Significado de Planificación

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Ago, 2020
  • ¿Qué establece la planificación?

    Es la configuración de un proceso basado en saberes y/o experiencias para el abordaje y realización de objetivos específicos. La palabra como tal supone una conjugación capaz de describirla, sobre los componentes del latín planus, por plano, y -ficāre al respecto de facĕre, por hacer, seguidos por el sufijo -ción, determinando acción y efecto.

    Se habla de cuatro grandes momentos en la constitución del proceso de planificación, sobre los que se puede avanzar y retroceder, para posibilitar un re-planteo de situación. En la instancia explicativa se identifican, eligen y explican las causas de los problemas, es decir, se hace un diagnóstico. En el prescriptivo o normativo se traza el plan acorde a las expectativas que suponen cómo debe ser la realidad estudiada -distinta de cómo es en la actualidad-. En el estratégico se investiga y construye la viabilidad de las acciones. Finalmente, en el táctico operacional se interviene, con apertura a las correcciones necesarias.

    Factores de capacidad

    No todos poseen la habilidad para hacer planes a futuro e idear -y ordenar- los pasos necesarios, para alcanzar una meta puntual o varias. La planificación es una fortaleza humana -los animales no pueden hacerlo- que requiere de motivación, constancia y un objetivo concreto.

    Por ejemplo: “a la familia Gutiérrez le llevó seis arduos meses planificar un viaje para cuatro, por Europa, con hoteles, traslados, visitas a museos y comidas. En su caso, era importante minimizar los costos económicos y aprovechar al máximo el tiempo disponible para esas vacaciones”.

    En el campo laboral, esta habilidad blanda es apreciada y tenida en cuenta en la selección de personal, como así también la relación con los compañeros de trabajo, el respeto por la autoridad y la formación/capacitación profesional del postulante.

    Planificar supone anticiparse; pensar en plazos; aunar o sumar pequeños esfuerzos; mantener disponible una cuota de flexibilidad para reacomodarse a los cambios sorpresivos; evaluar la viabilidad, en cuanto a recursos económicos, simbólicos, humanos -si es un plan empresarial, institucional u organizacional-; considerar el contexto; y, en ocasiones, nutrirse de información o investigar sobre el estado del arte acerca de una temática -para la planificación dentro de una investigación-.

    Diferencia entre la persona planificadora y la espontánea

    Mientras que algunos individuos viven acorde a planes rígidos, horarios pautados, agendas y calendarios, relojes; otros se desenvuelven de manera más desorganizada y espontánea, siguiendo impulsos e intuiciones.

    En ambos casos esto le trae al sujeto beneficios y dificultades y tiene que ver con la personalidad de cada uno, por ejemplo: “Tamara ordena las tareas de la casa y de su empleo, en una pequeña agenda que lleva a todos lados, en su bolso”, “Martín va a donde lo lleve el viento; cuenta que se tapa los ojos, señala un lugar en el globo terráqueo y allí se propone viajar, como próximo destino”.

    Aplicado a nivel familiar

    Es muy importante para constituir la familia que deseamos, en relación a la cantidad de hijos que pretendemos tener. Si no está en nuestros planes tenerlos -nunca o en el momento actual-, también es fundamental.

    Para que este proceso sea posible, se tienen en cuenta los métodos anticonceptivos, como herramienta privilegiada, contra los embarazos no deseados.

    En el caso de querer ampliar la familia algunos aspectos a considerar son la concepción biológica y/o la adopción, la estabilidad de la pareja, los tiempos familiares disponibles para la llegada del pequeño, los recursos económicos, el espacio dentro del hogar, etcétera.

    En el proceso educativo

    Los docentes planifican previo al encuentro con los estudiantes, pensando cómo harán su trasposición didáctica de contenidos, para que sean accesibles, claros y útiles, promuevan el razonamiento, trabajo en equipo y obtención de herramientas de estudio.

    El docente plantea un recorrido por la materia, que elabora por cada clase, período y año, en base a metas concretas. Si embargo, para lograr la eficacia debe poder hacer cambios en el plan, acorde a las características e intereses de los alumnos y, también, en el “aquí y ahora” con ellos, si surgen cuestiones inesperadas, que pueden ser muy fructíferas, como preguntas astutas dirigidas al educador.

    Políticas públicas: planificación estratégica y normativa

    En el contexto del funcionamiento y la organización del estado deben considerarse los recursos existentes para su implementación. También debe hacerse un diagnóstico de situación previo, evaluaciones durante, después y un tiempo posterior de tomadas las medidas. Esto sirve para ver si han sido efectivas o no, elaborar estadísticas y realizar comparaciones temporales dentro de un mismo sitio o territoriales, con otros lugares.

    A grandes rasgos, podemos diferenciar dos tipos de planificación, expresadas en planes, programas y proyectos. La planificación normativa o tradicional es rígida, estática, no tiene en cuenta las cualidades de los destinatarios, ni el dinamismo de la realidad.

    Por otra parte, la estratégica o situacional es flexible, contextualizada y acorde a la comunidad, que participa activamente en su diseño, junto a los profesionales, expresando sus necesidades y demandas.