Significado de Contextualizar y Descontextualizar

Ilustración representando la cacería de brujas durante la Inquisición

¿Qué es contextualizar?

Es el estudio y comprensión de las circunstancias que rodean un hecho, siendo esencial para una correcta valoración, incluso al respecto del comportamiento o reacción de una persona. Cualquier acontecimiento merece y tiene que analizarse en el escenario y la época en que ocurre, y de ese modo uno se aproxima lo más posible de la verdad. Caso contrario, puede ocurrir una interpretación equivocada capaz de generar serias consecuencias, de hecho en el marco de la política es común descontextualizar cosas, de modo intencional en pos de los intereses sobre la mesa, para manipular la opinión pública.

Su etimología está asociada a la palabra contexto, presente en el latín como contextus, armado en la base del prefijo con-, en alusión a un encuentro, y el verbo texĕre, que remite a tejer, con raíz en el indoeuropeo *teks-, contemplado como producir o tejer. Acompaña el sufijo -izar, que tiene su forma en el latín tardío -izāre, sobre el griego -ízein, que funciona en la construcción como verbo.

La importancia y función de contextualizar

Las teorías, revoluciones, investigaciones, costumbres, prejuicios y valores morales, no se dan en el vacío, sino que se engloban en un contexto histórico, social, económico y político, que define fuertemente la cualidad y capacidad de apertura y reflexión del pensamiento, así como los modos de apreciación de la realidad.

Por ejemplo, en el contexto capitalista las posesiones y el dinero tienen mucho valor, momentáneo, pues lo que se tiene ahora, después ya no sirve, queda obsoleto. Lo que importa es vivir el “hoy” y ser felices a toda costa, competitivos, individualistas. Es lo que Zygmunt Bauman (1925-2017), sociólogo y filósofo de origen polaco, llama la “Modernidad Líquida” y en Psicología, dentro de la corriente del psicoanálisis, se expresa como una declinación del “Nombre del Padre”.

Otro caso ilustrativo es la variación a lo largo de los años que ha tenido la noción de locura, desde Philippe Pinel (1745-1826), médico francés, quien dio los primeros pasos sobre lo que denominó la “Alienación Mental”, hasta la actualidad, donde se presumen causas y tratamientos diferentes a los propuestos por este antiguo autor. En la lectura de textos acerca de esta temática entonces, siempre debe interpretarse el relato según el contexto histórico de publicación.

Asimismo, la significación de los roles atribuidos a los géneros de hombre y mujer cambian según dónde nos enmarquemos, por ejemplo, no es lo mismo ser mujer en España que en Egipto. Esto responde al concepto de relativismo cultural, abordado por la Antropología, según el cual cada cultura construye su propio modelo acerca del modo en que es entendido el mundo.

Descontextualizar o sacar de contexto: Problema de la comunicación

La manipulación es un arma para justificar guerras

A veces una frase perfectamente acertada y positiva, puede parecer maliciosa si es sacada de su contexto original, de modo casual (generando un malentendido) o para crear conflictos deliberadamente. En este último caso pueden hallarse miles de ejemplos presentes en las campañas o discursos políticos, donde un candidato pretende desacreditar a su oponente, retomando fragmentos aislados, con la intención de dañar la imagen del contrincante.

Los medios de comunicación también tienen una responsabilidad en el proceso de comprobación de las informaciones que exponen, sin embargo también son capaces de actuar de forma malintencionada, omitiendo esta tarea básica, para acompañar y darle credibilidad al engaño. En esta misma línea se destaca la prensa amarilla, que tiende a buscar e incluso crear conflictos donde no existen.

La dinámica de la información, potenciada por la globalización e Internet, nos proporciona dos caras en constante pelea: por un lado la posibilidad de que uno compare datos de distintas fuentes (esto demanda tiempo y esfuerzo individual), y por otro una exposición capaz de inslatar una mentira en la sociedad de manera instantánea que, a pesar de que pueda ser rectificada, ya habrá cumplido su misión.

Ejemplos linguísticos de la cotidianeidad

El contexto otorga distintos sentidos a una misma palabra o expresión verbal o escrita, por lo que debe tenerse en cuenta para evitar los malentendidos. En el caso de la oralidad, importa en qué momento y lugar se dicen las cosas, acompañadas de qué manifestaciones corporales o gestos, etcétera. Por ejemplo, puedo decir que “Me encantan los días como este”, pero esto sólo cobra significado en su contexto, es decir, es diferente si lo expreso en medio de la lluvia o bajo un sol intenso. Por otro lado, si digo “¡Qué bien que lo estoy pasando!” en medio de un viaje a París, es diferente a si lo exclamo en una situación de examen, donde probablemente sea con sarcasmo.

Asimismo, no es lo mismo en qué parte del texto se ubica un vocablo y en torno a qué signos de puntuación, por ejemplo, si le escribo a alguien “Ayer no comí, bombón”, es probable que le esté diciendo “bombón” a una persona, pero si en cambio redacto “Ayer no comí bombón”, me refiero a que el día anterior no tuve ingesta de este chocolate.

Contextualizar a las personas

Así como a nivel del conocimiento, científico y popular, debe tenerse presente el contexto, también para comprender a una persona concreta, sus actitudes o acciones, es fundamental ver dónde creció y habita actualmente, qué modos de crianza le fueron brindados, en medio de qué cultura ha forjado su identidad.

Contextualizar no justifica un comportamiento o tipo de personalidad, pero sí orienta en cierta medida, pues todos llevamos una historia que nos ha influido, en mayor o en menor medida. No somos ajenos al contexto en el cual existimos, ya sea que estemos adaptados al mismo, inadaptados o nos declaremos en oposición.

Un ejemplo del poder que ejerce en las personas el contexto son las atrocidades que se vivieron en los campos de concentración nazis, que en el caso del psicoterapeuta y escritor Viktor Frankl, pensar acerca del sentido de la vida y la creación de una terapia en torno al mismo, la Logoterapia, lo motivó a continuar con vida en ese momento difícil de su vida.

Contextualizar durante el proceso de estudio

Es fundamental cuando emprendemos la tarea de incorporar y fijar conocimientos ubicar el objetivo principal y los secundarios, es decir, lo que se quiere lograr. Por otra parte, también debe verse la fundamentación, para qué estamos estudiando este contenido.

Todo esto se refleja en el programa de estudio de la materia en cuestión, ya sea a nivel primario, secundario, terciario, universitario, etcétera, aunque usualmente sólo en el último nivel se acostumbra dejar el programa al alcance de los estudiantes, como guía necesaria y obligatoria.

También es importante observar en qué unidad se ubica lo que estamos leyendo, y qué nociones se pretenden abordar, para hacer una lectura consciente y focalizada, haciendo una jerarquización de la información obtenida. Finalmente, analizar quién y en qué época escribe lo que estamos leyendo, qué postura tiene, qué dice y cómo lo dice, para ser lectores activos y formar nuestra propia posición teórica, tanto sea en coherencia o en disonancia con el autor en cuestión.