Significado de Carpe Diem

La vida es estar en movimiento

¿Qué es carpe diem?

Escrita originalmente en latín por la proza de Horacio, prestigioso poeta romano del siglo l a.C., en su trabajo Odas, es una expresión que postula ‘vivir el momento‘, sin perder el tiempo pensando en el mañana, sea postergando planes o simplemente reflexionando cuando las horas continúan pasando, y uno tiene la oportunidad propia del presente. Es tal la fuerza, que es común, por ejemplo, que se lo elija como tatuaje, reflejando actitud y predisposición.

Carpe diem aplicado al epicureísmo: Horacio y Epicuro

La manifestación narrada por Horacio conectaba con la corriente filosófica del epicureísmo. En la filosofía griega posterior a Sócrates surgieron distintas corrientes y entre ellas destacan el estoicismo y el epicureísmo.

Desde lo ético, para Epicuro y sus seguidores la felicidad es la aspiración que debe guiar a los seres humanos. Para alcanzar este objetivo se propone un estilo de vida hedonista, es decir, la búsqueda del placer y la evitación del dolor.

A diferencia de Platón que concebía el alma humana como algo inmortal, Epicuro considera que en el momento de la muerte los átomos del alma se disuelven definitivamente. A partir de esta concepción, el filósofo entiende que solo existe una vida. Así, para lograr la felicidad en la única vida que tenemos hay que apostar por una existencia placentera en la que se valore el momento presente.

Sin embargo, no se trata de un placer desmedido y descontrolado, ya que lo verdaderamente placentero consiste en evitar el dolor.

En consecuencia, aquellos placeres que son potencialmente dañinos o perjudiciales a largo plazo deben ser rechazados. Por otra parte, en ocasiones tenemos que asumir un cierto dolor o malestar para evitar un problema mayor.

En el epicureísmo se proponen tres vías para lograr una vida plena: cultivar la amistad, un estilo de vida sencillo y una tranquilidad espiritual basada en la ausencia de miedos (el filósofo considera que el temor a los dioses y a la muerte no tiene sentido; en el primer caso porque es absurdo que un dios pueda desearnos un mal y en el segundo porque al existir la muerte el hombre no existe)

Valoración y principios

Los niños entienden el mensaje mejor que los adultos

El epicureísmo en general y el latinismo carpe diem en particular pueden ser malinterpretados con relativa facilidad. Cuando alguien utiliza esta expresión a modo de consejo no deberíamos interpretarla como un llamamiento a disfrutar del momento presente de una manera irresponsable. Por el contrario, se trata de vivir cada momento con una cierta armonía.

Dicho en otras palabras, hay que buscar el placer físico y espiritual en las cosas sencillas de la vida, ser conscientes de que los momentos de sufrimiento son efímeros y encontrar un cierto equilibrio saludable cuando se plantea la oportunidad de apreciar los placeres de la vida.

Ejemplo dado en la película «El club de los poetas muertos»

Este drama de 1989 está ambientado en Estados Unidos a finales de la década de 1950. En un centro de enseñanza de élite un profesor de literatura enseña poesía con un enfoque heterodoxo y rebelde.

En sus clases transmite un mensaje vitalista a sus alumnos, invitándoles a disfrutar del momento presente de una manera plena e intensa. Los estudiantes, impactados por la personalidad del profesor y por su mensaje, adaptan el latinismo de Horacio a sus circunstancias personales y como consecuencia de ello se producen situaciones liberadoras y también momentos dramáticos.