Significado de convocar/convocatoria Definición, ejemplos, y modos

Definición formal

Se trata de una actividad social con la que cual se expresa un mensaje públicamente, que busca reunir a un grupo de personas, generar una acción colectiva, o hacer un llamado hacia la participación en algún tipo de oferta académica, de trabajo, beca, entre otros.

Las convocatorias se utilizan en diferentes espacios de la sociedad, puede haber una convocatoria a una huelga o protesta, una convocatoria para optar la posibilidad de una beca u otro mecanismo de financiamiento, una convocatoria a una reunión de un grupo de trabajo, una convocatoria para un evento académico o cultural, entre muchas otras formas en la que se utiliza esta acción.

Mecanismos de convocatoria

Las convocatorias se pueden realizar de diferentes maneras, según sea el objetivo propuesto y el público o el conjunto de personas a las que van dirigidas. Algunas convocatorias suelen hacerse hacia un conjunto cerrado de personas, con las cuales hay un vínculo de comunicación establecido, por ejemplo, a través de una lista de correos, de número de teléfono, de una cartelera informativa en un lugar común de trabajo o de estudio, a través de una comunicación oficial de una institución u organización convocante, entre otros.

Para las convocatorias abiertas se utilizan los medios de comunicación más utilizados por el público al cual se busca hacer llegar la información. Para ello se requieren notas de prensa, la utilización de redes sociales, la creación de una campaña de divulgación a través de entrevistas, publicidad y articulación con otras instituciones y/o organizaciones que puedan estar interesadas en dicha convocatoria. También se puede difundir una convocatoria a través de volantes, afiches y pregoneros que comuniquen la información en un espacio público transitado por las personas a las que se busca convocar.

Modos de convocatorias públicas y colectivas

Aquellas que están dirigidas a un conjunto de personas de manera colectiva suelen ser las actividades abiertas al público como foros, talleres, actividades culturales, académicas, o también protestas o asambleas. Estas convocatorias buscan generar la mayor participación colectiva en la actividad, de manera que se pueda generar una óptima incidencia. En algunos casos las actividades pueden estar limitadas por el aforo del espacio en donde se realizan o la capacidad logística de lo organizadores, por lo que se debe tomar en cuenta la cantidad de personas inscritas o el estimado de participación en la convocatoria, para evitar una saturación de la actividad.

Las convocatorias públicas suelen necesitar permisos institucionales, así como una notificación de su realización en las comunidades cercanas a la actividad, de manera que se eviten problemas o algún tipo de conflicto en torno a la convocatoria.

Convocatorias individuales

Las convocatorias individuales como reuniones o espacios de trabajo cerrados, suelen hacerse a través de mecanismos directos hacia los participantes, que no incluyen avisos o comunicaciones públicas. Las convocatorias individuales suelen tener un equipo de verificación y confirmación individual de la participación de las personas seleccionadas para dicha convocatoria.

Las convocatorias individuales no necesitan permisos o algo similar, debido a que se realizan de manera privada, a menos que para la realización de la actividad se cuente con un espacio público o institucional, el cual deba solicitarse previamente. Una convocatoria individual también puede ser una citación personal. Hay algunas convocatorias hacia grupos restringidos de personas pero que tiene incidencia en la vida pública, por lo que se comunican públicamente la convocatoria de reunión, la agenda y luego las resoluciones de la misma; se trata por ejemplo de las reuniones parlamentarias de gobierno, de juntas o consejos directivos de instituciones públicas y privadas, o de otro tipo de espacios en donde se toman decisiones que inciden directamente sobre un grupo mas extendido de personas.