Significado de Terremoto

Cuadro de magnitud de impacto de un terremoto

¿Qué es un terremoto?

Del latín terraemōtus, está formado por los vocablos terra, que se refiere a la superficie e interior de nuestro planeta, y motus, traducido como movimiento. Es un fenómeno geológico que afecta a la corteza terrestre de diversas regiones. De entre los sucesos naturales es, sin lugar a duda, uno de los más temidos por los daños materiales y mortales que es capaz de producir, a razón de su virulencia, y asimismo por la transformación en el medio ambiente que es capaz de despertar. ​

Características propias de un terremoto

Se caracteriza por un fuerte y violento temblor generado por los desplazamientos interiores de energía que se acumuló, por fallas geológicas o la actividad de los volcanes, y que finalmente se liberan en forma de ondas a través de grandes distancias.​

La tierra está conformada por placas tectónicas que se disponen debajo de la corteza y sobre las que se erigen todos los relieves; cuando estas se mueven, chocan o dispersan, se producen estos terremotos.​

Normalmente estos movimientos estrepitosos se perciben mayormente en aquellos lugares del planeta en el que estas placas colisionan en sus limites o se superponen. ​

Al lugar exacto donde se originan se lo designa como hipocentro o foco, mientras que el epicentro es un punto de la superficie que está justo sobre el hipocentro.​

Desde él se generan y propagan las ondas que pueden ser esféricas o curvas cerradas.​

Clasificación de Richter

Dependiendo de su brusquedad, más o menos intensa, se los clasifica en función de una escala numérica que va del 2,0 al 6,9, conocida como Escala de Richter.​

A mayor intensidad del terremoto, se incrementa la destrucción material y las víctimas mortales.​

Denominada de ese modo en homenaje a su creador, el sismólogo estadounidense Charles Richter, quien la pergeñó junto a su colega alemán Beno Gutenberg en el año 1935.​

La escala estableció que menos de 2,0 es un microsismo no perceptible y que existen miles por día en el mundo; de 2 a 2,9 tampoco se pueden percibir; 3 a 3,9 pueden ser advertidos pero casi no generan daños; de 4 a 4,9 ya hay percepción de movimientos de mobiliario pero la destrucción es nimia; de 5 a 5,9 suele afectar especialmente a construcciones que no están sólidas ni preparadas para soportar sismos; de 6 a 6,9 se considera ya un sismo de magnitud, que puede ocasionar destrozos en unos 160 kilómetros a la redonda del hipocentro; de 7 a 9,9 puede ser ciertamente devastador.​

Mayor a 10 no se ha producido aún pero los especialistas presumen que sus consecuencias serían dantescas.​

Sismógrafo: elemento de registro y evaluación

El sismógrafo es el aparato que la humanidad a cargo de la ciencia desarrolló para advertir las vibraciones y además su diseño es capaz de registrarlas gráficamente.​

Funciona a través de un sensor, conectado a un sistema de registro, que percibe los movimientos internos de la tierra​.

Hay diversas clases: mecánicos, que son los más sencillos, electromagnéticos, y de banda ancha que cuentan con sensores de gran portencia, ahora bien, vale destacar, que este instrumento es muy fiable para registrar, medir y evaluar los terremotos pero no para predecirlos, ello sigue siendo imposible todavía.​

Lo único plausible es realizar una estimación de probabilidades de ocurrencia pero no anticiparlos. ​

Sin embargo, y a pesar de todos los avances que se han cosechado en este sentido, aún sigue siendo uno de los fenómenos más complejos de controlar por el hombre, aún disponiendo de recursos avanzados.​

Si bien desde que se creó el sismógrafo se han registrado a lo largo de la historia severos terremotos en diversos países: España, Argentina, México, Colombia, Japón, Estados Unidos, China, Armenia, Indonesia, Ecuador, Perú, Rusia, el más grave se registró en Chile en el año 1960.​

El terremoto más grave de la historia

Designado como Gran Terremoto de Chile ocurrió en Valdivia (Provincia de Malleco, Región de la Araucanía), el 22 de mayo del año 1960, y se clasificó como 9,5 en la Escala de Richter.​

Sus ondas se llegaron a propagar a través del océano Pacífico a Japón y Hawái, en formato de maremotos.​

Su causa fue una falla de las interplacas, las de Nazca chocaron contra la Sudamerica y la de Chiloé.​