Significado de Statu Quo

Romper el statu quo implica un cambio en la forma de pensar

¿Qué es el statu quo?

Es una referencia del latín para referirse a un «estado establecido con respecto a algo», y se lo utiliza precisamente cuando este escenario se quiebra o altera, aplicado normalmente en las esferas políticas, por ejemplo a partir de la presentación de una ley que impacta en los cánones sociales, o en el campo de la innovación, por ejemplo desde la llegada de un producto que transforma la manera en la que uno trabaja.

¿La grafía correcta es statu quo o status quo? Ni sí, ni no

Con cierta frecuencia algunos términos y expresiones se escriben de manera incorrecta y, a pesar de ello, la forma inválida prevalece sobre la correcta. Tanto la RAE como la Academia Francesa (que nutre también al idioma portugués) marcan que no debería usarse la forma status quo, sino «statu quo», extendiéndose incluso en la modalidad plural (los statu quo). Es una pauta de cómo tendría que entenderse a nivel gramatical, sin embargo uno puede cuestionarlo como una excepción a la regla. En los propios registros de la RAE uno puede consultar las palabras estatus y estado, y notará que ambas son asociadas al latín status. El tecnicismo está dado en cómo se relaciona statu con respecto a quo, en su nivel de adverbio.

De alguna manera status resulta más cómodo y natural al momento de pronunciarlo, y existen innumerables referencias de su uso en todos los idiomas, indicando que en alemán e inglés se lo presenta como status quo, y en consecuencia esta forma tiene un impacto cultural profundo, por ejemplo en el campo de los videojuegos, la música o el cine. En ese sentido se lo tiene que contemplar como una variante, socialmente aceptada.

En definitiva statu quo es una manera mejor de emplearlo, pero esto no significa que la otra forma sea equivocada. En todo caso, si alguien nos lo marca como error, podemos responder que optamos por tomarlo del inglés, y así también evitar un debate que tiene más desencuentros que encuentros.

Ejemplos de latinismos en el derecho y la vida cotidiana

En el contexto del lenguaje jurídico es muy habitual este tipo de expresiones procedentes del latín.

– Para referirnos a una cuestión de hecho y una cuestión de derecho decimos «de facto» y «de iure».

– Si un ciudadano es arrestado por la policía de una forma indebida, puede solicitar la comparecencia inmediata ante un juez y dicha petición se conoce como «habeas corpus».

– Uno de los principios del derecho penal se expresa normalmente con la expresión «in dubio pro reo», que indica que ante una duda hay que decidir a favor del reo.

– Si alguien ofende a otra persona pero lo hace sin mala intención se emplea la expresión «animus iocandi» (esta consideración puede servir como eximente de culpabilidad).

– Cuando se actúa con buena intención se usa la locución «bona fide».

Locuciones latinas

– Nuestra candidatura a un puesto de trabajo es el «curriculum vitae».

– El análisis previo a la experiencia es «a priori» y si se realiza con posterioridad se denomina «a posteriori».

– En el ámbito académico hay dos reconocimientos de gran prestegio, «honoris causa» y «cum laude».

– Es habitual escuchar «ergo» como sinónimo de por lo tanto, así como referirse a un premio compartido por dos personas como «ex aequo».

5 Errores comunes de latinismos

– La expresión «grosso modo» significa aproximadamente y es muy habitual que se use con una a delante.

– Hacer algo «ex profeso» quiere decir que algo se hace con un fin determinado. Su escritura correcta es «ex profeso» y no es válida otras formas, como exprofeso o exprofesamente.

– Cuando alguien realiza una acción de manera voluntaria y por su propia iniciativa se emplea la locución latina «motu propio». Sin embargo, la grafía correcta es «motu proprio».

– Para indicar el punto más importante o el porqué de algo usamos el latinismo «quid de la cuestión». Esta es la forma válida y no aquellas que utilizan el término cuid, quiz o key.

– En sentido estricto, la palabra versus quiere decir hacia, pero en la cultura anglosajona se impuso el significado de oposición o contrariedad y este nuevo uso acabó imponiéndose en otros idiomas.

En español abundan las expresiones latinas porque el latín es la lengua originaria sobre la cual se formó el español, así como otras lenguas romances. El uso de latinismos es correcto siempre y cuando se empleen en el contexto adecuado y no se abuse de ellos. De lo contrario, es muy probable que resulten pedantes y comuniquen una actitud snob por parte del hablante.