Significado de Crematística Definición, En la Ética, y Actualidad

Definición formal

La crematística refiera a la acumulación de riqueza, cuyo criterio se adapta de una manera peculiar en el universo de la economía con algunas consideraciones éticas, políticas y filosóficas, en especial por la apreciación del enriquecimiento desmedido, lo cual se considera una especie de arte al definirlo bajo el término de crematística, colocando en tela de juicio factores que tienen que ver con los valores morales, ya que puede ser que durante esta búsqueda de riqueza se intente pisotear a otras personas, robar o explotar si es necesario para lograr dicho fin.

Ante acciones negativas para la sociedad, Aristóteles afirmaba que la acumulación de riqueza deshumanizaba. El preámbulo de esta afirmación surge con el nacimiento de estudios constantes hacia la política y la filosofía, donde se buscaba definir las acciones temáticas que involucraban la desigualdad social y la generación de beneficios por construir o producir una mercancía; por tal circunstancia, los estudios se encaminaban a diferenciar la crematística de la economía en diferentes aspectos.

Mientras que en la economía se busca satisfacer las necesidades de la sociedad para sobrevivir y donde el valor de uso de los productos es determinante para un fin de supervivencia, en la crematística la producción solamente se encamina a crear ganancias, de modo que el valor no se establece por el uso sino por el cambio, por lo que los productos inclusive pueden ser de baja calidad o inservibles, pero generan un beneficio para el que los produce. Platón es otro filósofo que condenó la crematística por ser un método de ganar ganancia creando una desigualdad.

Crematística y ética

La ética estudia el comportamiento humano con respecto a su acción o decisión enfocada a la calidad moral, a lo que el individuo define lo que es malo y bueno, hacia donde se dirige su felicidad y otras cuestiones sobre la virtud, considerando la premisa de que toda acción individual no debe afectar a los demás. Esto es parte de la esencia de la ética, inclusive se considera ético ayudar a los demás sin recibir nada a cambio. Bajo esta definición, la crematística entra al juego de la filosofía como un factor negativo, si bien fue una teoría hace siglos, en la actualidad y por la experiencia vivida en la historia de la economía, se ha establecido una desigualdad en la riqueza, en la que unos cuantos disfrutan de la opulencia material y muchos son pobres, con una gran dificultad de obtener lujos desmedidos.

Ante esto, se puede mencionar que la ética se deja de lado una vez que se poseen los medios de producción para lucrar con ellos con el fin de obtener ganancias extremas. Se encaminan las acciones sin importar la discrepancia monetaria de los individuos que realmente compran las mercancías. El filósofo y pensador Carlos Marx agrega en sus obras otro escenario devastador a la crematística: el concepto de explotación laborar, en donde se muestra con mayor fuerza la falta de ética por parte de los empresarios.

La crematística en la actualidad

El término ha sido analizado hasta el cansancio con el paso del tiempo por diferentes filósofos y economistas tal como se ha visto con algunos anteriormente. Apegados a la actualidad no existe diferencia alguna, existe una terrible diferencia que ha ampliado el margen de las clases sociales, las empresas continúan con una explotación desmedida de muchos factores para la acumulación de riqueza. Inclusive, se ha generado un deterioro en el medio ambiente. No solo se aprecia esto en el ámbito privado, los gobiernos participan de la misma forma, obteniendo riqueza con aumentos en impuestos, cuotas y no solo de esta manera, también entran en el ámbito productivo, ofreciendo servicios o teniendo empresas para proveerse de riqueza, que por conjetura debe ser distribuida en toda la sociedad.

Sin embargo, no todo es negativo, en muchos países existen políticas en las que se buscan incrementar salarios constantemente y donde los trabajadores tengan muchas prestaciones, se busca terminar con la pobreza y de disminuir la explotación de los recursos naturales, es por ello, que la economía se enrola ahora a un proceso circular, donde se busca reciclar y aprovechar los desechos, aunque la principal dirección siga siendo hacia la crematística. No obstante, para que esto sea posible, se necesita un Estado fuerte y con voluntad de instaurar y promover las regulaciones correspondientes.