Significado de Política de Estado

¿Qué es la política de estado?

Es una visión de gobierno que se ocupa de incidir sobre el conjunto de la sociedad, en áreas sensibles y esenciales para el desarrollo y crecimiento, como la educación o la salud. Es, además, una señal de la capacidad de observación del poder de turno al respecto de las necesidades de la población, y un reflejo del orden de prioridades pautado.

Marco histórico

Difícilmente se puede aplicar el término “política de estado” a las acciones emprendidas por los gobiernos de los países existentes antes de la creación de los modernos estados-naciones a partir de la Paz de Westfalia (1648), con la gran excepción de la Roma republicana e imperial, y algunos ejemplos incluso anteriores (Imperio Persa Aqueménida, siglo V a.C.) o posteriores (Imperio Mongol, s. XIII).

De hecho, podríamos reconocer como política de estado las de todos los gobernantes de todos los estados que han existido a lo largo de la historia, pero dado que la definición abarca las medidas tomadas por el gobierno para favorecer a la población, y que la mayor parte de la historia se caracteriza por gobiernos personalistas en manos de un soberano de corte absolutista y una élite gobernante que cuidaban más por sus privilegios que por lo de sus conciudadanos, sería poco adecuado hablar de una política de estado tal y como la entendemos hoy en día.

Incluso el manual “El príncipe”, escrito en el siglo XVI y considerado el primer manual de política moderna, va dirigido a los gobernantes para que puedan sacar el mayor provecho de su gobierno (el libro está dedicado a Lorenzo de Mèdici, y no escatima alabanzas al Rey Fernando II de Aragón “el Católico”), y aunque el bienestar de sus súbditos se contempla, ello es prácticamente como una medida para evitar que se revuelten contra el príncipe.

Importancia del alcance de las políticas de estado

Por definición, las políticas de estado son muy amplias, aunque a grandes rasgos y en gran medida, en cualquier país moderno comprenden las siguientes áreas que se expresan en forma de ministerios:

  • Sanidad: tanto la pública (especialmente), como la regulación de la privada y las prácticas médicas, incluyendo los recursos y el personal para materializar dichas políticas e intervenir en caso de catástrofes o amenaza de catástrofe.
  • Educación: en todos los países existe una educación pública, financiada con dinero público. Tanto la red de centros e infraestructuras, como el personal y los contenidos que se imparten, además de otros programas como los de intercambio de estudiantes con otros países o becas públicas de ayuda a los estudios,recae dentro de sus competencias.
  • Defensa/seguridad: engloba todo lo relacionado con el ejército y otros cuerpos como bomberos o protección civil, e incluso policía -o determinados cuerpos policiales de estructura militarizada- según los países, así como toda clase de servicios de inteligencia y las guías de actuación para todos estos cuerpos.
  • Trabajo: generar empleo y dinamizar los sectores empresariales para poder generar empleo y que, de esta forma, los ciudadanos puedan ganarse la vida y contribuir a la construcción del estado.
  • Relaciones exteriores: se ocupa de todas las relaciones diplomáticas del estado con otros estados y con organismos internacionales regionales o de alcance mundial.
  • EconomíaMuchas veces junto con trabajo, pero esta área en concreto se encarga de los grandes números, de lograr que la economía de un país sea competitiva, le permita mantenerse por sí mismo, e incluso de acompañar las inversiones de sus empresas en el extranjero y vigilar las de empresas extranjeras en el país.
  • Justicia: propuesta de leyes y todo lo relacionado con la infraestructura y recursos de juzgados y personal.
  • Hacienda: recaudación de impuestos y su posterior gestión.
  • Cultura: todo lo relacionado con las más diversas expresiones artísticas, desde cine a museos, pasando por becas y ayudas a artistas, y proyección de estos a nivel nacional e internacional.
  • Deporte: la práctica del deporte como opción recreativa y de salud, moderna desde un punto de vista histórico (principios del siglo XX), tanto en su vertiente de actividad de ocio, como competitiva.
  • Interior: es el encargado de los cuerpos policiales y ciertos servicios de inteligencia, trabajando conjuntamente con Defensa y Justicia.

No es un listado exhaustivo, puede que en algunos países algunos de estos ministerios estén fusionados con otros o con nombres distintos, pero a grandes rasgos, cumple con las áreas en las que debe haber una política de estado.

El deep state y las políticas de estado

El fin justifica los medios” venía a decir Maquiavelo en la antes señalada El Príncipe, en referencia a que incluso las políticas más sucias y que no pueden hacerse públicas, son necesarias -y, por lo tanto, disculpables- si el fin perseguido es bueno para el estado.

Los servicios secretos son el aparato que utilizan los estados para llevar a cabo estas políticas, así como todos sus tentáculos en todas partes, en el territorio nacional o fuera. Muchas de estas actividades (la gran mayoría) son ilegales, moralmente reprochables por parte del gran público -o sujetas a serlo- y pueden llegar a poner al país en un grave aprieto si se descubren.

En esta categoría entran desde el espionaje (tanto a países potencialmente enemigos o rivales, como incluso a países aliados) hasta los asesinatos de personas (asesinatos de estado), pasando por el fomento de grupos de presión o interés en otros países.

A esto, la vox populi (y hay casos que sin razón, pero en otros con toda la razón del mundo) le ha añadido una serie de organizaciones dentro del propio aparato de gobierno, conocidas genéricamente con el nombre de deep state (estado profundo) cuyo cometido sería el de mantener un cierto status quo inmutable dentro del estado, y que actuarían tanto fuera como, sobretodo, dentro.

Aquí entraría el terrorismo de estado dirigido a desactivar opositores internos o movimientos contestatarios, espionaje a líderes opositores, o incluso ataques de falsa bandera entre otras prácticas.

Un buen ejemplo de estas políticas de estado vinculadas a los servicios secretos y/o el deep state es el atentado contra el Rainbow Warrior, el buque insignia de la organización pacifista y ecologista Greenpeace, el cual fue hundido por los servicios secretos franceses en una operación que buscaba simular un atentado terrorista a la par que avisar a la organización, pero que acabó aflorando a la prensa y la opinión pública.