Significado de Semántica

¿Qué es la semántica?

Es el análisis interpretativo y comportamental de las palabras, así como de los símbolos, actuando individual y en conjunto, como ciencia dentro del espectro lingüístico contemplando una perspectiva sociocultural para poder pautar una correcta interpretación y apreciar las transformaciones en el tiempo. La asignación de esta materia como Semántica fue consignado por el filólogo francés Michel Bréal en su trabajo «Essai de sémantique (science des significations)», en 1897, y trasladado al inglés con el título «Semantics: studies in the science of meaning«, respondiendo a una raíz etimológica en el griego sobre la forma sēmantikós, traducido como significante, precisamente entorno a la idea de un valor dado.

La semántica desglosa cada elemento del mensaje a su menor expresión posible, para identificar lo que se denomina como sema (actuando como prefijo para semántica, teniendo referencia en el griego sêma, entendido como señal), lo cual no es otra cosa la forma más pequeña y pura de la palabra en conjunto con su significado, de modo tal de limitar los errores interpretativos.

A modo de ilustración, tomamos el caso del término hacker, que se lo popularizó para señalar a delincuentes abocados al terreno informático, sin embargo tal adopción resulta una deformación de lo que verdaderamente significa: experto en tecnología. Presumiendo que estas personas tienen la habilidad de invadir los servidores de la NASA, son catalogadas como criminales, generalizándose un uso indiscriminado en esta línea de pensamiento (que fuera potenciado por películas y medios de noticias), que se mantiene vivo al día de hoy a pesar de los esfuerzos de la comunidad tecnológica por corregirlo. Al mismo tiempo, este ejemplo permite apreciar la diferencia que puede tener una palabra para unos (quienes se mueven en el sector informático) y otros (el individuo común), reforzando la necesidad de tener en cuenta el contexto y los actores participantes del mensaje, como un conjunto de elementos que tienen que ser evaluados semánticamente.

Función de la semántica y los casos de sinonimia y homonimia

En toda palabra podemos establecer una distinción: el signo o la grafía que se corresponde con un sonido concreto y, por otro lado, su significado evidenciando la esencia de lo que es en sí mismo. Hay interpretaciones que provienen de la observación a través de los sentidos (por ejemplo, todo aquello que podemos observar o experimentar y que se plasma en una palabra concreta) y otros son denominaciones abstractas (como la idea de paciencia, razón, análisis o ingenuidad).

Las palabras que tienen un significante con su correspondiente significado pueden ser sustantivos, adjetivos, verbos o adverbios. En cambio, los artículos, los pronombres, las preposiciones y los determinantes tienen significante pero no un significado pleno. En consecuencia, la semántica se ocupa de todos aquellos términos que expresan ideas concretas o abstractas, en pos de descifrar a qué se refieren exactamente.

Uno de las circunstancias asociadas responde al fenómeno de la sinonimia, en donde ocurre que varias palabras son capaces de compartir una misma idea, no obstante la equivalencia de los vocablos no es absoluta, ya que cada término elegido aporta un matiz singular.

Por otro lado, se observa la homonimia: en ocasiones dos o más interpretaciones se expresan a partir de una misma palabra. Por ejemplo, vela es el presente del verbo velar, pero también es un cilindro de cera con una mecha o la tela que se coloca en el mástil de una embarcación). En estos casos tiene que observarse el contexto de aplicación, porque de lo contrario, siguiendo el ejemplo, uno podría caer en un error linguístico e incendiar un barco.

Ejemplos del campo semántico

Las palabras tienen, de alguna manera, sus propios lazos familiares. En este sentido, algunos grupos de palabras forman una categoría con elementos comunes.

Si hablamos de los medios de transporte, los sustantivos avión, autobús o barco tienen un elemento compartido, ya que todos ellos hacen referencia a la idea de medio de transporte. Lo mismo ocurre con los términos martillo, llave inglesa y destornillador, los cuales son herramientas destinadas a la realización de tareas. Asimismo, médico, periodista, fontanero o ingeniero forman parte del conjunto de profesiones. Los tres ejemplos mencionados ilustran un marco de relación.

Clasificaciones en la lingüística

La lengua se puede clasificar desde varias perspectivas. En un sentido general, todo lo relativo a una lengua se conoce como gramática y el conocimiento del lenguaje en su conjunto se denomina lingüística.

Dentro de la gramática hay distintas disciplinas o ramas específicas.

– La fonética estudia los sonidos que permiten construir un lenguaje.

– La morfología se centra en la construcción de las palabras y en sus diferentes partes (prefijos, sufijos, monemas, morfemas y lexemas).

– La sintaxis se ocupa de la asociación de las palabras (por ejemplo, las oraciones simples y compuestas).

– La procedencia de las palabras y su evolución pertenece al ámbito de la etimología.

– Por último, todo lo relativo al significado de las palabras constituye una rama específica de la lingüística: la semántica.