Significado de Nacionalismo

¿Qué es el nacionalismo?

Es una postura ideológica individual y/o colectiva expresado en las prioridades de gobernabilidad, resultado del debate de los habitantes y sus representantes. Implica las tradiciones y espacios culturales, como también la protección de aquello que pertenece dentro de los límites territoriales, valorizando la productividad, dedicación y formación académica.

Etimológicamente, se distingue como neologismo que combina elementos del latín: natio, en alusión al origen, e -ismo, para plantear una corriente de pensamiento.

Orígenes históricos

Con la Paz de Westfalia de 1648 los territorios europeos acordaron la superación de los conflictos armados y para ello establecieron un nuevo marco general basado en tres aspectos: el respeto a la soberanía nacional y la integridad territorial, el respeto a la libertad religiosa y la autodeterminación de los pueblos. Con estas iniciativas se dio el primer paso para la creación de los distintos estados nación en Europa.

Con el surgimiento de distintos estados nación fue creciendo el sentimiento de identificación de los pueblos con sus respectivas naciones. Los ideales del Romanticismo en el siglo XlX fueron determinantes para la formación de la identidad nacional alemana e italiana.

El sentimiento nacional fue igualmente decisivo para que los griegos alcanzaran su independencia frente al dominio del Imperio Otomano.

En la segunda mitad del siglo XlX en Cataluña y el País Vasco se produjo un proceso de exaltación de las señas de identidad de ambos pueblos, especialmente relacionados con la preservación de la cultura y la lengua.

Durante el periodo franquista el gobierno impulsó un nacionalismo español para combatir a los «enemigos» de la patria.

Desde lo cultural el auge del nacionalismo en el siglo XlX en Europa está directamente relacionado con la tendencia a reconstruir el pasado de un pueblo con un espíritu glorioso y plagado de historias épicas.

Ejemplos y planteos para entender el nacionalismo

– La conexión del pueblo con sus señas de identidad (la lengua y las distintas manifestaciones culturales son defendidas con pasión). En el periodo del romanticismo europeo del siglo XlX se acuñó un término que resume el sentimiento de un pueblo, volksgeist; este vocablo alemán se traduce como espíritu del pueblo o espíritu nacional.

– Las distintas versiones del nacionalismo suelen expresar un sentimiento de rechazo frente a las amenazas internas o externas. El nacionalsocialismo en Alemania tenía a los judíos como principales enemigos. Los nacionalistas corsos se oponen al modelo centralista del gobierno francés. El nacionalismo español durante el franquismo combatió el comunismo y el liberalismo. Los nacionalistas vascos y catalanes argumentan que sus pueblos han sido históricamente sometidos por el estado español.

– El patriotismo exacerbado conduce al nacionalismo. El slogan «American first» en la era Trump constituye uno de los argumentos típicos para combatir fenómenos distintos, como la emigración ilegal o la competencia de empresas extranjeras en Estados Unidos.

Los nacionalismos en la Unión Europea

En sus orígenes la Unión Europea tenía la finalidad de establecer alianzas económicas para impulsar el crecimiento de esta región. Al mismo tiempo, el nuevo marco político tenía como propósito acabar con los enfrentamientos bélicos que habían devastado al continente europeo durante siglos.

La Unión Europea ha articulado mecanismos para facilitar una cierta homogeneidad de las distintas naciones que la integran (la moneda única, las becas Erasmus, la Organización Europea para el Desarrollo Nuclear y la eliminación de aduanas en la eurozona son algunos ejemplos en este sentido).

En los últimos años el proceso de integración ha perdido fuerza por la aparición de dos corrientes: el euroescepticismo y el auge del nacionalismo. Actualmente en algunos territorios de la UE hay corrientes políticas que propugnan la creación de nuevos estados, tal y como sucede en el norte de Italia, en Escocia, en Córcega, en Flandes o en Cataluña.

Si bien en cada caso particular el movimiento nacionalista tiene su propia identidad, en todos ellos hay un denominador común: el anhelo por crear una identidad nacional en el marco de una nueva nación.