Significado de Kimosabi

El indio y el cowboy, y la distorsión cultural

¿Qué es Kimosabi?

Es un término creado en la ficción del Llanero Solitario, para describir un amigo auténtico o explorador confiable, aunque para algunos en realidad se trata de un insulto. Se instaló con fuerza en la cultura social, y hoy se lo recuerda con nostalgia. Quien lo pronuncia es Toro, nombre que fuera adaptado para las versiones hispanas con respecto a Tonto (en el original en inglés) dada la clara connotación ofensiva, y lo emplea como un apodo para el Llanero.

Al respecto de la significación concreta, existen numerosas teorías no obstante ninguna está comprobada. La forma original es Kemosabe, en inglés, y el pueblo Potawatomi al cual Toro pertenece, que efectivamente es real con grupos significativos en Oklahoma y Kansas, no conoce esta denominación. No obstante, en uno de los primeros capítulos televisivos, Tonto lo postula como un explorador confiable en una escena en la que socorre al Llanero y, al verlo, recuerda un hecho marcante entre ambos cuando eran más jóvenes, en el cual el Llanero lo ayudó a recuperarse de unas heridas.

Se coincide en una idea general de compañerismo, confianza y amistad. De ese modo lo indica el libro The Yale Book of Quotations, 2006, y una nota de la antropóloga Martha Kendall en 1977 para la Smithsonian Magazine, sobre raíces en el idioma de la cultura Tewa, perteneciente a la comunidad Pueblo al norte de México, postulando -kemo-, como reflejo para apache, y -sabe-, refiriéndose a amigo.

Sin embargo, existe también la teoría de que Kimosabi en realidad se refiere a alguien ignorante, que no sabe nada, y así lo dejó entrever el propio actor que interpretó a Tonto, Jay Silverheels, en una entrevista y parodia en The Tonight Show con Johnny Carson, 1969, donde se presenta como postulante a un trabajo y en referencia a su último jefe (que sería el Llanero), indica que éste lo despidió cuando descubrió el significado de Kimosabi. El escritor de descendencia nativa Sherman Alexie lo traduce en apache de esa forma, literalmente como idiota. Así, plantearía la ignorancia del hombre blanco que piensa que es superior al indígena.

Abrazado por la cultura popular

El postulado se origina en la difusión de un anuncio radial en México al respecto del programa -que eventualmente replicó su efecto en otros países hispanos-, protagonizado por ambos personajes, Llanero y Toro, en el cual tras ser rodeados por un grupo de indios apaches, ante lo que aparenta ser un peligro inminente, el primero expresa que están perdidos sin escapatoria, y el segundo contesta: “¿Estamos Kimosabi?”.

El término se fue haciendo progresivamente célebre en la cultura popular y por supuesto en todo lo afín al relato del Llanero, entretanto, en el lenguaje coloquial y cotidiano de México reveló un nuevo uso, producto del ingenio popular, cuando se quiere expresar cierta desesperación ante un problema y se quiere bromear sobre esa coyuntura desfavorable, o también cuando una persona quiere imputarse un valor que no le pertenece en la realidad de los hechos.

Es impactante como de algún producto o creación híper popular se pueden desprender modismos, usos y costumbres, y expresiones que terminan arraigándose tanto en una cultura, dejando ya de pertenecer con exclusividad a una temática y ámbito, y cobrando una singular autonomía en la referencia de otras cuestiones o situaciones, no obstante en este caso recordando inevitablemente a Toro y al Llanero.

El Llanero solitario y su razón de ser: hacer justicia

La expresión recuperó visibilidad, más precisamente en 2013, cuando Hollywood, con producción de Disney, apostó nuevamente a una adaptación de la historia protagonizada por los actores Johnny Depp, en el rol de Toro, y de Armie Hammer, en la piel del Llanero.

La creación del autor estadounidense Fran Striker se popularizó primeramente en la radio, durante la primera parte del siglo XX, y posteriormente continuó ganando fama en la literatura, la televisión y en el cine.

Striker, se habría inspirado en otras historias, que asimismo cosecharon una magnífica trascendencia a instancias de los relatos de aventuras: Robin Hood y El Zorro. El Llanero es un ranger de Texas que cabalga en su caballo de nombre Silver (Plata en español) y junto a su fiel adalid, el indígena Toro, reparan las injusticias del mundo…

El retrato del indio bárbaro, y el blanco héroe y civilizado

Una crítica difícil de asimilar

Si bien esta propuesta cultural no alcanza el nivel de estereotipo y descalificación expuesto en la época, sí acompaña ciertos aspectos que la propia comunidad Nativo Americana ha puntualizado, y que son claros. Uno tiene que reflexionar en la forma en la que Toro se comunica, omitiendo los conectores en sus sentencias, al estilo «yo ser Toro, querer respeto«. El nombre en inglés Tonto que, según el autor, le fue señalado por la comunidad que significaba -alguien salvaje-, uno no puede evitar preguntarse al respecto. La forma en la que se presenta el atuendo indígena, entendiendo que si uno lo equipara con Robin (en Batman), uno transforma una tradición en un disfraz. En sintonía con esto último, ramarcar que Toro es un ayudante, por ende un subordinado, con lo cual más allá de que se le manifieste una imagen de sabiduría, se le impone un límite, a él y a su cultura.

Se da origen a una caprichosa y estigmática asociación que se perpetuó en el colectivo popular, típicamente representado en soldados como héroes bravos y dignos, mientras que a los indígenas se les atribuyó un rol de villanos absolutos y de bárbaros, cuyo único fin fue provocar descontrol y atacar a la civilización blanca contra la cual, por supuesto, se los contrapuso históricamente.

Debemos decir que esta atribución peyorativa y negativa que se les dio a los indios, prácticamente desde que las grandes potencias se abalanzaron sobre las tierras que estos habitaban con el fin de colonizarlas y de quedarse con sus riquezas, estuvo en estrecha asociación con el interés de dominarlos; estigmatizarlos como violentos para justificar su arrasamiento.

Esta concepción, incluso, se trasladó a la ficción y durante mucho tiempo se apreció en distintos contenidos de ficción esta vinculación de indios=villanos y de soldado blanco=héroe.

Afortunadamente, en la actualidad, esta mirada se fue diluyendo gracias a la imposición de nuevos paradigmas sociales en los que prevalece el respeto por las culturas originarias, con sus usos y costumbres, dejando de lado cualquier cuestionamiento o estigmatización.

Entrevista al actor personificando Toro en Tonight Show en 1969

En esta parodia se puede apreciar, entre ironías, la otra perspectiva a la que se somete al personaje.