Significado de Criptomoneda

Las altas y bajas en el valor de las criptomonedas es una constante que entusiasman y asustan

¿Qué es una criptomoneda?

Es una emergente manifestación del dinero, que pretende cambiar los parámetros tradicionales del funcionamiento del ecosistema económico, flexibilizando y proporcionando mayor poder a los usuarios. Una criptomoneda no se limita a Bitcoin, que es la más conocida socialmente, sino que entiende a Ethereum, Litecoin, EOS, y otras dos mil monedas electrónicas, cada una con una valoración de cambio propia con respecto al dólar.

Historia de la revolución de las criptomonedas y su filosofía

Aunque conceptualmente podríamos remontar las criptomonedas a casi un siglo atrás (y repito, sólo conceptualmente) con monedas locales y paralelas a las respaldadas por los bancos centrales de cada país, como el Wir suizo (de 1934), la primera implementación real de una criptomoneda data de 1983.

La ecash fue realizada por David Chaum, un experto en criptografía que buscó, desde principios de la década de los ochenta, la aplicación práctica de este campo en temas como la protección del correo electrónico.

Durante la década de los noventa, se teorizó más sobre el asunto de lo que se llevó a la práctica, más que nada por el todavía escaso desarrollo de las redes de comunicaciones y, en especial, de Internet, si la comparamos con lo que tenemos ahora.

Pero el despegue de la red a nivel de su uso doméstico, a principios/mediados de la década de los noventa y, especialmente, en la década de los 2000, presentó un nuevo panorama ante los impulsores de todo tipo de iniciativas tecnológicas, entre ellas las criptomonedas que vieron un terreno abonado para su difusión y uso.

Así llegamos a 2009, año en el que Satoshi Nakamoto presenta al mundo Bitcoin.

Esta criptomoneda es esencial en varios aspectos. El primero es que es la primera que despierta la posterior fiebre por las criptomonedas, que alguien ya ha comparado con la fiebre del oro vivida en Norteamérica a mediados/finales del siglo XIX.

El segundo es que, para sustentarla, Nakamoto inventó un sistema que todavía en 2019 se considera de una seguridad irrompible: el Blockchain, una tecnología que, además, ha sido también utilizada para otras finalidades como los contratos inteligentes.

El tercero es más una anécdota que otra cosa, pero es también un aspecto esencial de los que rodea la criptomoneda: se desconoce la identidad real de su creador. Satoshi Nakamoto no es más que un seudónimo, y aunque se ha especulado mucho sobre su identidad real e, incluso, hay candidatos, todavía (a mediados de 2019) no se ha descubierto quién fue.

Tras el Bitcoin han surgido otras monedas, algunas más populares que otras, como el Ethereum, el Litecoin, Monero, o XRP entre otras, y muchas criptodivisas locales impulsadas por municipios o regiones para potenciar el comercio local.

No obstante, estas divisas no aportan, técnicamente hablando, nada nuevo respecto al Bitcoin y la tecnología Blockchain.

¿Cómo participar en la nueva economía digital?

Hay varias formas de introducirse en el mundo de las criptomonedas:

Adquisición

Es la más simple, pero la que nos reporta menos beneficios. Se trata, simple y llanamente, de adquirir criptomonedas pagándolas con una moneda convencional (pesos, dólares, euros, libras,…), comprándolas a un intermediario.

A partir de aquí, podemos guardarlas y especular con ellas como si lo hiciéramos en bolsa, vendiendo cuando cotizan alto y comprando cuando están bajas.

Un buen ejemplo de esto es el Bitcoin, que llegó a superar los 16.000 euros en 2017, y que un año después ya bajaba de los 3.000, aunque repuntó a posteriori hasta los casi 7.000 de mediados de 2019.

Para ello, lo único que necesitamos conocer es un “broker” que nos pueda vender Bitcoins, de los cuales Internet está lleno.

Minado

Aunque es algo que, aparentemente, sale gratis, en realidad debemos saber que se necesita una gran cantidad de energía a emplear para conseguir minar criptomonedas, y que la energía tiene un precio. Nada sale gratis.

El minado consiste en la realización de complicadas operaciones matemáticas para abrir bloques de estas criptomonedas.

Para el minado, necesitamos en primer lugar elegir la criptomoneda que queremos minar y, después, descargar el software adecuado. Por ejemplo, podemos optar por Guiminer para Windows si seguimos con los Bitcoins como moneda.

El problema del minado es que muchas voces afirman que no sale a cuenta, ya que la energía y el tiempo empleados es superior al beneficio que se puede obtener de ello.

Futuro de las criptomonedas

Dudas sobre un sistema potente que esconde una profunda fragilidad

Existe actualmente una corriente de opinión que apuesta porque las criptomonedas acabarán sustituyendo a las monedas emitidas por los bancos centrales, e incluso algunos de estos últimos ya han hecho sus experimentos o están pensando en hacerlos con criptomonedas.

No obstante, y precisamente por la falta de respaldo de un banco central, las criptomonedas no tienen un futuro seguro.

El mismo Bitcoin, paradigma de estas criptomonedas, ha experimentado bandazos en su cotización, lo que hace que sea considerada una moneda poco segura. A ello debe añadirse, además, que es muy utilizada para blanquear capitales y para la comisión de delitos (la mayoría de los rescates de ransomware se exigen en Bitcoin), por lo que está expuesta a que se abra la veda para su persecución por parte de los gobiernos.