Imperialismo Significado, Siglo XIX, y Presente

Significado: ¿Qué se entiende por imperialismo?

Es la formación de potencias centrales de la economía mundial con la capacidad de subordinar a otros países, sin la necesidad de una dominación política o militar como la de los antiguos imperios o procesos de colonización. Con el desarrollo del capitalismo durante el siglo XIX, los países que habían desarrollado centros industriales en Europa (y luego EEUU) expandieron su economía mediante el comercio internacional logrando una clara hegemonía sobre los países periféricos, menos desarrollados desde la perspectiva del capitalismo industrial, originando este fenómeno.

Crítica y análisis: Hobson, Hilferding, Rosa Luxemburgo, y Lenin

Los primero autores en analizar desde una perspectiva crítica el imperialismo fueron Hobson desde una perspectiva liberal-democrática, Hilferding desde la socialdemocracia, y Rosa Luxemburgo –y luego Lenin- desde la corriente comunista de tipo marxista.

Estos autores coinciden en que la forma en como se estructura el comercio internacional capitalista, genera un relación de desigualdad entre las potencias industrial y las periferias. Los países industrial tienden a generar una sobreproducción como parte del proceso de crecimiento y acumulación de capital, esto produce que la expansión del sector exportador de los mismos hacia los países periféricos menos desarrollados, que no tienen la capacidad de competir en términos iguales con las potencias industriales.

Para Hobson este fenómeno es una distorsión de la economía de mercado, mientras que para Luxemburgo es una proceso estructural a la dinámica del capitalismo, pues para el desarrollo industrial, el sistema capitalista necesita tanto una periferia a la cual exportar sus excedentes, como de la cual proveerse de materias primas que alimenten las economía desarrolladas.

Hilferding y Lenin estudian el imperialismo como una etapa del proceso concentración de capital en donde se forman los monopolios y el predominio del capital financiero como unión del capital bancario e industrial, que tienden a generar centros de poder en la economía global que se reparten áreas de influencia para la exportación de capitales y excedentes.

Siglo XIX: Factores y contexto

La tendencia a la formación potencias imperialista en las últimas décadas del siglo XIX, paso por un período de expansión, que alcanzó un límite con el estallido de la primera guerra mundial. La competencia entre las potencias generó un choque militar en la medida en que se agotaban los espacios para la expansión derivada de la tendencia a la acumulación, crecimiento y concentración de capital. Luego con la segunda guerra mundial se genera un nuevo reparto de las áreas de influencia bajo el predominio de las dos potencias que protagonizaron la guerra fría.

Con el fin de la segunda guerra mundial en 1945, en el mundo quedan dos grandes potencias hegemónicas, por un lado EEUU como heredero del capitalismo occidental y la URSS bajo un modelo de capitalismo de Estado, en donde el proceso de acumulación de capital está concentrado y dirigido exclusivamente por la burocracia que controla el aparato de administrativo heredado del imperio zarista.

Durante la guerra fría las dos potencias compitieron por áreas de influencia, aunque los EEUU fueron reconocidos como la principal potencia imperialista, también es cierto que la URSS generó una dinámica de hegemonía y expansión de su economía, que también dio forma a un fenómeno de tipo imperialista.

La forma del imperialismo en el Presente

Con la caída del muro de Berlín en 1989 y el fin de la guerra fría, EEUU se consolidó su hegemonía, pero también se dio paso al fenómeno de la globalización, que permitió que los procesos de acumulación de capital se desnacionalizara, pasando a desarrollarse la figura de las corporaciones trasnacionales.

El proceso de globalización abrió un debate sobre la pertinencia de la categoría de imperialismo, debido a que la relación entre el centro desarrollado de las economías capitalistas y sus periferias, ya no era necesariamente una relación entre Estados-naciones, sino entre metrópolis y comunidades marginadas.

Autores como Antonio Negri proponen la categoría de Imperio como una forma de entender la forma de soberanía que ejercen las corporaciones trasnacionales, analizándola como una red de procesos de acumulación y concentración de capital que ya no tienen un “afuera” al cual expandirse, sino que tienden a estratificar territorios globales en función de un crecimiento hacia adentro.

Bibliografía

– Del Bufalo, Enzo (2002). El Estado y la Economía Mundial Tomo I. Ediciones Faces / UCV.

– Negri, Antonio y Hardt, Michael (2000). Imperio. Harvard University Press.