Significado de Marxismo Definición, y Resumen de Marx y Engels

Definición formal

El marxismo es una corriente sociopolítica por la cual se explora la historia como una sucesión de luchas entre clases oprimidas y opresoras, que podemos remontar a la antigüedad (por ejemplo, en Roma con los patricios y los plebeyos), a lo que se denomina materialismo histórico.
Estatuas de Marx y Engels en Berlín

En los tiempos que le tocó vivir a Marx, la clase oprimida son los obreros, mientras que los opresores responden a los burgueses. A partir de aquí, llama a la acción al proletariado en una “guerra de clases” que deben ganar utilizando la violencia si es necesario.

El objetivo de acabar con la clase burguesa debe conseguirse con una serie de medidas tales como la expropiación de tierras y propiedades, la eliminación del derecho a heredar, la centralización de la actividad económica a manos del estado, y la educación gratuita al alcance de todos (y controlada por el régimen, claro).

Resumen de los principios de Marx y Engels

Obviamente, no puede entenderse la teoría marxista sin sus creadores, Karl Marx y Friedrich Engels (aunque el nombre y los honores han ido a parar al primero, más que al segundo), y a una acumulación de trabajos a lo largo del tiempo que compila la teoría marxista, la cual otros autores y pensadores han ido ampliando, completando y variando a lo largo del tiempo.

Tampoco sería adecuado introducir el marxismo sin su contexto histórico, que viene aparejado al éxito de la revolución industrial y, con este, el nacimiento de una nueva clase obrera, prominentemente urbana, cuyas precarias condiciones de vida y nulas posibilidades de ascenso social son recogidas por los pensadores izquierdistas, empezando por los socialistas.

Karl Marx (nacido en Prusia en 1818) desarrolló pronto el interés por la teoría filosófica, aunque por presiones familiares acabó estudiando derecho, lo cual le llevó a adquirir conocimientos que más adelante le ayudarían en su obra, que abarca prácticamente todas las disciplinas del pensamiento humano. Y, de hecho, dejó en cuanto pudo dichos estudios de derecho para cursar filosofía.

Es en su etapa universitaria, alrededor de la década de los 30 y los 40 del siglo XIX, que Marx entra en contacto y es seducido por los pensadores de izquierdas, especialmente el también filósofo alemán Hegel.

Militando en grupos hegelianos es dónde, en el París de 1844, conocerá a Friedrich Engels, quien devendrá rápidamente su mejor amigo para pasar a la historia como coautor junto a Marx de algunas de sus obras más conocidas.

Este es el caso del Manifiesto Comunista, publicado en 1848, y que sirvió de base y escudo para un grupo izquierdista ya creado y en el cual militaban ambos, la Liga de los Justos, que a partir de ese momento se rebautizaría como la Liga de los Comunistas.

El interés que despertó el opúsculo no fue inmediato, y Marx y Engels tuvieron que esperar hasta finales de la década de 1860, principios de la de los 70, para ver el Manifiesto Comunista conseguir una verdadera dimensión internacional, a raíz de su trabajo en distintas organizaciones y de que en su Alemania natal se fundaran partidos políticos inspirados en sus principios.

En 1849, Marx se fue a residir a Londres, donde escribiría su otra obra cumbre, El Capital, en los mismos años en los que el Manifiesto ganaba popularidad entre las clases obreras. De hecho, El Capital completa al Manifiesto Comunista con una completa teoría económica y una crítica a la economía capitalista.

El Marxismo sin Marx: Lenin, Trotski, Mao Zedong…

Karl Marx muere en Londres en 1883. Ha podido ver las revoluciones europeas de 1848 (la llamada Primavera de los pueblos), así como la Comuna de París de 1870, pero no pudo ver el triunfo de sus ideas en la revolución rusa.

A Marx lo sucedieron otros pensadores y, desgraciadamente para él, también auténticos carniceros que se las daban de pensadores, que poco o nada aportaron al Marxismo si no es mancharlo con la sangre de millones de inocentes. Estos fueron los casos de Stalin, Mao o Pol Pot, y también el de Lenin, aunque a este último hay que atribuirle una mayor profundidad de pensamiento que a los anteriores. De hecho, sus contribuciones a la teoría marxista le confieren su propio espacio: el marxismo-leninismo.

En el trabajo El Capital, de Marx, se examinan los procesos productivos y económicos, se realizan definiciones de diversos términos y aspectos relacionados, y se destripa la economía capitalista. Marx dejó esta obra incompleta a su muerte.

Por su parte, las aportaciones de Lenin a la teoría marxista se basan en la forma de asalto al poder de la clase proletaria, de forma revolucionaria, y la expansión de dicha revolución a todo el mundo. A diferencia de Marx, Lenin sí pudo ver su meta completada con la revolución rusa de octubre de 1917.

León Trotski es otro pensador revolucionario ruso, que acuña el término “revolución permanente” en el libro homónimo, y que trata de la expansión de la revolución desde los países subdesarrollados hacia el autodenominado Primer Mundo.

Del pensamiento del líder comunista chino Mao Zedong nos queda su pensamiento expresado en forma de citas y discursos en el famoso Libro Rojo, en el que anima a la lucha armada del proletariado contra la burguesía, explica la forma de gobierno que el pueblo debe adoptar, o detalla los planes económicos.