Significado de Intento de Golpe de 1992 (4F) Definición, y Efectos

El establecimiento de la democracia en 1958, luego de la caída de Marcos Pérez Jiménez, constituyó para el país un nuevo comienzo, con mayores libertades y la posibilidad de encaminarse hacia el desarrollo económico y la justicia social.

En un principio el periodo democrático estuvo dentro del marco de la gobernabilidad, episodios de bonanza gracias a la renta petrolera, además de gozar de la institucionalidad de las Fuerzas Armadas, quienes, a pesar de hechos como las guerrillas, se mantuvieron firmes y las combatieron.

Sin embargo, en los ochenta con el viernes negro y depreciación del bolívar frente al dólar, se abre un abismo que afecta directamente la calidad de vida del venezolano. Además de esto, el desgaste del bipartidismo, la corrupción administrativa, hicieron mella, de tal manera que generó descontento en la población.

Este escenario propicia movimientos insurreccionales dentro de los cuarteles, con miras hacia un cambio político en el país. Es así como comandantes, mayores y tenientes de la Fuerza Armada Nacional a través del movimiento MBR-200 liderado por Hugo Chávez empiezan a gestar acciones que permitieran lograr este cambio, bajo el ideario de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora.

El ascenso al poder de Carlos Andrés Pérez y su paquete de medidas económicas sugeridas por el Fondo Monetario Internacional, el posterior suceso del Caracazo en 1989, crearon todo un clima inestable, pero también un caldo de cultivo propicio para llevar a cabo el derrocamiento de Pérez. De esta manera, el 4 de febrero de 1992, el MBR-200 emprende su gesta desde puntos estratégicos del país, para lograr esta hazaña.

Si bien sus operaciones fueron contundentes, algunos errores tácticos, así como delaciones en el seno del movimiento, hicieron de esta acción un intento fallido de deponer al presidente constitucional. Sin embargo, la historia hizo ver que este hecho no fue en vano.

Resumen de los hechos centrales

Las acciones se inician en la medianoche del 3 de febrero, cuando ocurre el asalto a la Casona y a Miraflores. Este asalto estuvo respaldado por tanques y brigadas de paracaidistas comandado por Hugo Chávez, quien dirigía las operaciones en Caracas, desde el Museo Histórico Militar. Cabe destacar, que los asaltos se llevaron a cabo, además, en bases militares de Maracaibo, Maracay y Valencia, donde participaron Francisco Arias Cárdenas y Yoel Acosta Chirinos.

El presidente Pérez, quien venía del Foro de Davos en Suiza, se encontraba en Miraflores, pero logra escapar, dirigiéndose a la sede del canal privado Venevisión, donde se dirige a la nación, haciendo del conocimiento que se estaba desarrollando un golpe de estado. De esta manera, demostraría que aún estaba al frente, como presidente y como Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Nacionales.

Así pues, además de esta declaración, los enfrentamientos llevados a cabo en Miraflores donde hubo bajas de ambos lados, los fallos de información entre los batallones, delaciones y poca movilización de la población, condujeron a que, a la 1pm del 4 de febrero, Hugo Chávez realiza un acto de rendición ante el país, instando a sus compañeros de otros estados a deponer las armas.

Hay que destacar que, en el Zulia, se había logrado el asalto de la gobernación, pero las acciones se detuvieron ante la rendición a nivel central.

Los participantes del golpe fueron juzgados por rebelión. La mayoría fue encarcelado y otros dados de baja. En el caso de Hugo Chávez, estuvo preso en la cárcel de Yare hasta 1994, cuando fue indultado por el presidente Caldera. En este suceso se reportaron 14 muertos, pero se especula que pudieron llegar al centenar.

Efectos

Luego de los hechos del 4 de febrero, el Congreso Nacional decreta la suspensión de las garantías constitucionales, a fin de mantener la seguridad y el orden público. Durante esta sesión, en la que hubo consenso para esta decisión, es cuando el entonces senador vitalicio Rafael Caldera pronuncia un discurso en el que pone en relieve la necesidad de un cambio en el quehacer político, dando a entender que la insurrección responde a un malestar que se generaliza en la población.

Por otra parte, el 27 de noviembre de ese año se produjo otro intento de golpe de estado. Posteriormente se revelaría que en él estuvieron involucrados los mismos insurrectos del 4 de febrero, quienes desde la cárcel organizaron las operaciones.

Estos hechos, más otros relacionados con corrupción administrativa, de alguna manera debilitaron la estabilidad del segundo periodo de Carlos Andrés Pérez, punto de que el 20 de mayo de 1993 es separado del cargo por un antejuicio de mérito en su contra.

¿A quién benefició el 4F y cómo afectó a la población?

Si bien las acciones del 4 de febrero de 1992 no salieron según lo previsto, es un hecho que a partir de ese momento el líder de la operación Hugo Chávez se convirtió en una figura mediática, que de alguna manera encarnaba el descontento contenido en la población venezolana.

Luego de su indulto en 1994, inició una vida política que posteriormente lo llevaría a la presidencia de la República en 1998, donde definitivamente dio un giro a la política venezolana, reformando la constitución, creando misiones sociales e incorporando a la Fuerza Armada a derechos civiles como el derecho al voto.

Aunque en el momento de las operaciones la población se limitó a seguir los hechos en los medios de comunicación sin una movilización, fue evidente que esa insurrección reflejaba el descontento que estaba presente en ellos en virtud del declive de su calidad de vida, además de la estructura bipartidista que imperaba aun en ese momento.

Todo eso se fue canalizando primero en las intenciones de voto, primero hacia Rafael Caldera, quien con su discurso criticando el statu quo, se ganó la simpatía del pueblo. Pero más aún fue evidente cuando Hugo Chávez se postula a la presidencia, viendo en él una figura de cambio trascendental, alejado de la vieja política.