Significado de Consciencia

¿Qué es la consciencia?

Es la fuente que permite la comprensión y valorización de la existencia y los actos propios del individuo como de la realidad percibida a su alrededor. Por su parte, distinguir la conciencia, cambiando -sc- por -c-, como un acto de discernimiento moral.

Diferencia entre conSCiencia y conCiencia, y origen etimológico

A nivel linguístico, la consciencia remite con mayor fuerza a la parte del análisis la mente y la psicología, mientras que conciencia se emplea desde un ángulo social y moral, en la determinación de lo correcto y lo errado, por ejemplo en el contexto de lucha por la preservación del planeta.

Etimológicamente, ambas formas remiten al latín conscientia, asociándose al adjetivo conscius, para describir a alguien que posee un saber, por su parte desde la deconstrucción se observa el prefijo con-, que plantea un sentido global de conexión entre pares (visible por ejemplo en convivir o compartir, siendo que también origina la variante com-), y luego destaca la palabra scire, que hace alusión al conocimiento propiamente dicho, estando vinculado al indoeuropeo *skei-(2), que refiere a la acción de cortar; finalmente completa el sufijo -ia, en función de cualidad.

Caracteristicas la consciencia: percepcion y temporalidad

La consciencia nos sirve para percibir diversas cualidades psíquicas, nuestras, ajenas y relacionales. Gracias a la consciencia podemos formarnos una identidad y tener identificaciones, darnos cuenta de cómo pensamos o nos sentimos, actuar voluntariamente, etcétera. Es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

La consciencia se rige por las leyes de la temporalidad, en ella los hechos recordados se ordenan en forma cronológica, en tiempo y también en espacio, a diferencia del inconsciente que Jacques Lacan califica como atemporal, es decir, lo que está allí no se ordena cronológicamente, está todo al mismo tiempo, todo en presente.

Cuando algo resulta intolerable para la consciencia, se lo reprime hacia el inconsciente, como mecanismo de defensa. Pero lo que se reprime sigue existiendo y teniendo eficacia y por eso puede manifestarse en los sueños, actos fallidos, chistes, lagunas mnémicas (olvidos), o retornar como síntomas generando malestar.

Freud y el aparato psíquico: Consciencia, Preconsciente e Inconsciente

Sigmund Freud da cuenta de la importancia de esta instancia al desarrollar su primera tópica del aparato psíquico. Tópica hace alusión a lugar psíquico.

La primera tópica se constituye de: consciencia, preconsciente e inconsciente. Entre el preconsciente y la consciencia se ubica una censura leve y entre el preconsciente y el inconsciente una barrera de censura más poderosa.

El contenido preconsciente puede alcanzar la consciencia mediante un esfuerzo voluntario, mientras que el contenido inconsciente sólo llega desfigurado a la consciencia, debido a la represión. Para hacer consciente lo inconsciente se debe emprender una terapia analítica.

Cabe destacar que más tardíamente en sus investigaciones, Freud elabora una segunda tópica, sin desacreditar la primera. Este segundo ordenamiento declara la existencia del Yo, el Superyó y el Ello, con sus particulares relaciones. Ambas tópicas permanecen invariables a lo largo de toda la teoría freudiana, esto importa porque los estudios freudianos van teniendo diversas reformulaciones a medida que se despliega la teoría.

Consciencia: Principio de realidad y diques anímicos

La consciencia se guía por el Principio de Realidad y por el proceso secundario del pensamiento o pos-represivo (por oposición al proceso primario, propio del Inconsciente). En la consciencia la represión actúa moderando los contenidos aceptables para el Yo, lo que posibilita la inserción en la cultura.

Tres diques anímicos domeñan la actividad psíquica consciente, fruto de la represión, la instauración de la Ley y la entrada en la cultura. Estos diques son el asco, la vergüenza y la moral, propios de toda estructura neurótica, que el sujeto desarrolla al salir del Complejo de Edipo y entrar en la etapa de latencia. Los diques regulan la conducta en torno a las normas sociales y valores morales de la cultura en la que se halla el sujeto.

Afrentas al narcisismo humano: afrenta cosmológica, biológica y psicológica

El psicoanálisis viene a perturbar la relación del ser humano consigo mismo, debido a que nos dice que no sabemos todo de nosotros, que hay algo ignorado dentro de nuestra propia mente. Hay representaciones y afectos que suceden en nuestro psiquismo, independientemente de nuestra voluntad e incluso de nuestro control racional.

En el escrito “Una dificultad para el Psicoanálisis”, escrito hacia finales de 1916 y publicado en 1917, Freud enumera tres afrentas, ofensas al amor propio que tienen los seres humanos respecto de sí mismos. Habla de una afrenta cosmológica: gracias a Copérnico sabemos que la Tierra no es el centro del universo; una afrenta biológica: Darwin nos dio a conocer que el ser humano no es el centro de los seres vivientes, en el sentido de que no somos algo diverso de los animales, sino que descendemos de los primates; finalmente la afrenta psicológica: Freud nos revela que no somos el centro ni siquiera de nosotros mismos, hay en nosotros cuestiones de las que nada sabemos. La afrenta psicológica supone una dificultad de tipo afectivo para el Psicoanálisis, no así una dificultad intelectual.

La afrenta psicológica engendró un gran rechazo en sus inicios, ya que en el momento en que Freud vino a echar luz sobre este aspecto, el ser humano tenía la seguridad de tener conocimiento, y en cierto sentido, dominio completo sobre sí mismo.

Queremos cosas que no sabemos, pensamos cosas independientemente de nuestra voluntad o a expensas de nuestra percepción consciente, no somos los amos en nuestro propio hogar mental diríamos. Y aún más, esto que no sabemos, tiene efectos. Por ejemplo, si se reprimen unos pensamientos cuyo contenido son temores en relación a la muerte, pero que permanecen inconscientes, pueden retornar al Yo en forma de síntomas, que a simple vista en nada parecieran relacionarse al contenido inconsciente que los ocasiona.

Karl Marx: Consciencia de clase

Históricamente la sociedad se ha organizado clasificando o creando fronteras implícitas entre sus integrantes, jerarquías e inequidades, que benefician a ciertos sectores reducidos. Hay desigualdades en torno al ejercicio del poder y a la distribución de las riquezas. De esta manera, se producen y reproducen -manteniendo el statu quo- las clases sociales, grupos humanos a los que se le atribuyen ciertas cualidades, se las dota de prejuicios o preconceptos.

El Filósofo, Sociólogo y Economista Karl Marx escribe sobre la consciencia de clase, como aquella capacidad gracias a la cual una clase puede tomar conocimiento sobre su condición propia, así como de su posición respecto de otras clases sociales. Tener consciencia de clase hace posible pensar o actuar en consecuencia, considerando las dinámicas sociales existentes.

Ejemplo de la significación de conCiencia en la esfera ecológica

Hemos contaminado aguas y suelos, hemos llenado los océanos de plásticos y el aire de químicos; en muy poco tiempo hemos dañado la naturaleza de modos inimaginables y, tal vez, irrecuperables. En respuesta a ello, reacciona la consciencia ecológica, como un modo de responsabilizarse de esta realidad y un intento por salvar al planeta y remediar los destrozos realizados.

El reciclaje, los alimentos orgánicos, la educación en escuelas sobre el cuidado del medio ambiente y la búsqueda de nuevas formas de producción de energía no contaminantes son algunas de las medidas que parten de esta consciencia ecológica.