Significado de Responsabilidad

Un valor que se construye, sobre el respeto y el compromiso

¿Qué es la responsabilidad?

Es el compromiso con uno mismo u otra persona, el reconocimiento y la obligación de responder sobre los resultados de sus actos. La responsabilidad está presente desde lo más íntimo del seno familiar, hasta llegar a las máximas autoridades de estado que tienen un deber ético, moral y legal para proteger a los ciudadanos que representan.

En referencia a su origen etimológico, está asociado al adjetivo responsable, que es tomado del latín medieval en responsabilis, señalando una respuesta, sobre el latín responsāre, implicando la capacidad de responder, precisamente teniendo raíz en el latín responsum, siendo ésta la forma nominal del verbo responder, visible como respondēre, compuesto por el prefijo re-, que se entiende como una reiteración o regreso, y spondere, en alusión a prometer o comprometerse con algo; finalmente, para formar la palabra responsabilidad, se utiliza el sufijo -dad, expresado en la forma latina -tas, para actuar como cualidad.

Valor moral universal: el hacerse cargo

El cumplimiento de los compromisos adquiridos es el principio general que debe guiar cualquier actividad humana. Somos responsables de nuestros actos cuando asumimos un deber de manera voluntaria.

La capacidad de cumplir con nuestras obligaciones civiles, como votar reflexivamente a los candidatos políticos y pagar los impuestos, hacen de nosotros ciudadanos bien insertados y favorables a nuestro entorno.

Asimismo, ser responsables en el trabajo y la familia, pensar en los riesgos y beneficios antes de decidir, no fallar a nuestra palabra si hemos prometido alguna cosa, es una muestra de que somos personas en las que se puede confiar y con quienes se puede emprender proyectos a largo plazo.

Aplicado en el marco del trabajo

En todos los trabajos uno de los rasgos más importantes solicitados en los candidatos a obtener el empleo, es la responsabilidad, cuya presencia y calidad se explorará en las entrevistas laborales, generalmente a cargo de psicólogos, que pueden implementar diferentes técnicas, además del diálogo.

La característica de la responsabilidad asegurará otras cualidades positivas para el trabajo, como la asistencia, llegada a horario y realización en tiempo y forma de las tareas, con dedicación. Por eso es imprescindible la evaluación previa de los empleados, acorde al puesto requerido.

Los trabajadores responsables se comprometen con su empleo con seriedad, le reservan el tiempo necesario, energía psico-física y no renuncian si no es por buenos motivos, como condiciones laborales poco dignas o la obtención de otro trabajo considerado mejor, situación de la que informan con la debida anticipación.

Cómo enseñar la responsabilidad a los hijos

Hay dos modos, no excluyentes, sino complementarios, de transmitir a los niños y adolescentes, la virtud de la responsabilidad. Esto se hace con mucha paciencia y a lo largo del tiempo, siendo que los efectos no se ven instantáneamente.

La manera directa es por medio del diálogo, diciéndole al hijo que es importante hacerse cargo de las consecuencias de las propias acciones (por ejemplo, mentir), así como ser responsable, en la medida en que pueda, con las tareas del hogar en el que habitan todos (como sacar la basura o pasear al perro) y las suyas propias, escolares (estudio y deberes solicitados por los docentes).

Pero también, indirectamente, los niños aprenden, constantemente, de los mayores que los rodean y se ocupan de su crianza, por medio del ejemplo. Todo el tiempo adoptamos posturas, formulamos ideas y tenemos comportamientos delante de los niños, que serán modelos identitarios para ellos, de cómo “deben” ser y comportarse.

En este sentido, los niños imitan a los adultos y si éstos son responsables, probablemente también lo serán, en las tareas que les conciernen según su edad. Si, en cambio, se les exige responsabilidad, pero se les muestran modelos irresponsables, se les estará dando un mensaje contradictorio y difícil de incorporar a largo plazo.

Exceso de responsabilidad

Cuando la responsabilidad se vuelve una carga, ya no es una virtud sino un problema con el que tropieza el sujeto, preso de tomar responsabilidades ajenas como propias o asumir algunas más grandes de las que puede soportar.

Es fundamental antes de tomar una responsabilidad, analizar si somos capaces y deseamos cumplir con ella, por ejemplo, con los requerimientos de un rol como la paternidad.

Existen responsabilidades mayores y menores, por ejemplo, los puestos jerárquicos (jefes de empresas, directores de escuela, líderes políticos) exigen un mayor nivel de compromiso, al que no todos pueden responder, de manera óptima. Ser conscientes de nuestros límites es signo de inteligencia emocional.

En el ámbito del Derecho Civil y Penal

Acorde a las leyes vigentes de cada territorio y en determinado contexto histórico, las personas que han incumplido las mismas deben brindar una retribución a la comunidad y/o cumplir una pena, según lo dictaminado en cada caso particular. En este proceso, el sujeto debe hacerse responsable de haber violado la ley, por ejemplo, cumpliendo una sentencia en una cárcel, de un tiempo determinado.

La pena recibida se supone que es acorde a los daños ocasionados, en lo que influyen muchos factores como la relación con la víctima y el grado de premeditación.

A partir del código civil se plantea una finalidad reparadora (por ejemplo, alguien provoca un daño a otra persona y como consecuencia de ello se cuantifica una indemnización para la persona dañada o perjudicada). Por otra parte, la responsabilidad tiene una función preventiva o disuasoria (quien tiene la intención de incumplir una ley puede reprimirse si conoce las posibles consecuencias de su acción ilícita).

Cuando la irresponsabilidad de uno puede afectar al otro

En el caso del derecho penal la responsabilidad es taxativa, pues se refiere a una serie de hechos que son considerados delictivos en el código penal. Por otra parte, su finalidad no es reparadora como en el código civil sino que tiene un objetivo sancionador. No es transmisible a otra persona o entidad, ya que cada individuo es responsable de sus propios actos.

Asimismo, para acreditar un nivel de responsabilidad penal se debe demostrar la culpabilidad de la persona implicada en el hecho delictivo.

Responsabilidad social corporativa

La actividad económica en cualquier sector está orientada a la obtención de beneficios. Sin embargo, es deseable que dicho objetivo no se busque a cualquier precio. En este sentido, una empresa o corporación debería adoptar criterios éticos de responsabilidad que complementen sus aspiraciones económicas. En otras palabras, una empresa también puede hacer cosas buenas por el conjunto de la sociedad.

Los controles son fundamentales, a nivel interno como desde el estado

El primer requisito para lograr un compromiso ético consiste en no mentir con respecto a los fines empresariales (por ejemplo, si una marca comercial publicita sus productos diciendo que son ecológicos, tal afirmación debe ser cierta).

Por otra parte, una empresa que pretenda ser responsable puede incorporar todo tipo de medidas concretas: disminuir el consumo energético en la medida de lo posible, empaquetar sus productos con material reciclado o incorporar medidas para mejorar las relaciones humanas entre los empleados.