Significado de Glúcidos

¿Qué son los glúcidos?

También son conocidos como carbohidratos o hidratos de carbono, son un tipo de nutriente que proviene de los alimentos, en especial de los de origen vegetal.

Consisten en moléculas formadas principalmente por carbono e hidrógeno, que también tienen oxígeno en su estructura.

Estas moléculas pueden tener una longitud variable, lo que le llevan a ser conocidas como monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos o polisacáridos. En el caso de los glúcidos más comúnmente empleados en nuestra alimentación se encuentran los disacáridos como la sacarosa (azúcar común), fructosa y lactosa, así como polisacáridos que incluyen el almidón y la celulosa que se encuentran en los alimentos de origen vegetal.

Importancia: los glúcidos son la principal fuente de energía del organismo

Los glúcidos tienen como principal función actuar como una fuente de energía para la actividad muscular, así como para los diversos procesos del metabolismo que requieren de cierto consumo energético para su realización, como ocurre con los procesos anabólicos.

Para esto pueden ser utilizados en forma de glucosa, que es el principal glúcido contenido en la sangre, o a partir de su forma de almacenamiento que es el glucógeno, este se ubica principalmente en el hígado y en el músculo (en el caso de las plantas los glúcidos son acumulados como almidón).

Algunos tejidos como las neuronas no pueden obtener energía de otras fuentes que no sean la glucosa, por lo que una alimentación totalmente libre de glúcidos no es compatible con la vida. De hecho, el régimen nutricional conocido como dieta cetogénica que se basa en el consumo de grasas y proteínas, recomienda en su forma más estricta que el 10 % del total de calorías consumidas provengan de los carbohidratos.

Otras funciones de los glúcidos

Estas moléculas intervienen en la formación de moléculas más complejas, llamadas glucoproteínas, que se ubican en estructuras como el núcleo y las membranas de la célula.

Estas glucoproteínas son proteínas que intervienen en los procesos de identificación o señalización. Uno de los principales tipos de estas proteínas corresponde al antígeno que se ubica en la superficie de los glóbulos rojos y que define el grupo sanguíneo de un individuo (A, B o AB, el grupo O corresponde a la ausencia del antígeno A y B).

Los glúcidos también se unen a los lípidos originando glucolípidos, estas moléculas suelen encontrarse en relación con las membranas celulares cumpliendo funciones de reconocimiento. Los principales glucolípidos son los cerebrósidos, importantes constituyentes del recubrimiento de mielina de los nervios, y los gangliósidos relacionados con el proceso de diferenciación de las células así como la unión de las células entre sí y a microorganismos como los virus y bacterias.

Todas estas funciones adicionales de los glúcidos están relacionadas con el funcionamiento del sistema inmune o sistema de defensas.

Metabolismo de los glúcidos

Estas moléculas ingresan al organismo con los alimentos. A nivel del tubo intestinal, es necesaria la acción de una enzima producida por el páncreas, la amilasa, para que las cadenas de carbohidratos sean fragmentadas para que estos puedan absorberse y pasar a la sangre.

Al elevarse los niveles de azúcar en la sangre se libera la hormona insulina, la cual estimula los diversos procesos que utilizan el azúcar, lo que contribuye a que esta pase a los distintos tejidos para su utilización, nivelando así el nivel de glicemia.

A nivel del hígado el excedente es convertido en glucógeno, una forma de almacenamiento de la glucosa. El músculo por su parte usa gran parte de la glucosa contendida en la sangre para su actividad, además de ello el tejido muscular contiene también una reserva de glucógeno.