Significado de Globalización

Frente al edificio de la Unión Europea

¿Qué es la globalización?

Es apuntar hacia una escala mundia. Es la descripción del funcionamiento actual de la sociedad a nivel político, y económico, teniendo sus inicios más significativos a partir del siglo XXI. Simboliza el crecimiento y la expansión, pero también coloca sobre la mesa una dura competitividad. Es el quiebre virtual de las fronteras y la reducción de distancias, razón por la cual los problemas de un país distante pueden tener un drástico impacto local. Uno de los mayores emblemas de la globalización es la Unión Europea (1993), y la moneda del euro (1999), sin embargo en 2018 Inglaterra que, entre otras cosas, nunca adoptó el euro, sale de tal acuerdo demostrando la fragilidad del mismo.

En América Latina, con una propuesta de Mercosur, se intentó hacer algo similar, pero nunca logró desarrollarse, quedando limitado a operaciones y acuerdos específicos para la región. La pelea y necesidad de Estados Unidos por el petróleo de Venezuela (que encuentra apoyo en Rusia por ejemplo) es otro ejemplo de esta tendencia que beneficia a unos y desfavorece a otros, a partir de la imposición del más poderoso.

También, se experimenta una globalización empujada desde lo tecnológico. Internet facilita las operaciones económicas sin importar las distancias, más allá de los tiempos físicos del correo a partir del envío y la recepción de un producto, y también propicia la comunicación donde el único obstáculo se transforma en el idioma.

La sociedad es testigo de símbolos mundiales, como un iPhone o un Galaxy, un local de comida rápida como McDonald, o de ropa como Nike o Adidas, o entidades bancarias como HSBC, o Itaú. Son marcas que han sabido aprovechar el fenómeno, y se han instaurado en la cultural social, para bien o para mal, porque en esta demostración de poder también cosechan prácticas cuestionables, tal lo ha demostrado algún banco con respecto al lavado de dinero, lugares de comer que están lejos de proporcionar una alimentación saludable, o las empresas textiles y de telefonía que elaboran productos sobre mano de obra barata; esto último también es resultado de la globalización.

Características positivas

– Las nuevas tecnologías aportan soluciones inmediatas en todos los órdenes. Con unos pocos clics podemos comprar desde nuestro hogar, comunicarnos con otras personas en cualquier lugar o realizar trámites burocráticos evitando desplazamientos.

– Los costos empresariales disminuyen gradualmente y esta circunstancia beneficia a los consumidores.

– El marco global empresarial favorece la creación de nuevos competidores.

– En el ámbito de las relaciones humanas los límites tradicionales han desaparecido. En la actualidad podemos establecer vínculos afectivos a grandes distancias o buscar pareja a través de una aplicación.

– El trabajo en casa propiciado por las nuevas tecnologías es una realidad que va en aumento y esta circunstancia favorece la conciliación de la vida profesional y familiar.

Características negativas

– Si bien la uniformidad de gustos y costumbres tiene algunas ventajas, es indudable que provoca toda una serie de efectos negativos: la personalidad de los pueblos se diluye, el consumo se orienta según un patrón homogéneo y cada vez resulta más difícil salirse del marco de la estandarización de los procesos.

– Las desigualdades económicas entre los países desarrollados y los subdesarrollados se han incrementado notablemente.

– Según las tesis del movimiento antiglobalización, la soberanía e independencia del poder político está siendo amenazada por poderes invisibles que gobiernan el mundo.

– Muchas pequeñas y medianas empresas dejan de ser competitivas, ya que no tienen recursos para competir con las multinacionales.

– El desarrollo tecnológico asociado a la internacionalización del planeta constituye una amenaza para la privacidad del individuo. En este sentido, la legislación orientada a la protección de datos es una herramienta que intenta combatir dicha amenaza.

Orígenes de un fenómeno no tan reciente

Normalmente asociamos el concepto de globalización a los procesos históricos del siglo XX. Sin embargo, la idea de una aldea global tiene sus orígenes en la Edad Media, concretamente en la denominada “Ruta de la seda” iniciada en el siglo Xll. Esta red de rutas comerciales creada a partir del negocio de la seda en China permitió que los europeos tuvieran acceso a bienes que no podían producir, tales como la seda, el marfil, la cerámica o el perfume.

Observar que en la misma época se desarrolló otro proyecto comercial a gran escala, la “Ruta de las especias”. Evidentemente, la era de los descubrimientos iniciada por portugueses y españoles fue determinante para la creación de un planeta cada vez más interconectado.

A finales del siglo XVlll los trenes y barcos de vapor transportaban mercancías a lugares lejanos, lo cual favoreció la expansión del comercio internacional. En el marco de la primera Revolución industrial también hubo colectivos que se opusieron al nuevo modelo de producción.

Grupos de artesanos ingleses impulsaron la corriente ludista, que se caracterizó por la destrucción de las máquinas que ponían en riesgo sus puestos de trabajo (el ludismo es un movimiento que puede considerarse un precedente del movimiento antiglobalización).