Significado de Deep Web y Dark Web

Explorar las profundidades de Internet implica múltiples niveles

¿Qué son la Deep Web y la Dark Web?

Diariamente son creados miles de nuevos contenidos en sitios online, y potenciado en las redes sociales como Twitter, Instagram, Youtube, y Facebook, las cuales también proporcionan un nivel igual o mayor de información, por lo tanto es literalmente imposible que los motores de búsqueda, que son la principal puerta al descubrimiento de estas nuevas páginas, o las portadas de las propias redes sociales, alcancen a cubrir todo, y aún si lo hicieran, el propio usuario no tendría la capacidad de procesarlo, limitándose inicialmente a sus propios intereses. Lo que está debajo de esta superficie observable es la Deep Web.

Por su parte, escondida de forma intencional está la Dark Web, detrás de avanzados sistemas de seguridad, pero que también es posible identificar en el marco de las redes sociales a partir de grupos cerrados, y también como manifestación desafiante en el uso de cierta terminología que permite que existan contenidos públicos, que cualquiera puede visualizar, pero que resultan ignorados por el ojo común.

Diferencia entre la Deep Web y Dark Web

No hay que confundir la deep web con la dark web. Mientras que la primera está conformada por páginas y sitios de propósito legal que no son accesibles mediante buscadores (como las páginas internas de los servicios bancarios online o las intranets corporativas), la segunda se compone de materiales ilegales en la mayoría de los casos.

Su acceso es también más complicado, ya que requiere de herramientas software y configuraciones específicas.

Historia y niveles de la Deep Web

Aunque ambos términos no se refieran a lo mismo, su historia es paralela, naciendo “oficialmente” en 2009, cuando se empiezan a utilizar ambas expresiones para referirse a contenidos que no son accesibles de una forma estándar o de la manera en que más se navega por la web.

Por lo que respecta a la deep web, podemos remontar su historia incluso a antes del nacimiento de los primeros motores de búsqueda, ya que podríamos considerar -aunque no se conociera de dicha forma- que era toda la información publicada en la web que quedaba fuera del alcance de los índices de páginas, como el primigenio Yahoo! (nacido en 1996), que en sus inicios no era un buscador, si no un índice de páginas.

Con el tiempo y el avance de la tecnología, los buscadores como Google escanearon prácticamente todos los contenidos de la web, dejando sólo aquellos a los que no podían acceder. Estos necesitaban una denominación, con lo que alrededor de 2009 se acuñó el término de “web profunda”.

Hay voces que remontan la deep web incluso a los años 60, con las redes informáticas secretas que solamente eran accesibles mediante el conocimiento de sus puntos de acceso, y que no aparecían indexadas en ninguna parte, pero si hablamos de ‘web’ profunda, debemos remitirnos obligatoriamente a un momento posterior a la invención de la Web, en 1991.

La conciencia sobre la existencia de la web profunda no aparece como tal hasta unos años después del lanzamiento de Google en 1998, con lo que nos remontaríamos a mediados de la década de los 2000.

Delucidando el nacimiento de la Dark Web

La dark web es el lado oscuro de la fuerza

Podemos trazar sus orígenes a las BBS (siglas que corresponden a Bulletin Board System) de la década de los 70 y los 80 (así como parte de los 90), servicios a los que se accedía mediante un módem, marcando un número, y empleando un programa o conjunto de programas determinados.

Ello facilitaba la creación de comunidades secretas, puesto que había que conocer el número y los códigos para acceder, e incluso el servicio se prestaba solamente en determinados horarios.

La eclosión de Internet en la década de los 90 y, sobretodo, el surgimiento de las tarifas planas de acceso a la red de redes, llevan a estas comunidades a trasladarse a la nueva red, aunque buscando mantener un halo de secretismo.

La dark web se forma a partir de este caldo de cultivo, y aunque su historia es difícil de trazar por la misma naturaleza secreta de la comunidad que ha contribuido a formarla, podemos remontarnos como “inicio oficial” a Freenet, una plataforma P2P nacida en el año 2000 con el objetivo de burlar la censura.

Freenet funciona sobre la misma tecnología IP de Internet, pero proporciona herramientas de anonimato y secretismo. Era cuestión de tiempo que empezaran a surgir, gracias a estas especiales características, temas ilegales en Freenet.

Dos años después, en 2002, nacía Tor, una red que también funciona sobre tecnología IP pero disponiendo de una serie de facilidades y funcionalidades que permiten anonimizar las comunicaciones y dificultar su seguimiento.

Impacto y principales usos

Inicialmente, el impacto de ambas definiciones de web profunda fue escaso. Siempre han tenido un halo de leyenda y misterio, que ha fascinado, atraído y apartado a partes iguales a los internautas y a la opinión pública.

El interés sobre este submundo creció en el mundo anglosajón a partir de los trabajos del periodista Jamie Bartlett, que en 2014 publicó un libro sobre el tema. A partir de aquí, hemos sido testigos de la aparición, de forma recursiva, de artículos y reportajes que explican los contenidos que se pueden encontrar en la dark web, especialmente los más ‘morbosos’: venta de drogas, contrato de asesinatos por encargo, pornografía infantil, venta ilegal de datos personales de internautas, pagos ilícitos mediante bitcoins, etc.

Algunas de estas actividades, como la comisión de asesinatos por encargo, tienen más de leyenda urbana que de realidad, aunque las autoridades policiales no han descartado algunos casos reales.

En general, la imagen que se da de la dark web es la de un reino anárquico en el que impera la ley del más fuerte y que vendría a ser como la famosa cantina de Mos Eisley en Star Wars, donde se dan cita los cazarrecompensas y criminales más abyectos de la galaxia.

Teniendo en cuenta que el uso de la dark web también ha sido provechoso para que disidentes políticos se comunicaran y denunciaran al exterior las prácticas totalitarias de regímenes autoritarios, la dark web acaba siendo más bien como el Bar de Rick en Casablanca: un punto en el que se encuentran lo mejor y lo peor de la especie humana, desde aquellos que buscan proseguir la lucha por la libertad hasta quienes se aprovechan de la miseria que provoca la guerra para hacerse de oro.

Volumen indeterminado

Existe una polémica al respecto de cuál es el volumen exacto de ambos fenómenos de la red. La comparación más frecuente es con un iceberg, del cual lo que se ve en la superficie es, en realidad, su menor parte, siendo la mayor la que está escondida bajo la superficie.

En el caso de la deep web, la estimación del tamaño varía entre 40 y 400 veces el de la web visible, según quien dé la cifra.

La dark web estaría incluída en ese volumen, ya que al no ser indexada por los buscadores, no se la puede considerar web superficial, pero según estimaciones ocuparía apenas un 1% o menos (algunas fuentes lo reducen a un 0,1%) de dicho espacio.