Significado de Empoderamiento

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Ago, 2020
  • ¿Qué se entiende por empoderamiento?

    Es tomar el controlar de la propia vida y manifestarlo como tal, apoyado en una capacidad construida sobre saberes adquiridos y experiencias particulares que afianzan el discernimiento y la autonomía de las decisiones, evitando orientaciones equivocadas o incluso la sumisión, porque uno esgrime herramientas para argumentar su postura.

    Por lo tanto, la consigna nace a partir del momento en que la persona comprende que tiene derecho a informarse, así como cuestionar el statu quo y a la figura que se le antepone. Sin embargo, hay que observar y reconocer que la posición socioeconómica particular puede transformarse en una dificultad o en un beneficio, porque el acceso a la información y al ejercicio de los derechos individuales no se expresan en las mismas condiciones para todos, evidenciando la desigualdad de clases.

    ¿Cuál es la importancia y el efecto de empoderarse?

    El poder, según Michel Foucault, no es algo que se tiene o se pierde, como una cualidad estática e individual, sino que se ejerce, por su carácter vincular y cambiante. Tiene que ver con lo social, económico, político, histórico; con el lugar ocupado al interior de una trama de personas.

    Su valor radica en la capacidad para asumir un rol activo en nuestras vidas, ejerciendo poder en ellas, tomando decisiones, manifestando opiniones, conociendo y haciendo respetar nuestros derechos. Es ser dueños plenamente del desenvolvimiento de nuestra existencia, participar en la comunidad, ser considerados y oídos.

    Por ejemplo: “tras informarse sobre las características de un parto respetado, María aprendió a hacer una planificación al respecto, para presentar a su médico, otros profesionales involucrados y a la institución, describiendo cómo quería que fuese la llegada al mundo de su bebé. Este documento, de valor legal, así como el conocimiento de sus derechos y otras herramientas, le permitieron llevar adelante el proceso de empoderarse, con respecto a su tan anhelada maternidad”.

    Los seres humanos, comunidades o sectores poblacionales, que han padecido la vulneración de sus derechos, a lo largo de la historia, son aquellos que, a través del “empowerment”, recuperan el protagonismo. Por ejemplo, las mujeres y la comunidad LGBTIQ+ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales, Travestis, Intersexuales, Queers y otras).

    Empoderamiento y feminismo

    Se trata de una concientización sobre la igualdad que tienen hombres y mujeres, en las tareas/oficios/profesiones que pueden realizar, en los derechos y el ejercicio del poder. Es justamente asentar la idea que las mujeres merecen igualdad de oportunidades en lo laboral, participar de la política y no ser maltratadas, física, simbólica o psicológicamente.

    Al ser estereotipadas y sometidas en nombre del patriarcado, las mujeres han emprendido una larga lucha, por medio de reclamos, marchas, protestas, creación de leyes contra la violencia machista, para obtener el reconocimiento y respeto social, que tanto tiempo les fue negado -y aún hoy lo es en muchas partes del mundo, sectores sociales o ámbitos dentro de la comunidad-.

    Empoderamiento de las comunidades respecto de su salud

    Mientras que el modelo médico hegemónico, también conocido como tradicional, postula la figura del médico como único poseedor de conocimientos y autoridad, para la atención de la salud, existe otro modelo, el integral o contrahegemónico.

    En el segundo, los pacientes -individuos o comunidades- son partícipes en su proceso de salud/enfermedad, sujetos que vivencian su dolor de un modo singular y no simplemente cuerpos enfermos, como en el modelo tradicional.

    El modelo contrahegemónico no sólo habla de atención, sino, además, de promoción y prevención, calidad de vida, participación, democratización de la salud, intersaberes e interdisciplina. Así, llevamos las riendas de nuestra salud, de modo consciente y activo, no quedando al margen.

    Postura activa en la terceridad

    En muchas sociedades, los adultos mayores suelen ser tratados como seres pasivos, sin hacer escucha de su voluntad y autonomía, en la medida de lo posible. Empoderarse significa, para este grupo etario, que se les consideren sus potencialidades, elegir, expresarse con libertad y ser respetados.

    A diferencia de muchas sociedades de la antigüedad, donde la gente mayor era la que ejercía más poder social y político, hoy estos individuos son desplazados, asociándose la vejez al padecimiento, deterioro y decrepitud.

    Sin embargo, tal como estudia la Psicogerontología, en la ancianidad se pueden todavía emprender nuevos proyectos, capacitarse profesionalmente, trabajar, llevar una vida saludable, contribuir a la comunidad, realizar actividades recreativas, que tal vez en la adultez no se pudo por falta de tiempo disponible, etcétera. Todo depende del deseo y del estado de salud del sujeto puntual. Para que esto sea posible, es bueno llevar una rutina constante y amena de ejercicios mentales y físicos.

    Afianzar la identidad ante la diversidad sexual

    En cuanto a las sexualidades no normativas, como personas homosexuales, bisexuales, transexuales, el empoderamiento les ha permitido, poco o poco -y sólo en ciertos territorios geográficos y sectores sociales, por el momento-, realizar expresiones públicas de afecto y dejar de esconderse.

    Actualmente se comprende que los modos de ser y estar en el mundo son muchos y no existe la “normalidad”, sino la singularidad, que debe ser pensada desde la aceptación e inclusión. No obstante, esta aprobación y tolerancia no son generales, por lo que la comunidad LGBTIQ+ continúa su lucha, al igual que el feminismo, por ser plenamente oída y respetada.