Significado de Capitalismo

Crea un clima de desgaste social feroz, razón por la cual necesita de la constantemente atacada regulación del estado

¿Qué es el capitalismo?

Es un ecosistema instaurado en distinta intensidad alrededor del mundo, con pocas excepciones que lo rechazan, sustentado por el libre mercado y la adecuación sobre procesos de industrialización privados. En estos principios, el control del estado incomoda y molesta para la realización y el desarrollo económico, porque se pretende confiar, ingenua o intencionalmente, en el poder que inevitablemente es canalizado por un grupo poderoso. A nivel etimológico, combina los elementos del latín capital y el sufijo -ismo, que refiere a una doctrina.

Imagen negativa sobre los principios que rigen el capitalismo

En el conjunto del planeta el modelo capitalista es mayoritario y, de hecho, solo en unos pocos países hay sistemas comunistas. Por otro lado, según la mayoría de análisis macroeconómicos, los modelos de corte capitalista han sido el motor que ha propiciado la innovación y el desarrollo social durante los últimos doscientos años. A pesar de sus evidentes logros y avances -reconocidos explícitamente por el mismo Marx en sus obras- se trata de un paradigma económico con una valoración global negativa.

Amplios sectores del mundo intelectual ven al capitalismo como la fuente de todos los males, un sistema que provoca la destrucción de los recursos naturales y que genera unas condiciones de semiesclavitud en millones de personas.

Por otra parte, cuando pensamos en el término capitalismo nos vienen a la mente una serie de valoraciones e ideas claramente negativas: la mano invisible de los mercados, la especulación desalmada, la competencia feroz o la productividad como único criterio para juzgar el trabajo.

Definición de Marx del capitalismo

Tanto en «El Capital» como en el «Manifiesto Comunista» Marx hizo un análisis sobre los mecanismos del capitalismo y su evolución a lo largo de la historia. En sus planteamientos recordó que este sistema económico se basa en la explotación humana, ya que la riqueza de unos pocos se crea con el sometimiento y las condiciones de miseria de muchos.

Para Marx los sistemas de producción anteriores al capitalismo se fundamentaban en la satisfacción de las necesidades humanas, pero en el modelo capitalista el único objetivo es la obtención de beneficios. Dicho con otras palabras, el producto creado por el hombre por la acción de su actividad laboral es una simple mercancía destinada al enriquecimiento de la burguesía.

En la concepción marxista la dinámica interna del capitalismo lleva implícita su propia destrucción. En consecuencia, la auténtica libertad de la clase obrera solo es posible mediante un proceso revolucionario que conduzca hacia el socialismo.

Aproximación al anarcocapitalismo

Las propuestas de los anarquistas clásicos como Bakunin o Kropotkin se orientaron en una dirección: la abolición del sistema capitalista, la supresión del estado como institución represiva la propuesta de comunidades basadas en la autogestión y la libre asociación de los individuos.

En el siglo XX algunos economistas propusieron una revisión teórica del anarquismo y crearon un nuevo modelo: el anarcocapitalismo.

Para un anarcocapitalista el estado y los servicios públicos deberían desaparecer y en su lugar tendrían que desarrollarse servicios privados guiados exclusivamente por la libre competencia y las leyes de la oferta y la demanda.

Por su parte, la libertad en un sentido amplio es el bien supremo que debe guiar las relaciones humanas y, en consecuencia, cualquier freno a la libertad va en contra de los individuos y de la sociedad en su conjunto.