Significado de GNU/Linux

¿Qué es GNU/Linux?

Linux es un desarrollo de Linus Torvalds, mientras GNU pertenece a la autoría de Richard Stallman, y de este modo, a partir de la convivencia de ambos se obtiene el sistema operativo del pingüino que se animó a competir con los gigantes de la época desde una filosofía abierta. A nivel técnico, Linux es el kernel o núcleo sobre el cual se apoyan todas las funcionalidades, y es el nombre con el que se lo ha popularizado, en lugar de GNU/Linux. Asimismo, dado que se trata de un producto totalmente libre, existen adaptaciones y desarrollos que dan vida a un abanico de versiones, cada una denominada como distribución, permitiendo citar a Ubuntu, Debian, OpenSUSE entre otras, todos partiendo de la misma base, potenciada, modificada por los respectivos desarrolladores. El conjunto del sistema operativo -que es lo que realmente hace utilizable al núcleo Linux- se denomina correctamente GNU/Linux.

Historia de la revolución tecnológica y cultural GNU/Linux

El núcleo Linux fue creado por el informático Linus Torvalds a caballo entre 1991 y 1992. En aquella época, Torvalds era estudiante, y el núcleo Linux fue un proyecto propio tras haber estudiado el sistema operativo Minix, un UNIX creado con fines educativos.

Torvalds bautizó el núcleo que había creado como Linux como un juego de palabras con su nombre, Linus, y la plataforma UNIX (Linux vendría a ser “el UNIX de Linus”.

Tras el desarrollo inicial, Torvalds publicó -en agosto de 1991- un anuncio sobre lo que estaba haciendo en un grupo de Usenet dedicado a Minix. Rápidamente, muchos miembros del grupo se interesaron por la idea y empezaron a contribuir con código fuente para mejorar el funcionamiento del núcleo.

Gracias a estas contribuciones, Linux empezó a crecer y perfeccionarse, y rápidamente llegó a un estatus de funcional. Al mismo tiempo, Linus se daba cuenta de que tenía algo importante entre las manos. Por ello, en febrero de 1992, adoptaba la licencia GNU GPL para su “retoño”.

También paralelamente, Linux se configuraba como el núcleo para correr las utilidades que se estaban creando para el proyecto GNU, el cual buscaba la creación de un sistema operativo libre.

GNU tenía su propio núcleo, The Hurd, pero este todavía se encontraba en desarrollo y en un estado muy inicial. De hecho, The Hurd no se consideró finalizado hasta muchos años después, y hasta mediados de 2019 queda como una opción muy minoritariamente empleada entre la comunidad GNU.

Las primeras distribuciones que conjuntan el software GNU y otros programas bajo la misma licencia GPL con el núcleo Linux nacen en 1992, como Yggdrasil o SLS (Softlanding Linux System). Al año siguiente, en 1993, nacerán otros nombres clave del panorama GNU/Linux, como Slackware y Debian.

En 1994 llega la versión 1.0 de Linux, la primera considerada estable y de producción. Con la versión 2.0 de 1995, este núcleo se hacía más portable a otras arquitecturas hardware distintas de la x86, por lo que se popularizaba todavía más su uso.

La versión 2.4 del año 2000, y la 2.6 del 2003 pasan por ser tal vez las más populares del sistema operativo del pingüino.

Paralelamente a su desarrollo y maduración, Linux (en general, GNU/Linux) pasa a ser de interés para las empresas, y nace una floreciente industria a su alrededor. Así, distribuciones comerciales como Red Hat y SuSE ven la luz, cada una de ellas nutriéndose de la comunidad mediante un proyecto libre (en los casos citados, Fedora y openSUSE respectivamente).

En 2004 vería la luz Ubuntu, una distribución que ha contribuido en gran medida a que el sistema operativo GNU/Linux -y, por ende-, el núcleo Linux, sea conocido entre el gran público. En 2011 veía la luz la versión 3.0 del kernel, y en 2015 la 4.0.

GNU/Linux no ha logrado conquistar los escritorios (desktops) de los usuarios finales, pero sí se ha hecho con el mercado de los servidores; la mayor parte de las empresas de servicios de Internet ofrecen servicios de alojamiento (hostings) bajo GNU/Linux, a la par con FreeBSD y Microsoft Windows. También copa el mercado de las supercomputadoras.

Características de uso

Antes de nada, deberíamos elegir una distribución, es decir, una de las tantas variantes que trabajan sobre el mismo núcleo a partir del cual es construida una propuesta propia. En cuanto a cúal es la mejor o la más adecuada a una determinada necesidad, la misión de este artículo es la de ser agnóstico en cuanto a distribuciones o marcas concretas, pero fácilmente podemos buscar por Internet para encontrar recomendaciones de otros usuarios.

Tras encontrar una distribución, debemos descargarla (lo cual haremos desde su página web), y grabarla en un pendrive USB o bien un disco CD o DVD dependiendo de la distribución. Generalmente, las instrucciones para grabar la distribución las encontraremos en la misma página web de descarga.

Una vez tengamos el medio de instalación creado, deberemos reiniciar nuestra computadora e iniciar el proceso de instalación.

Pese a ligeras diferencias entre las distintas distribuciones, los pasos a grandes rasgos son el particionamiento del disco duro y la preparación del sistema de ficheros, la elección del software, la configuración del sistema, y la elección de contraseña de superusuario y creación de un usuario para trabajar con el sistema sin tener que recurrir a la cuenta de superusuario (lo cual, por cierto, va en contra de las prácticas más elementales de seguridad).

También deberemos elegir entorno gráfico, contando principalmente con GNOME y KDE, aunque también con opciones más ligeras como Xfce, LXDE o Mate.