Significado de Hacker

Hacker es aquella persona experta en informática

¿Qué es un Hacker?

La RAE lo lleva al español de la peor manera, como pirata informático, como si fuera algo malo encasillándolo al terreno delictivo, cuando la idea original es describir al experto en tecnología. Sobre la etimología, tiene raíz en el verbo hack, en las lenguas germánicas, que se entiende como cortar, aplicándose en el terreno digital como una alta capacidad en la edición y escrita dentro de los lenguajes de programación. Por su parte, el sufijo -er, indica a la persona que está realizando la acción.

Características de la corriente Hacker

La cultura hacker tal y como la conocemos hoy en día hunde sus raíces en el tramo final de la década de los 60 e inicio de la de los 70 en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), prestigiosa institución en la que los alumnos empezaron a alterar el software y/o el hardware para que este trabajara de forma más eficiente o, simplemente, se adaptara más a sus necesidades.

Con el tiempo, lo que al principio era una cuestión meramente tecnológica, se empapó también de una filosofía, cuyos postulados se basaban en la libertad de la información y la experimentación para el conocimiento y, por ende, el progreso. El movimiento hacker tenía entonces una visión social que hoy podríamos calificar como de ‘antisistema’, pero entendiendo el uso de este término no como algo peyorativo, sino que indica simplemente que se opone a un sistema establecido que no contempla sus postulados, y busca revolucionar la sociedad acorde con ellos.

Dicha filosofía ha seguido vigente desde entonces y hasta ahora en el seno del movimiento.

De aquella época hay nombres famosos en el entorno hacker, pero pocos como Captain Crunch (seudónimo de John Draper), un hacker que se hizo famoso por su habilidad para hackear teléfonos, llegando incluso a utilizar un silbato de juguete para ello. Su nombre ha llegado a la cultura popular, con referencias incluso en el film de Hollywood Ready player one.

En 1982 se produciría un evento definitorio para la comunidad hacker, aunque vendría de parte de alguien en principio ajeno al tema técnico: el escritor William Gibson, pionero del género ciberpunk acuñaba el término ciberespacio.

En 1986, Loyd Blankenship (miembro del grupo hacker Legion of Doom) publicaba el “Manifiesto hacker”, un documento fundamental para la cultura hacker y en el cual se desgranan las principales líneas éticas del movimiento. Está dirigido especialmente a personas que quieren iniciarse en el movimiento.

Otro nombre propio en el mundo del hacking es el de Robert Morris, quien en 1988 escribió y difundió el considerado primer virus de tipo gusano del mundo, que provocó un gran caos en la entonces incipiente Internet.

Un caso que hizo también aflorar la comunidad hacker al resto del mundo fue la trepidante persecución de Kevin Mitnick por parte del experto en seguridad Tsutomu Shimomura, a mediados de los 90.

No obstante, el halo romántico del hacking se perdería para el gran público cuando los medios de comunicación empezaron a vincular dicho término con el de cibercriminales, que es como ha pasado a la vox populi desde finales de los noventa, aunque en estos últimos años ha habido esfuerzos pedagógicos para hacer que el gran público diferencia ambos perfiles.

Hackers buenos y malos

El hacker sigue una ética (el Manifiesto hacker antes citado, y otros textos), buscando el conocimiento y la libertad de la información, aunque ello a veces signifique enfrentarse a la ley.

Y es que podemos preguntarnos si ley equivale a justicia (en el sentido de algo justo). Por ejemplo, podemos preguntarnos si acceder sin permiso a los servidores de una empresa o un gobierno, y publicar documentación comprometedora sobre cosas que han hecho fuera de la ética o la legalidad, es en sí mismo un acto no justo, si es para denunciar a su vez una injusticia.

Por contra, un cibercriminal, es aquella persona que, teniendo unos conocimientos técnicos equivalentes a los de un hacker, los utiliza con finalidades de beneficio propio, robando y estafando.

Dentro de la comunidad hacker se conoce a los hackers que siguen una ética y aprovechan sus conocimientos para ayudar a los demás y crecer como personas, como “hackers de sombrero blanco”, lo que en inglés sería “white hat hackers”.

Los contrarios, el “lado oscuro” del hacking, quienes utilizan sus conocimientos en beneficio propio sin tener en cuenta consideraciones éticas, serían los “hackers de sombrero negro”, “black hat hackers”.

Importancia de los hackers en el terreno militar y político

Internet ofrece infinitas posibilidades al mundo militar y de la inteligencia, como es el de atacar infraestructuras militares que la utilizan, así como otras infraestructuras civiles clave para el buen funcionamiento de un país, o realizar tareas de espionaje y sabotaje.

Los militares de muchos países buscan seducir a los hackers para que entren a formar parte de su personal.

Pero donde más han brillado los hackers para tareas de inteligencia y sabotaje es en el ámbito de la guerra irregular asimétrica, en la cual se combinan desde enfrentamientos convencionales en forma de guerrilla, hasta ciberataques, pasando por campañas de desinformación y desprestigio.

Ejemplos de este tipo de conflictos son la guerra larvada entre Ucrania y Rusia (con su exponente más notorio en la región del Donbass), o los ataques de la misma Rusia contra las repúblicas bálticas.

Estados Unidos ha utilizado ciberataques contra Irán para frenar su programa nuclear, China o Corea del Norte han realizado actividades de ciberespionaje contra los Estados Unidos (se rumorea que el caza chino Chengdu J-20 incorpora tecnología robada del caza norteamericano F-35 a través de operaciones de ciberespionaje).

También ha habido movimientos de hackers que, por una causa determinada, se enfrentan a un país o a otros hackers en el ciberespacio, con el conocimiento, tolerancia, aquiescencia o incluso colaboración mayor o menor de los respectivos gobiernos.

Por ejemplo, hackers rusos han atacado ciberestructuras de antiguos países de la URSS, como las antes mencionadas repúblicas bálticas. Hackers serbios atacaron las infraestructuras online de Estados Unidos y otros países involucrados en los bombardeos contra su país durante la Guerra de Kosovo, y hackers chinos y norteamericanos se enzarzaron tras el incidente de la isla de Hainan en 2001.