Significado de la cultura del miedo Definición, control social, medios, y emoción

Definición formal

Es un fenómeno de las sociedades modernas, en donde el miedo colectivo puede generar una reacción determinada en la población o influir en su toma de decisiones.

La cultura del miedo se ha extendido en las sociedades modernas a partir de los medios de comunicación de masas, en donde la capacidad de generar mensajes que se transmiten de manera unilateral hacia toda una población logra incidir en la percepción general de la realidad. Los mensajes alarmistas, autoritarios, violentos o demagógicos pueden formar parte del acervo de herramientas que utiliza la cultura del miedo.

Control social

La cultura del miedo ha sido analizada como una técnica de control social, a partir de la generación o manipulación del miedo a través de distintas prácticas como el señalamiento de un enemigo externo o interno que genere temor en la sociedad y cierta legitimación de acciones de fuerza y liderazgo autoritario, la exaltación de sucesos irrelevantes para desviar la atención pública de problemas sociales reales, las demostraciones de fuerza militar o policial como medida de hostigamiento, la difusión y exaltación de mensajes violentos y de noticias relacionadas a prácticas violentas, entre otros. Estás prácticas permiten subordinar las decisiones de la población a necesidades supuestamente prioritarias relacionadas alguna alarma o amenaza que es indicada por quienes ejercen el poder.

Aunque el miedo cumple una función biológica como alerta sobre un peligro, la exaltación o manipulación en torno a esta emoción puede generar una sensación de inseguridad o vulnerabilidad que inhiben a la población de expresarse libremente y que permiten un ejercicio autoritario del poder. La cultura del miedo se reconoce como una práctica de control social en las sociedades modernas de manera que puede coaccionar la libre decisión de una población determinada, a través del uso arbitrario de los medios de comunicación.

Injerencia de los medios de comunicación

A través de los medios de comunicación modernos la difusión de nuevas amenazas o peligros, generan una sobreinformación en la población hacia problemas que antes no eran considerados relevantes o incluso que no existían, desbordando la capacidad de administrar los peligros de la población y manteniendo una continua sensación de inseguridad, que al mismo tiempo cautiva la atención del público en torno a los medios de comunicación.

Información sobre los peligros del cáncer u otras enfermedades graves, del uso de celulares u otros objetos tecnológicos, sobre la inseguridad pública relacionada a sucesos violentos y/o delictivos, el peligro de nuevos virus o de nuevas organizaciones terroristas, amenazas de conflictos bélicos o de personas con nacionalidades o creencias consideradas exóticas, la alarma relacionada a la criminalización de movimiento políticos o sociales, son algunas de las temáticas que son abordadas por la cultura del miedo que mantienen en vilo a un público conectado a los medios de comunicación a través de la temor a los peligros reales o no, que capturan su atención.

El miedo como emoción colectiva

En el miedo se cruzan distintas emociones como desasosiego, angustia, temor, pánico, alarma, perturbación, entre muchos otros. Estas emociones tienden a fomentar una fragmentación e individualización del tejido social en la medida que el miedo puede aumentar la desconfianza entre un grupo determinado, aumentando los prejuicios, odios, resentimientos y actitudes discriminativas. El miedo como emoción colectiva puede generar un reclamo sobre el uso de la fuerza o la aplicación de medidas que refuerzan el poder de la autoridad, en la medida en que el miedo se constituye como una sensación de inseguridad, pero también de falta de capacidad para resolver un problema con acciones o mecanismos propios.

En las sociedades contemporáneas la vigilancia y el control policial se han naturalizado, alimentándose de los miedos -exagerados mediáticamente o no- de la población, sin embargo, paradójicamente la extrema vigilancia y control también generan una sensación de estar bajo amenaza, aumentando el miedo y al mismo la demanda de mayor control. La cultura del miedo puede poner en peligro las prácticas democráticas de nuestras sociedades en la medida que puede utilizarse para el fortalecimiento de prácticas gubernamentales autoritarias.

Bibliografía

Boria, Adriana y Barei, Silvia. La cultura del miedo: el control de las emociones. Estudios Nro. 43, pp. 9-14. 2020.

Ordoñez, Leonardo. La globalización del miedo. Revista de Estudios Sociales Nro. 25. 2006.