Significado de Bullying

Ser víctima de un constante acoso puede generar una marca que persigue por el resto de la vida

¿Qué es el bullying?

Es el constante ataque e intimidación a una persona, a nivel físico y verbal, y afectando su entorno desde lo psicológico dado principalmente en el ámbito estudiantil, en la etapa de formación adolescente, en la cual uno está construyendo su identidad, y es por este motivo que las consecuencias son de lo más graves. Es un término tomado del inglés, siendo que se lo ha popularizado en Estados Unidos a partir de casos trágicos. También, es una problemática que se observa en el ámbito laboral, y potenciado desde todos los ángulos posibles mediante el uso de las redes sociales en Internet.

Práctica sistemática de violencia física y verbal

Consiste en la práctica repetida y a largo plazo de la coacción sobre otro individuo (golpes, insultos, amenaza, persecución, destrucción de las pertenencias) con la única intención de someterlo y maltratarlo, mientras que quien la ejerce lo disfruta.​

Generalmente, quien practica el bullying es una persona violenta, mientras que el destinatario suele ser un individuo vulnerable y débil.​

Si bien su traducción es abusar, intimidar y acosar, palabras que en el español se usan cotidianamente, el término inglés se impuso extendidamente en lugar de ellas y por tanto es más frecuente que se hable en términos de bullying.​

El ciberacoso traslada la problemática al entorno de las redes

Tal como ha sucedido con otras voces inglesa es tal la aceptación del concepto que ya la usamos como si fuese parte del idioma.

Efectos: miedo, reclusión y depresión

El pánico se apodera de la persona acosada impidiéndole desarrollarse, expresarse en todos los aspectos de la vida, y ni hablar de las consecuencias psíquicas que el abuso provoca en quien lo sufre: ansiedad, depresión, y en los casos más extremos hasta la decisión de terminar con su vida.​

Tristemente, es uno de los conceptos más populares en estos tiempos a razón del incremento que ha habido en materia de violencia y de intolerancia en las relaciones sociales.​

La escuela ha sido el ámbito por excelencia en el que se ha desarrollado y proliferado el bullying, sin embargo, dicha acción se ha extendido hacia otros campos provocando el mismo daño en quien es objeto del mismo. ​

Factores desencadenantes

No hay una causa concreta que lo desata sino que son varios los factores que pueden influir, especialmente la observación de modelos violentos en el hogar, los padres por ejemplo, que luego se replican en la escuela, por ejemplo. ​

La naturalización de la violencia genera la difusión y la aceptación de la misma como la única vía posible y exitosa a la hora de tener que resolver algún problema o conflicto.​

No es una casualidad que la palabra que denomina esta acción proceda del idioma inglés ya que justamente ha sido Estados Unidos el país que más casos ha reportado y todos ellos con una magnífica carga de violencia.​

Estados Unidos: cuna del bullying

Uno de los casos de violencia escolar más emblemáticos en territorio norteamericano ha sido la masacre de Columbine, denominada así porque se produjo en la Secundaria Columbine, cita en el estado de Colorado.​

Dos alumnos del último año provocaron un feroz tiroteo en dicha escuela, el 20 de abril de 1999, que dejó como saldo 15 muertos, ellos incluidos, y decenas de heridos. ​

Eric Harris y Dylan Klebold, tenían 18 y 17 años, respectivamente, y se suicidaron tras el ataque.​

Hubo infinidad de hipótesis y de especulaciones acerca del porqué de tremenda agresión, en tanto, los especialistas identificaron una combinación de violencia, uso de fármacos, y depresión, como las causas que influyeron en los atacantes. ​

Por otra parte, no se puede soslayar entre las explicaciones, el fácil acceso a las armas que muchas legislaciones permiten a las personas comunes, y la ausencia de la contención familiar.​

En el particular caso de estos adolescentes lograron reunir un auténtico arsenal, entre armas y explosivos, obtenidos ilegalmente, y que escondieron en sus casas sin problemas y sin sufrir ningún control parental.​

Concientizar, debatir y respetar

La mejor receta contra este flagelo social es el diálogo y la tolerancia hacia quienes piensan diferente e implica a buena parte de los actores sociales implicados en él: padres, maestros, niños, familiares, políticos, adolescentes, medios de comunicación masiva.​

Promover la convivencia, la armonía, la aceptación del otro a pesar de no compartir sus ideas, la solidaridad, y la cooperación, son el mejor antídoto contra cualquier posición o expresión de violencia.