Importancia de los Ríos

Serena Cuoghi
Título de Profesora de Biología

La propiedad del agua más evidente en la naturaleza es la de ser indispensable para la vida. A mayor presencia de agua, más variedad de especies se encuentran en su paso, y en este sentido, la importancia de los ríos otorga los siguientes puntos a favor: 1) permiten una distribución más extensa del vital líquido y por ende de las poblaciones de especies; 2) incrementan la oxigenación del agua; 3) contribuyen en la dispersión del material genético de las especies hacia otros territorios; 4) son transportadores de nutrientes para los suelos; 5) sostienen la humedad del ambiente para conformación de biomas densamente poblados como los bosques, los cuales a su vez influyen en el flujo de las corrientes de aire; 6) alimentan las reservas naturales de agua, como lagos y lagunas; 7) aportan en el equilibrio de la concentración de las sales y minerales de los océanos; entre muchas otras contribuciones que hacen posible la dinámica de la vida sobre el planeta.

El Flujo de la Vida

Los ríos son el curso natural del agua desde su fuente de origen. Bien sea a través de manantiales por los cuales las aguas subterráneas encuentran salida hacia la superficie, como recolectores y escorrentías del agua de las lluvias, o como receptores del transvase del agua que excede la capacidad de almacenamiento de algún reservorio natural o incluso creado por el humano, es definitivamente en un río que el agua encuentra su camino a través de los territorios, llevando con su andar todos los recursos necesarios para el desarrollo de la vida, para la gran mayoría de las especies existentes.

A simple vista se evidencia el agua, sin embargo, en su disciplinado fluir lleva consigo una variedad tan rica de elementos que por ellos realmente es que los ríos son tan vitalmente exitosos.

Nutrientes de todo tipo, desde el oxígeno necesario para peces, algas, y microorganismos que habitan en las aguas dulces, hasta nitrógeno, fósforo, y potasio tan necesario para las plantas terrestres, los ríos llevan generosamente de un lado a otro todos los ingredientes para la abundancia de especies que se distribuyen a lo largo de su cause, repartiendo los nutrientes que arrastras desde las altas zonas boscosas, con un alto índice de materia orgánica disponible, hasta las áreas más bajas de los valles, garantizando la supervivencia de sabanas y pastizales.

Biodiversidad en el Agua Dulce

Una inmensa variedad de especies, tanto vegetales como animales, evolucionaron desde los océanos hacia su adaptación en aguas menos densas y profundas, encontrando en las dulces aguas de los ríos un hábitat perfecto para establecerse, del mismo modo, existe una enorme diversidad de microorganismos que proliferan en estas aguas, algunos de ellos incluso pueden ser patógenos para los humanos, por lo que no es recomendable beber cualquier agua corriente, si no se tiene la garantía de que sea potable para el consumo humano. En todo caso, las personas debemos hacernos cada vez más conscientes sobre la importancia de los ríos para nuestra supervivencia y la de toda la maravillosa biodiversidad que sustentan, reduciendo sus alteraciones y la contaminación con las que tanto les hemos deteriorado.

Causes y Desastres

La importancia de los ríos para los humanos también va más allá de cualquier necesidad biológica, en muchos casos, han sido tomados como barreras naturales que permiten delimitar territorios, por lo que se hace muy común poder encontrar asociado a algún punto en el recorrido de un río, la demarcación del límite territorial entre dos o más naciones y entre los propios estados que las conforman, siendo así que a nivel geográfico los ríos hasta han brindado un gran apoyo para la resolución de muchos conflictos territoriales. Las grandes civilizaciones de la antigüedad y las principales ciudades de la modernidad se han asentado junto a ríos de dimensiones considerables, tanto por la necesidad de comunicación (los ríos navegables han sido los principales caminos de la humanidad durante varios milenios) como de sustento de agua potable y fuente de alimento. Basta recordar a las culturas de Egipto (río Nilo), Mesopotamia (Tigris y Éufrates) o a las numerosas capitales europeas situadas sobre el Danubio.

Pero no todo ha sido perfecto en la relación entre los ríos y los humanos, bien sea por lo impredecible del propio comportamiento de la naturaleza y la variación en cada uno de sus fenómenos, o bien por las propias alteraciones ocasionadas por las ganas del humano de pretender dominarla, que cada día se hace más frecuente y catastrófico el encuentro entre ambos bandos, en especial cuando hay agua de por medio, contra cuya fuerza no hay forma de poder ganar.

Por más ingeniería que se haya aplicado en la desviación humana intencionada del cause de un río, la naturaleza siempre termina dejando en claro cuál es su recorrido perfecto, por ende, seguirá siendo siempre lo más prudente, el desarrollo de cualquier asentamiento o actividad humana, lo más retirado posible del cause de un río, respetando así la propia dinámica de la naturaleza, salvaguardando la biodiversidad de los ecosistemas que tanto necesitan del río y dejando de exponer al peligro la propia vida humana, a demás de reducir los costos por pérdidas materiales de las construcciones que en otro espacio hubiesen estado más seguras desde el principio.

La importancia de los ríos en el planeta excede cualquier posibilidad de interpretaciones erróneas. Muchos artistas y hombres de ciencia los han comparado con los vasos sanguíneos del mundo, dado que se encargan de funciones cardinales que hacen a la integridad del planeta entero, como una verdadera unidad. Un río es un curso de agua (en general con baja salinidad, de allí lo de “agua dulce” entre nosotros o “agua fresca” [fresh water] entre los angloparlantes), que se origina ya sea a punto de partida del deshielo de las altas montañas o bien como confluencia de otros cursos de agua más reducidos (otros ríos, pequeños arroyos). En general, mientras que los ríos de montaña son de curso rápido y vigoroso, con alto contenido en minerales, los ríos de llanura se caracterizan por su mayor caudal y canal, con un curso más lento y pausado.

Por lo tanto, es menester destacar que la importancia de los ríos los convierte en necesarios objetivos de protección, dado que la contaminación de las aguas puede dar paso a la destrucción de ecosistemas completos e incluso a transformar a los asentamientos humanos en áreas inviables a corto y mediano plazo.

Referencias

Díaz, H. C., & Torres, J. G. (2000). Importancia de los ríos en el entorno ambiental. Revista del Instituto de investigación de la Facultad de minas, metalurgia y ciencias geográficas, 3(5), 57-63. UNMSM. Perú.

Montoya, J. V., Castillo, M. M., & Sánchez, L. (2011). La importancia de las inundaciones periódicas para el funcionamiento y conservación de los ecosistemas inundables de grandes ríos tropicales: estudios en la cuenca del Orinoco. Interciencia, 36(12), 900-907. Venezuela.

Ville, C. (1996). Biología. 8va Edición. México. McGraw-Hill.

 
 
 
 
Por: Serena Cuoghi. Profesora de Biología egresada de la UPEL. Docente especialista en Dificultades de Aprendizaje. Experta en PNL y Superaprendizaje. Desempeño en Ciencias Biológicas, e investigadora en Biodescodificación.

Trabajo publicado en: Jun., 2012.
Datos para citar en modelo APA: Cuoghi, S. (junio, 2012). Importancia de los Ríos. Significado.com. Desde https://significado.com/im-rios/
 

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