Significado de Autoevaluación, Coevaluación y Heteroevaluación

¿Qué son la autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación?

Son 3 modelos para analizar el desempeño del alumno. Autoevaluación supone que el propio estudiante se califica, en pos de desarrollar un criterio de honestidad y autocrítica, por su parte la coevaluación entiende que un compañero responda a la tarea del análisis, exponiendo un trabajo comparativo, y heteroevaluación es el proceso tradicional en el que el maestro es el responsable directo por la calificación.

La complejidad de la evaluación

En el ámbito académico un docente pone en marcha una estrategia formativa y los alumnos deben asimilar unos conocimientos. En el proceso final hay una evaluación en la cual el estudiante será calificado con una nota concreta. Este planteamiento no es tan sencillo como puede parecer a primera vista. Hay que recordar que en toda evaluación hay dos factores o elementos: la medición objetiva de unos conocimientos y el hecho de juzgarlos.

Por otra parte, el evaluador debe plantearse dos aspectos fundamentales: para qué sirven los conocimientos adquiridos y de qué manera los resultados obtenidos funcionan como un estímulo para el alumnado.

Antes de cualquier evaluación el docente parte de un estándar previamente definido y, paralelamente, incorpora un criterio profesional para que la calificación final del alumnado cumpla con los objetivos establecidos.

Distintas técnicas de evaluación

Como la misma palabra indica, hay una autoevaluación cuando el propio alumno se califica a sí mismo. Esta estrategia resulta eficaz en aquellos casos en los que hay alumnos con necesidades específicas o cuando el docente intenta fomentar la responsabilidad de los estudiantes. Si un alumno se autocalifica negativamente, esto quiere decir que reconoce que su esfuerzo y dedicación es insuficiente y, por lo tanto, esta forma de evaluación puede ser útil para fomentar la motivación.

En la coevaluación el proceso de aprendizaje de un alumno es valorado por el resto de sus compañeros de aula. En otras palabras, los compañeros de estudio adoptan el rol del docente y juzgan el aprendizaje y la actitud de otro estudiante. Esta forma de medición tiene aspectos muy positivos: favorece el sentido de responsabilidad, enriquece las relaciones interpersonales y mejora el trabajo en equipo.

Por último, la evaluación tradicional en la que un docente valora unos conocimientos y habilidades de sus alumnos se conoce como heteroevaluación. Este criterio es el más extendido en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Escuelas sin exámenes

En la mayoría de sistemas educativos hay un criterio general: el aprendizaje de los alumnos debe ser evaluado, ya sea con un sistema o con otro. Esta fórmula de concebir la enseñanza no es la única, ya que algunos centros educativos evitan las calificaciones tradicionales porque se entiende que esta pauta genera estrés y frustración entre los alumnos.

Hay corrientes pedagógicas alternativas que proponen una escuela sin exámenes. Esto no quiere decir que no haya una evaluación, sino que no hay que confundir evaluación con exámenes. Con este tipo de planteamiento el docente adopta un rol menos autoritario y los alumnos interactúan de manera más proactiva.

Las escuelas Waldorf implantadas en todo el mundo siguen un modelo en esta línea, ya que en sus aulas se hace hincapié en los aspectos emocionales, en la creatividad de los niños y en fomentar la curiosidad.