista y de cualquier memoria de la obra de Salvador Allende. Las privatizaciones y la conducción económica del régimen pinochetista tienen gran influencia los llamados Chicago Boys, un grupo de economistas chilenos que habían estudiado en la universidad norteamericana que les acabó dando nombre, bajo la batuta del antes mencionado Milton Friedman, quien impartió clases en dicha institución entre 1946 y 1977.

El contrapunto a esta política lo ponía la administración norteamericana de Ronald Reagan, que implementaba políticas neoliberales basadas en la rebaja de los impuestos y un menor intervencionismo estatal pero, a la vez, abrazaba también el laissez-faire propio del liberalismo económico previo, algo contrario a las teorías neoliberales postuladas desde el Coloquio Walter Lippmann del 38.

No obstante, esto marcaría el neoliberalismo moderno a partir de la década de los 80 que, llegando al resto del mundo empezando por Europa y Asia, llevó a una serie de privatizaciones de empresas que antes eran monopolios estatales y, por lo tanto, empresas públicas.

Dichas privatizaciones afectaron a sectores como el de los transportes públicos o la telefonía. En Europa, uno de los máximos exponentes de estas políticas neoliberales con aroma al viejo liberalismo fue la premier británica Margaret Thatcher.

Término envilecido por sus detractores

En manos de quienes defendían un modelo socioeconómico de izquierda, el término neoliberalismo pronto se convirtió en algo con connotaciones negativas, hasta el punto que muchos de sus partidarios dejaron de emplearlo.

Dichas connotaciones negativas lo posicionaban como un radicalismo del capitalismo, algo que en cierta forma es lo que desde la década de los 70 se denomina neoliberalismo, pero que difiere del concepto inicial de dicha teoría económica que renegaba del laissez-faire gubernamental y, por lo tanto, una corrupción del postulado original.